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jueves, 11 de octubre de 2018

Carla Barbel en Ibiza

​Carla Barbel y su novio
convertido en marido
andan por la linda Ibiza
viviendo noches de amor
y días de mucha playa
mientras no haya tormentón.

La chica fue Miss España
y todavía es portada
en las revistas que buscan
caras hermosas y cuerpos
libres de crueles grasas.






Mis viajes más verdes y mi maleta nueva

1

La Vía verde de los Molinos de Agua no me dejo indiferente. Después de andar 33 kilómetros seguidos la recordaré toda mi vida. Bueno, tanto no anduve porque llevamos una bicicleta de montaña para evitar una caminata que nos tirara en la cama una semana. Mucha gente hace esta ruta en bicicleta. Es recomendable. Desde Valverde del Camino hasta San Juan del Agua hay mucho que andar. 

Esta ruta de Huelva es interesante para conocer la vía de tren antigua, la que era el camino de los trenes que llevaban los materiales y la mercancía de las minas de Riotinto. También es una buena ruta para ver árboles, sobre todo en su primera etapa. Los árboles y los matorrales desparecen hacia el final de la ruta. Eché de menos los alcornoques y pinos. No había una sombra. Menos mal que habíamos comido algo antes de que se acabara la arboleda. 

Os recomiendo hacer la Vía verde de los Molinos de Agua pese a lo mucho que hay que andar. Me llamaron la atención los restos megalíticos. A mi chico le gustaron más los molinos de agua que dan nombre a la ruta. Había algunos molinos rehabilitados que dejaban visitar. Yo no estaba para tanta visita. Donde sí entre fue en los edificios rehabilitados de los trenes. Me gustó mucho el del conservatorio de música. Está bien que les den nuevas vidas a los edificios del pasado. 

Esta ruta senderista es fácil de encontrar. La Vía Verde Los Molinos de Agua discurre por la antigua línea de ferrocarril de la compañía minera de El Buitrón. Fue el primer ferrocarril minero de la zona. Sólo tienes que preguntar para llegar sin perderte. No es una zona por la que veas muchas casas. Campos, montes y nada más. Eso sí, tanto los caminos asfaltados como los caminos de tierra se ven limpios. No hay maleza que dificulte la marcha.



2

Compré en el Carrefour un Trolley ABS barato que me llega de sobra. Estoy aprendiendo a no llevar mucho equipaje, sobre todo cuando viajo sola. Es un trolley de 53 centímetros, fabricado en material ABS y cierra con el cierre internacional TSA. 

Me está resultando muy cómodo. Tiene cuatro ruedas y lo puedes llevar derechito. Este tipo de maletas duran mucho más que aquellas que venían sólo con dos ruedas hace años. Ahora casi todas vienen con cuatro, incluso con ocho. Mi marido tiene un trolley cabina de 8 pequeñas ruedas. 

El Trolley ABS está fabricado en un material que se llama ABS. Yo lo encuentro resistente. De momento. No descarto que este trolley marca Carrefour termine su vida útil como la han terminado otros trolleys que transportaron mi ropa: en un regalo a una tienda de segunda mano para que lo arreglen y lo revendan. Fastidio muchas maletas o me las fastidian en los aeropuertos, que de todo hay. Las maletas te duran cuando no las usas mucho. No es mi caso. Mis maletas viajan más que los baúles de doña Concha Piquer. 

Os recomiendo el Trolley ABS Carrefour que yo compré online y fui a recoger a una tienda Carrefour gracias a su servicio Click & Collect. En dos horas lo tenía listo para llevar. Hay que aprovecharse de este servicio que te evita entrar en el hipermercado y andar perdiendo el tiempo buscando el producto que has elegido previamente en un folleto publicitario o en la web. 

Mi chico no está contento con el color azul clarito de mi Trolley ABS Carrefour. Dice que es muy manchadizo. Pero yo pago y yo elijo. Me gustó azul clarito y azul clarito lo compré. Lo vendían también en un azul noche triste que no iba conmigo. Soy una mujer alegre. Otra ventaja de este Trolley ABS Carrefour es el asidero alto que tiene. No hace falta que te agaches. Vas cómodamente tirando de tu trolley por los aeropuertos del país.

domingo, 7 de octubre de 2018

Cristina Cifuentes en París

​Me voy a ese París
de fiestas y reuniones
donde pocos me conocen
y las  mentiras no oyen.

No recordaré las voces
que decían que robaba
cremas que quitaban marcas
de edad en esta cara.

Tampoco recordaré aquellos
chismes de Madrid y Corte
que decían que yo era
estudiante con ennchufes
para conseguir los master
regalados por ser yo
política triunfadora.

