Se casó Susanna Griso
con un tal Luis Enríquez
con un vestido romántico
y un ramo infinito.
Tantas flores ella llevaba
que no había en floristerías
ni para poner a un muerto
ni para regalar a un vivo.
Para ver tan grande ramo
allí estaban amigos,
más los muchos familiares
que sumaron entre primos.
A esta hora están viviendo
su noche de luna llena
camino de un gran viaje
lleno por los buenos tiempos.
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