En París me está esperando
una amiga que me apoya
con un trabajo sencillo
de organizar saraos
donde la platita corre.



martes, 2 de octubre de 2018

Mis vacaciones con delfines mansos



Mi marido me convenció para hacer una experiencia de Aladinia, una empresa que ofrece a sus clientes experiencias inolvidables. Yo elegí la experiencia de un baño con delfines en Tarragona. Me apreció la experiencia más aceptable para una persona como yo, que no es muy valiente. Los delfines son unos peces muy simpáticos. Además, estos delfines de Tarragona están domesticados. No te muerden ni te hacen ningún daño. Yo los acaricie y no se incomodaron nada. 

Los entrenadores estuvieron los 30 minutos que duró nuestro baño pendiente de nosotros y de los delfines. Previamente nos habían explicado como se comportan estos animales marinos. Yo no les presté mucha atención. Nadar con delfines me hacía temblar. No soy una persona que nade demasiado bien y pensaba más en no hacer el ridículo que en los delfines. 

Nuestro grupo estaba formado por diez personas. Como máximo admiten 15 personas por grupo. Se trata de no agobiar demasiado a los delfines. Son unos animales sociales, pero no para que le echen a sus aguas una manada de seres humanos. Los delfines me parecieron majísimos. Me contó uno de los entrenadores del Aquopolis Costa Daurada que se ayudan entre ellos. Por ejemplo, cuando un delfín tiene problemas bajo el agua, los otros lo ayudan a salir a flote. Los hombres y las mujeres deberíamos tomar nota. No siempre nos ayudamos entre nosotros como se ayudan los delfines. 

Os recomiendo esta experiencia del baño con delfines que hacen en el Aquopolis Costa Daurada por 74 euros por persona. La puedes adquirir en la web de Aladinia. Es una experiencia cara pero inolvidable. La sensación de tocar un delfín no la olvidaré en mi vida. No descarto para el año repetir la experiencia con mis hijas. Admiten a niños mayores de 7 años. 

Aladinia tiene experiencias más fuertes. Mi marido se apuntó este verano a un vuelo en globo por los cielos de Segovia. Yo no soy tan valiente. Durante todo el tiempo que estuvo por los aires temí quedar viuda. Sería un desastre. No me imagino criando a mis hijas sola.

viernes, 28 de septiembre de 2018

El hotel que me hizo odiar a mi marido


En muchos hoteles de cinco estrellas del extranjero comunitario y extracomunitario me voy con la sensación de que son hoteles de cuatro estrellas. Hay hoteles de cuatro estrellas y de tres en España que están a la altura del Pullman Toulouse Centre en el que nos alojamos con las niñas cuando fuimos a la boda de unos amigos nuestros franceses.

La habitación era grande, con amplias camas, pero sin lujos. Había unas sillas de plástico modernas estilo Ikea y la decoración de las paredes se limitaba a unos adornos metálicos muy discretos. Paredes blancas, suelos con moqueta color tierra secas, buen televisor de plasma, caja fuerte, minibar..., wi fi gratis. No te cobraban tampoco los botellines de agua mineral del minibar. Todo un detalle. Lo agradecí porque fue lo que más bebimos aprovechando que era gratis y hacía calor. Te deshidratabas si no bebías.

Además, el Pullman Toulouse Centre cuenta con centro de fitness 24 horas, recepción 24 horas y aparcamiento subterráneo privado con servicio de aparcacoches. A tan solo 5 minutos a pie del hotel hay un servicio de transporte público que conecta con el aeropuerto.

La ubicación de este hotel es bastante buena. El Pullman Toulouse Centre es un establecimiento de 5 estrellas que ofrece alojamientos a pocos metros del centro de la ciudad y de la plaza del Capitolio. Nosotros no recurrimos al transporte público. Nos desplazamos andando. Además, tuvimos la suerte que nuestros amigos celebraban su boda en un local que nos quedaba a tiro de piedra desde el hotel. Al aeropuerto te llevan previo pago del servicio. Te queda a 15 minutos en coche del aeropuerto de Toulouse-Blagnac, a 450 metros de la estación de tren SNCF de Matabiau; una opción que descartamos porque yo no estaba de acuerdo. Si fuera por mi chico nos íbamos en un tren haciendo miles de transbordos. Los hombre no pueden gobernar ni su casa. Por eso no dejo al mío gobernar nada. Lo que si le deje fue ir al fútbol. El hotel queda a 4 kilómetros del estadio de Toulouse.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Mis vacaciones casi felices




1

Las mejores piscinas que vi en los hoteles de Canarias las encontré en el Lopesan Baobab Resort en Meloneras, Las Palmas. Son como lagos a lo grande en medio de un jardín que parece un trozo de selva tropical. Es algo sencillamente fantástico. Yo no salía de las piscinas y mira que me encanta la playa. Mi chico no creía lo que veía. Decía que me había convertido en una sirena de las piscinas. Aquello había que vivirlo, que disfrutarlo. No me cansé de nadar en las aguas estancadas de las piscinas del Lopesan Baobab Resort en Meloneras, Las Palmas. Sólo por las piscinas volvería ahora mismo a este hotel maravilloso. Merece sus cinco estrellas. Es un hotel de diez. 

Sólo fui un día a la playa de los siete días que pasamos en este hotel. No fue porque me quedara lejos la playa. El hotel está a 12 minutos a pie de la playa. Si no vas es porque no quieres. O porque no quieres salir de tanto lujo. El Lopesan Baobab Resort es un complejo de lujo de verdad rodeado de un jardín tropical que parece el paraíso y decorado en un estilo africano que no te deja indiferente. Cuenta con una gran piscina al aire libre que, como te dije, te hace olvidarte de la playa. El hotel está a 600 metros de la playa de Maspalomas, una playa que está siempre hasta los topes. 

Nos dieron una habitación preciosa. Todas las habitaciones eran bonitas. Las habitaciones del Lopesan son amplias y elegantes tal como esperas de un cinco estrellas. Todas tienen aire acondicionado para que estés fresquita, balcón y baño con artículos de aseo y albornoces de sobra. A mí me cambiaron uno grande por otro de mi talla. 

Desayunamos, comimos y cenamos en el hotel. El restaurante Pili Pili del Baobab está especializado en mariscos y carnes a la parrilla. Fue nuestra elección. Mi marido fue un día solo a comer en el Akara, el restaurante que ofrece cocina africana. No quise compartir la experiencia. También hay un restaurante buffet, dos bares elegantes junto a la piscina enorme y una cafetería. Si tienes dinero, no pasas hambre en este hotel. Es un hotel para ricos o para gente que se pueda pagar tanto lujo. Os lo recomiendo. Hay que darse una alegría de vez en cuando para ser feliz. Para nosotros no fue un gasto sino una inversión en felicidad.



2

En el Silken Ciudad de Vitoria nos dieron una habitación de no fumadores que era realmente de no fumadores. No se olía tabaco por ninguna parte. Últimamente siempre pido habitación de no fumadores porque me dijo el médico que lo mejor para mi respiración era tener el tabaco lo más lejos posible de mi vida. Mi marido se ríe mucho de esta obsesión mía. La misma obsesión tengo casi con los suelos de la habitación. Odio la moqueta. El Silken Ciudad de Vitoria tenía las habitaciones enmoquetadas como en los viejos tiempos. No es un hotel moderno por todo. Por ejemplo, en nuestra habitación la modernidad se reducía a una buena bañera en el cuarto de baño. Lo demás era bueno, pero del montón, quitando los suelos de moqueta. 

Más modernas me parecieron las estancias comunes. El hotel tiene una entrada vistosa y unos salones chic. Las habitaciones están distribuidas alrededor de un vestíbulo impresionante y de un bonito jardín interior con zonas de estar para disfrutar tranquilamente de la lectura de un buen libro o de la prensa del día. Yo me iba al jardín a leer la prensa. Estaba en Vitoria por motivos de trabajo con mi marido. Menos mal que no llevamos las niñas porque la habitación no era muy amplia. Estábamos los dos bastantes justitos de espacio. 

La ubicación de este hotel que os recomiendo es buena. El Silken Ciudad de Vitoria se encuentra a 10 kilómetros del aeropuerto de Foronda-Vitoria y a 300 metros de la estación de tren de Vitoria. Para hacer turismo también está bien. Puedes ir andando de tiendas o a ver algún monumento que vale la pena. Nosotros fuimos a un museo. Como el hotel está a 10 minutos a pie del Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo aprovechamos para ir a ver las pinturas modernas que no puedes comprar. Es lo bueno que tienen los museos: miras y no gastas porque no se vende nada de lo que está expuesto.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Khadija de Marruecos vestida de princesita


Una nueva princesita
se asoma al famoseo
en un acto oficial
con su padre y el heredero,
un hermano que será
futuro Rey de Marruecos.

La princesita no ríe,
¿qué le pasará a la triste?
No sabemos si se asusta
entre el boato regio
o si prefiere jugar
aún con sus muñequitas.

https://www.hola.com/realeza/20180922130167/lalla-khadija-marruecos-debuta-acto-oficial/




sábado, 15 de septiembre de 2018

Hoteles con centro de spa



1

El Gran Hotel Miramar de Málaga merece todas sus cinco estrellas. Es un hotel lujoso que te queda a unos 10 metros de la playa de La Malagueta. También es un lujo poder pagar lo que te cobran por noche. Yo tuve la suerte que fue un regalo de la empresa para la que trabajo. Tenía un fin de semana pagado y me llevé a mi marido. Fueron dos días de trabajo y placer. 

No todas las habitaciones del Gran Hotel Miramar son igual de lujosas. Coincidí con una amiga que se estaba pagando el capricho y tenía una habitación mucho más discreta que la mía. Mi habitación era espectacular tanto en dimensiones como en la calidad de la decoración. La cama era para no perdértela. Tenía una terraza con vistas al mar que quitaba el hipo. El cuarto de baño también era mucho mejor que el que tenía mi amiga en su habitación. Teníamos una bañera que parecía una piscina. En cambio, la bañera de mi amiga era como las bañeras que tenemos todos en los pisos: pequeña y empotrada en la pileta. 

Os recomiendo este hotel. El tiene un centro de spa y una amplia piscina de temporada. Todas las habitaciones tienen de vistas a la playa, al jardín o a la ciudad. Las mejores son las que tienen vistas a la playa. Todas ellas constan de aire acondicionado, un aire acondicionado que hace que te olvides de las altas temperaturas de la calle. En la habitación estás a temperatura genial. Tienes también TV de pantalla plana con canales vía satélite para aburrir, biblioteca multimedia, sistema de sonido Bluetooth y conexiones USB y HDMI para que conectes todos los cacharros que tengas a mano. El baño privado con bañera, espejo con termómetro y reloj y artículos de aseo Hermès no es igual en todas las habitaciones, como os he dicho. Las habitaciones más caras tienen un cuarto de baño mucho mejor. 

Lo que más me gustó de este hotel fue la terraza chill out en la azotea, una terraza que ofrece bebidas a los huéspedes del hotel y goza de vistas impresionantes al maravilloso mar. 

También es de diez el desayuno. El desayuno se sirve junto a la piscina y consiste en un buffet extenso que no te deja con hambre. Incluye una selección variada de fruta de temporada, embutidos, quesos y repostería recién horneada.


2

Mi madre se fue de vacaciones a la Residencia de ancianos Ballesol Azalea en Sevilla. Suena fuerte, pero hay gente que lo hace. No ha sido una rareza de mi progenitora. De hecho, esta residencia ofrece estancias de vacaciones para gente mayor y menos mayor que quiere tener un médico a mano y una atención de personal de enfermería y cuidadores. 

A mi madre no le quedaron ganas de volver. Dice que no es como un hotel. Yo creo que se vino abajo al verse rodeada de viejos y de viejas achacosos. Mi madre pensó que iba a un hotel lleno de turistas ingleses con ganas de fiesta. La gente que está en esta residencia no tiene ganas de mucha fiesta. No ves más que ancianos a las sombras de los árboles en el jardín, viejos que juegan a las cartas sin saber si ganan o si pierden y personitas con la cabeza perdida. No era el sitio que esperaba mi madre. 

Lo mejor de la Residencia de ancianos Ballesol Azalea en Sevilla es el personal. Son muy profesionales e intentan animar a la gente mayor que ha perdido las esperanzas de divertirse. Ni siquiera lo intentan. Se limitan a comer, hacer sus necesidades y dormir. Esa no es vida. Tiene razón mi madre. 

Yo creo que tanto esta residencia como otras residencias que hay a lo largo y ancho de nuestro país, la Residencia de ancianos Ballesol Azalea en Sevilla necesita una equipo de animación como los que hay en los hoteles de sol y playa. Le quitarían las penas a los viejos. Mi madre aguantó en esta residencia tres días. Había pagado una semana, pero no podía estar más tiempo. Nos llamó para que la fuéramos a buscar. La residencia de ancianos no era lo que ella se imaginaba. Mi chico decía que su suegra pensaba que iba para un hotel. No le faltaba razón. También la agobiaba mucho ver tanta bata blanca, tanto médico.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Mis vacaciones entre millonarios



Estuve con mi chico en el Hôtel de Paris Saint-Tropez, un cinco estrellas que está en el centro de esta bonita ciudad francesa y a sólo ocho minutos de la playa. Es perfecto para pasar unos días de sol y amor en la Riviera francesa rodeada de famosos y de gente guapa. Fueron unas vacaciones inolvidables. 

El hotel merece sus cinco estrellas. Lo tienen muy cuidado y los servicios de atención al cliente son fantásticos. Se esmeran tanto con el cliente que hasta le cortan la fruta en el buffet del desayuno. Tomé nota para hacer lo mismo en casa. Pero es mucho trabajo. La fruta pelada y cortada para dos niñas lleva mucho tiempo. Tienen que pelar y cortar ellas solitas las piezas de fruta. Mamá no da para tanto como los empleados del Hôtel de Paris Saint-Tropez. 

En este hotel no te aburres. Tiene un spa y una piscina al aire libre en la azotea con solárium de la que yo no quería salir. Desde la azotea hay unas vistas preciosas de los alrededores. Hasta ves el mar a lo lejos. El hotel presenta una decoración inspirada en las décadas de 1960 y 1970 con ciertos toques modernos que se hacen más patentes en las habitaciones. 

Nuestra habitación era amplia, con una cama enorme, y muy similar al resto de las habitaciones del hotel. Todas las habitaciones son coloridas y elegantemetne chics y disponen de muebles modernos dentro de un estilo clásico, sistema automático que controla la temperatura, la iluminación y la TV es un gran televisor de plasma. E el baño privado con ducha nos dejaron unas zapatillas y dos albornoces. Eran los dos de la talla de mi marido. 

Os recomiendo el Hôtel de Paris Saint-Tropez, un hotel con dos restaurantes que preparan comida internacional. En sus cartas siempre encuentras un plato que te guste. También me gustó mucho el buffet del desayuno. Tenía, como os dije, la fruta pelada y cortada en trocitos. Te servías con una cuchara lo que querías. La fruta desaparecía enseguida. A la gente le gusta la fruta. No la comen porque hay que pelarla.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Bari



El paseo marítimo de Bari es lo más parecido que he visto al Malecón de La Habana. Creo que el parecido tiene su explicación en que el puerto fue construido por los fascistas italianos imitando al Malecón cubano. Es decir, es un plagio total. 

Plagio o no, Bari se ha convertido en una ciudad muy turística. Nosotros llegamos a Bari para tomar un crucero. Sólo estuvimos un día, pero fue tiempo suficiente para ver sus muchos edificios religiosos, comer en un restaurante, cenar en otro, ir de copas y visitar mis tan amadas tiendas. Mi marido tuvo la gran suerte de que no encontré nada que me gustara. Fueron visitas de entrar, probar y dejar. Yo como no encuentre trapitos que me gusten los dejo. 

Hubiéramos necesitado estar más días para disfrutar Bari, sobre todo en lo que a su oferta cultural se refiere. fuimos a la basílica de San Nicolás, un templo que data del siglo XVIII. Dicen los curas que tienen en este templo las reliquias de San Nicolás. Yo no creo esas cosas. Todos tienen reliquias. Mi chico quiso entrar y contemplar aquello que decían que procedía de un santo llamado Nicolás. Nuestra siguiente parada fue la Catedral de San Sabino. Tiene un rosetón en la fachada que les debió dar un buen trabajo a los albañiles que lo hicieron. Me gustaron más que las fachadas de las iglesias las cerámicas que exponen en el Museo Arqueológico de Bari. Parecían vintage total. Me hubiera comprado unos cuantos platos y vasijas de aquellas si estuvieran a la venta. Hubieran quedado muy chulas como adornos en mi salón. ¿Y qué decir de los bronces? ¡Chulísimos! Se notaba que el bronce era bronce y no el latón que te venden en algunas tiendas de artesanía. 

Os recomiendo visitar Bari. Yo no descarto volver. Quiero ir para un fin de semana largo. Estuve de pasada, como os dije, y me quedé con ganas de pasear con tiempo una ciudad italiana cada vez más conocida por el gran turismo. De Bari parten muchos cruceros. Parten o tienen parada.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Jugando al golf con los millonarios


He ido varias veces al Santa Clara Golf Marbella. Te queda a pocos minutos de la ciudad y va mucha gente guapa a jugar al deporte de los palos y las pelotitas o ha hacer que juegan; de todo hay. Yo soy de estas últimas: de las que hacen que juegan. Me gusta el ambiente que hay en los campos de golf, no el juego en sí. Quien disfruta practicando el deporte de los palos, o de los viejos, como él lo llama, es mi chico.

Este campo de golf es fácil de encontrar. Está frente al Hotel Los Monteros, detrás del Hospital de la Costa del Sol. Todo el mundo lo conoce en Marbella. A lo largo de sus 18 hoyos, un par 71 de 5.878 metros, te sientes otra. Yo nunca doy tantos golpes. Acabo de acompañante de mi marido. Pero hay que ir. En este campo de golf hemos hecho muchas amistades importantes.

Te guste el golf o no, lo que no debes perderte es La Casa Club de Santa Clara Golf, un edificio que ofrece lindas vistas del mar mediterráneo, del campo de prácticas donde pasé tiempo y tiempo practicando y de los hoyos de inicio y finalización. Tiene una terraza fabulosa y ¿qué decir de su restaurante? Se come que te chupas los dedos mientras tu marido tiembla por la factura que le cae. Menos mal que la última vez pagó un amigo suyo. Nos gusta ir de gorrones.

Mi hija mayor está más interesada que servidora en el golf. Por eso la llevamos a La Escuela de Golf de Santa Clara Marbella. Es una escuela enorme. Mi hija aprendió mucho. También hizo sus amistades entre los niños y niñas de la gente pudiente que es clienta habitual del Santa Clara Golf Marbella. La escuela cuenta con más de 20 puestos combinando las esterillas con el césped natural. También cuenta con dos putting greens, un área de aproach, una zona de prácticas de bunker y un pitchin green. Os la recomiendo muy mucho.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Marta Ortega en Menorca



Me fui a una gran boda
de una chica muy mona
que creo que es millonaria
como esta servidora.

Yo también iba muy mona
con mi vestido de moda
y libertad en los pechos
libres de sujetadores.

No critiquen, por favor,
la delantera caída
que soy la hija de Amancio,
el hombre que da trabajo
a muchos españolitos.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Mis vacaciones en Ronda



El Hotel San Francisco en Ronda es un hotel sencillo, de sólo dos estrellas, al que volvería porque es un hotel que está limpio, tiene personal amable y no te faltan las comodidades que tienes en tu casa. Mi marido tenía sus dudas a la hora de hacer la reserva. Casi nunca hace reservas en hoteles de menos de tres estrellas, y, si pueden ser de cuatro, mucho mejor, sobre todo cuando viajamos con nuestras hijas. Pero las estrellas no son siempre garantía de calidad. 

En el Hotel San Francisco de Ronda se alojan muchos toreros. Por eso la decoración de las habitaciones tiene muchos detalles taurinos. En la nuestra los motivos taurinos se limitaban a los cuadros que decoraban las paredes. A mi marido no le gustaron mucho porque es bastante reacio a las corridas de toros. A mí me dan igual. Los animales también se matan para comer. La pared del cabecero de la cama era de color vino. Las otras tres paredes de un tono claro tirando a amarillo. Era una de las mejores habitaciones, de las que tenía terraza. 

Ronda estaba hasta los topes. Menos mal que el Hotel San Francisco en Ronda resultó ser bastante tranquilo. Lo pasé de cine en una zona de hamacas que tenían. Toda la gente iba a tomar el sol y a leer. Tuvimos mucha suerte de no tener turistas ruidosos a nuestro lado. 

Os recomiendo el Hotel San Francisco en Ronda, Málaga, un hotel que demuestra que no hace falta gastar mucho en decoración para darle a un pequeño hotel un aire acogedor. Te sientes como en tu casa. Por eso marchas con ganas de volver a alojarte en una habitación de suelos de baldosa sencilla y camas como las de la casa de tu madre. 

El desayuno fue muy bueno. Hasta tuve leche sin lactosa para echarle al café. Yo pido un café solo y le pongo leche. En muchos hoteles no encuentro la leche sin lactosa que necesito.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Mis vacaciones en Olimpia y en el EEUU lujoso



1

Olimpia es mundialmente conocida pro ser la ciudad donde empezaron a celebrarse los juegos olímpicos hace tres mil años. Sólo por eso merece una visita. Muchos viajes organizados por Grecia la incluyen en sus paradas. 

Yo llegué a Olimpia de la mano de mi marido. Quería regalarme y regalarse unas vacaciones románticas y no se le ocurrió mejor zona que el Peleponeso. Cogió un hotel en Olimpia y nos dedicamos a hacer recorridos por la zona. No faltaron en nuestros recurridos un paseo por la zona arqueológica de esta bella ciudad griega con más pasado que presente. Vimos el antiguo estadio, los restos del Templo de Zeus, el estudio de Fidias, el gimnasio donde se preparaban los atletas... Los gimnasios ya estaban inventados entonces, pero creo que sólo eran para los atletas que divertían al personal que iba a aplaudir. La gente de la calle no se machacaba los músculos en los gimnasios como ahora. Ya se cansaban trabajando duramente para ganarse la vida. 

Nuestra siguiente parada fue el Museo Arqueológico de Olimpia. Recoge muchos restos, muchas piedras, sobre todo del Templo de Zeus. Yo vi tanto resto antiguo que me pregunté si serían de verdad o si serían un timo. No me acabo de creer los tesoros arqueológicos que nos muestran museos como este Museo Arqueológico hasta los topes de turistas. Más me gustó el Museo de los Juegos Olímpicos. Tenía un montón de mosaicos y pinturas que mostraban lo importantes que eran los juegos en la antigua Grecia. Lo que no os recomiendo es ir al Museo de los Juegos Olímpicos actuales. Los griegos de ahora no están a la altura de sus antepasados. Pocas medallas había expuestas. Yo de ellos cerraría este museo. 

Os recomiendo visitar esta ciudad griega. Olimpia es una ciudad más interesante por su pasado que por su presente. Lo que sigue tal cual es el Río Alfeo, es el río que atraviesa toda la ciudad. No me gustan mucho las ciudades que tienen un río como dividiéndolas. Los ríos siempre acaban llenos de porquería.



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A mi marido le gusta mucho Nueva Inglaterra. Siempre que vamos a EEUU solemos pasarnos por esta zona si andamos sobrados de tiempo. La última vez nos alojamos en el Portland Regency Hotel & Spa, un hotel de lujo que no te sale muy caro. Está en lo que fue un arsenal militar en el siglo XIX. Tras una acertada reconversión, el arsenal militar dio paso a habitaciones y estancias hoteleras. 

En este hotel cumplimos nuestras fantasías hipster. Te das cuenta dentro y fuera del hotel de que Estados Unidos es más que sus ciudades emblemáticas. Yo lo que más conozco de Norteamérica son Los Ángeles (mi ciudad favorita) y Nueva York. Las dos Portlands son un ejemplo viviente de vida calmosa, vida slow. Encuentras locales con buena cerveza artesana y galerías con arte contemporáneo para quienes se lo puedan permitir comprar. Nosotros nos tuvimos que limitar a admirar las pinturas. Me hubiera llevado unas cuantas si mi presupuesto familiar y personal lo hubiera permitido. 

El Portland Regency Hotel & Spa tiene una buena ubicación. Está cerca de todos los restaurantes y tiendas recomendables para el turista europeo. Nosotros recorrimos las calles llenas de grandes hitos de la arquitectura colonial y shingle. Visitamos el Downtown Arts Disctrict. En el Maine's Portland Museum of Art encontramos obras del famoso Andy Warhol, de Matisse y de Monet. Mi marido se empeñó en ir hasta el faro de la ciudad, el Portland Head Light para sacarle miles de fotografías que subió a su Instagram. 

Os recomiendo el Portland Regency Hotel & Spa en EEUU, un hotel tranquilo, con habitaciones de decoración señorial que recuerdan las habitaciones de los hoteles ingleses. Este hotel cuenta con centro de fitness, salas de vapor, bañeras de hidromasaje y spa completo. Lleva dinero para pagar extras. 

También os recomiendo su restaurante. Se come bien allí. El restaurante del hotel, el Twenty Milk Street, sirve especialidades norteamericanas elaboradas con mariscos frescos e ingredientes de la zona de la ciudad de Maine. Nosotros fuimos más a la alternativa barata que hay en el hotel: El Armory Lounge, un restaurante más tipo bar que sirve comidas informales, cervezas, cócteles y vino.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Mis vacaciones en la África bonita


1

La Graciosa es una isla poco conocida, pero existe. Está en las famosas Islas Canarias. Yo estuve en ella una vez con mi marido y unos amigos nuestros. Es una isla de sólo unos cinco kilómetros de largo por seis kilómetros de ancho.

Esta isla es patrimonio del Estado. La gestiona el Organismo Autónomo de Parques Nacionales. No dejan construir carreteras. Hay las que hay y punto. Eso lo hacen para conservarla virgen. Nosotros estuvimos en Pedro Barba, un núcleo habitable sólo en verano. El otro núcleo se llama Caleta de Sebo y allí sí creo que te dejan quedarte durante todo el año.

Os recomiendo La Graciosa para apartarte del mundanal ruido. Está a tres horas de avión desde Madrid. Puedes coger un ferry en Lanzarote y en sólo veinte minutos estás pisando los caminos sin asfaltar de esta octava isla de las Canarias, muy poco conocida por las multitudes. Es un tesoro natural que ojalá se conserve tal cual está. Las casitas pintadas de blanco, azul o verde enamoran. No tienen más de dos plantas. Nada de hoteles en rascacielos que rascan los cielos. En La Graciosa sólo oyes el ruido de las olas. Es, como os decía, un paraíso en esta España nuestra. Como os dije también, nosotros nos alojamos en una casita que alquilaban, pero hay un hotel si quieres hacer un turismo más clásico. Mi marido y yo elegimos una casita porque nos queríamos sentir habitantes de esta isla inolvidable en nuestros recuerdos de viajes por el mundo mundial.

La Graciosa es una isla perfecta para apartarte del mundanal ruido. Yo iba en bicicleta hasta las playas vírgenes a tomar el sol. Mi marido se dedicaba a andar con sus amigos. Le encanta el senderismo. Fui en bicicleta a La Cocina, a la playa Baja del Ganado y a la playa de los Franceses. Mi marido consiguió convencerme para ir a ver los volcanes la Montaña Amarilla y Las Agujas. Por mí me hubiera quedado en la playa todo el día. Me sentía como una Eva libre en el paraíso. Tuvimos la gran suerte de alquilar una casa particular.



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Me sorprendió ver tantos gorilas en Ruanda, en el campo, claro. Yo no me imaginaba que los gorilas fueran tan abundantes. Durante nuestro viaje a Ruanda sólo vi gorilas por las zonas de aldea. Mi marido decía que estaba obsesionada con los gorilas. Lo estaría. Pero era el único animal que estaba multiplicado por todas partes.

Ruanda es un país seguro. Es muy recomendable para una persona que quiera conocer África sin morir en una guerra tribal. Por allí la gente es pacífica. Ricos no son, pero, por lo menos, no se pelean a machetazos entre ellos. Nosotros fuimos en un viaje organizado por una agencia. Yo iba algo temerosa, pero no era para tener miedo.

Empezamos muestra visita con un avistamiento de gorilas. Me sentí como si fuera una protagonista de la película "Gorilas en la niebla". Casi me enamoré de los gorilas. Me parecían tan mansos que me hubiera acercado a ellos si me lo permitieran los guías. No te dejan acercarte mucho y ni hablar de tocarlos. Me quedé con las ganas de saber si eran suaves al tacto o tenían una pelambrera brava.

Nos alojamos en un hotel fantástico: el Bisate Lodge de Wilderness Safaris, un hotel muy lujoso que está en mitad de un volcán dormido. Ni te enteras que hubo un volcán echando fuego. Es como estar en una montaña sin peligros pasados. Pero es pequeñito. Sólo tiene seis habitaciones, todas integradas en plena naturaleza volcánica. Me gustó la nuestra. También me gustaron las maravillosas vistas que tenía desde las ventanas de mi cuarto de la Ruanda profunda.

Ruanda es un país más verde de lo que pensaba. Es una pena que haya tanta pobreza. Las construcciones que se ven son muy pobres. Vimos chozas. La gente vivía en chozas de paja. Aquello era horrible. No me extraña que hubiera padres y madres de familia con caras de pena. Ruanda también es el país de las mil colinas. Por todas partes ves montañitas, algunas con cultivos que suben por ellas.

Los de la agencia de viajes nos organizaron un viaje bonito, enseñando lo mejor de Ruanda de cara a los turistas: su naturaleza, sus campos, sus colinas, sus gorilas, algún león subido a los árboles. Pero aún así se les colaron las aldeas de construcciones paupérrimas. Deberían hacer algo por esa pobre gente, aunque sólo fuera construirles unas casitas decentes.

domingo, 26 de agosto de 2018

Mis vacaciones locas



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No nos aburrimos en el Hotel Academia en Zagreb, Croacia porque por los alrededores había muchos bares, restaurantes y tiendas. Pude dejar la tarjeta de mi marido temblando con mis compras y dejar mi cartera menos pesada. había ido a Zagreb de viaje de negocios con mi chico y decidí combinar el trabajo con el placer aprovechando la buena ubicación del hotel para descubrir lo mejor de Zagreb. 

Nos dieron una habitación muy grande. Parecía que estabas en un piso sin paredes. Mis hijas estuvieron como en su casa. En el hotel nos consiguieron una canguro para quedarse con las niñas mientras nosotros salíamos por la noche. Fue como regresar a mis años de mujer soltera y feliz, pero acompañada de mi esposo. 

El hotel está en una calle peatonal. Pese a ser una zona de bares y tiendas es un hotel muy tranquilo. Está bien insonorizado. No oyes nada del ruido que hay en la calle. Nosotros pudimos dormir como lirones. A eso también ayudaba que la habitación no era muy luminosa pese a tener un gran ventanal. Debía entrar menos luz porque era una habitación alargada, poco cuadrada. 

Todo estaba muy limpio. Nuestra habitación se veía impoluta. Lo mismo puedo decir del cuarto de baño, con sanitarios nuevos y una ducha que funcionaba a las mil maravillas. Mi marido se quejaba un poco de la decoración del hotel, una decoración demasiado moderna para él. Mi chico es más de decoraciones de casa familiar. Yo estaba contenta. Me gustan los hoteles que tienen habitaciones con cuadros modernos. bueno, cuadros no, eran láminas enmarcadas de pinturas salidas de los pinceles de pintores innovadores en sus trazos. 

El desayuno fue correcto, pero no tenía nada que ver con los suculentos buffets que encuentras en muchos hoteles españoles. Los zumos no eran naturales ni por asomo y la bollería era la bollería más industrial que he visto en mi vida. Incluso había bollos con sus plásticos para recordarnos de donde habían salido.



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No sabía que el Hotel Los Robles en Cangas de Onís, Oviedo está en una zona de marcha. Le había dicho a mi marido que buscara un hotel tranquilo en cangas de Onís. Me vinieron ganas de divorciarme cuando tuve que pasar la noche en un hotel rodeado de discotecas y restaurantes con clientes gritones. Casi no pude dormir. 

Pero los ruidos no fueron lo peor. Lo peor fue la limpieza. Tuve que limpiar la habitación yo misma. Cuando encontré chinches en el suelo casi me muero con el ataque de asco que me dio. Mi chico decía que llamara a recepción para pedirles que vinieran a limpiar. Eso no valía. Tenía que limpiar yo la habitación. Me fui a un supermercado y compré líquidos de limpieza. A los del hotel sólo les pedí una fregona y unas escobas. Dejé el cuarto limpio como una patena. No hay mejor criado que el que manda y hace. 

No os recomiendo este hotel. Es un hotel que está en la calle más ruidosa de Cangas de Onís. Todo es fiesta y todo es parranda. Las ventanas no aíslan nada el ruido. Oyes lo mismo con las ventanas cerradas que con las ventanas abiertas. 

El hotel necesita una reforma. También necesita muebles nuevos. El colchón de nuestra cama era viejo e incómodo. El somier había conocido tiempos peores. Pero peor era el cuarto de baño que la habitación. Era tan pequeño que me sentí como una sardina enlatada en la soledad de una lata sin aceite. La ducha estaba tan pegada al váter que recordaba un aseo público cutre. No creo que vuelva a este hotel. Tampoco os lo recomiendo. Hay hoteles mucho mejores en Cangas de Onís, una localidad de la provincia de Oviedo cada día más popular. 

Yo sólo había ido con mi marido. me alegré dentro haber llevado a mis hijas. No es el tipo de hotel al que llevaría a mis niñas. Tampoco había espacio para cuatro personas en la habitación. Todas las habitaciones de este hotel son pequeñas.