domingo, 14 de enero de 2018

Mis vacaciones más verdes




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Muchos pasamos por el Parque Nacional de Despeñaperros camino de nuestros destinos en Andalucía, pero pocos somos los que paramos para disfrutar la belleza paisajística y botánica de este parte nacional que merece mucho la pena. 

Yo hice con mi familia la Ruta del Sendero del Castañar, una ruta que discurre entre castaños y encinas. Cuando nos atrevimos nosotros con la caminata había otras familias practicando el deporte barato, es decir, el senderismo. Es una senda de gran valor botánico, sobre todo en la zona del barranco, pero no me gustó mucho esa zona porque llevaba a mis hijas y a unos sobrinos pequeños y temía que se me cayeran por el precipicio. Mi hermana iba muy tranquila pese a la peligrosidad de algunos tramos para los niños. 

El camino va paralelo a la acequia en casi todo su recorrido. Yo no tenía ni idea. De haberlo sabido hubiera dejado a mis hijas en casa. Tenía que ir andando con las dos niñas bien sujetas por las manos. Mis hijas son traviesas y en una de sus travesuras podían acabar nadando peligrosamente acequia abajo. Encima me dio el vértigo cuando llegamos a los barrancos. Era mirar para abajo y darme vueltas el mundo. Acabé abrazada a mi chico en más de una ocasión. Mi hermana se partía de risa, pero no era para risas. El Sendero del Castañar es muy peligroso. Como os dije, no sé cómo es tan frecuentado por familias. 

No os recomiendo este sendero, y mucho menos para ir con niños. Nosotros partimos del pueblo de Lanjarón, dejamos el coche a la salida del pueblo dirección Órgiva. Hay un cartel de inicio de sendero indicando la ruta Lanjarón-Tello. NO hace falta hacer la ruta completa. Nosotros hicimos la mitad y regresamos. Yo no estaba para muchas bromas después de ver tanto barranco. Mi chico quiere regresar. No regresará conmigo. El senderismo no es un deporte que me entusiasme y menos por rutas llenas de barrancos y con una acequia en paralelo.




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No tienes excusas para no tener un huerto urbano en tu humilde apartamento. Los de planteaenverde.com te venden ese huerto urbano que está tan de moda para que lo montes en tres macetas. Fue lo que hizo mi hermana y acabé haciendo yo por lo mucho que insistía. Ahora tengo lechugas de maceta más ricas que las de los supermercados. 

No planté lechugas sino esas hierbas que necesito para mis infusiones. Crecen las manzanillas y las tilas en sólo tres macetas de mi terraza como si estuvieran en una plantación al otro lado del Atlántico. Nunca me hubiera imaginado que se dieran tan bien las plantas de las que salen las manzanillas que curan mi estómago de los excesos de comida en restaurantes en mi propia casa. Dios hace milagros. 

Lo malo es que mirando precios no me salieron muy baratas las semillas. Me costaron treinta euros. Miré en un almacén de productos agrícolas y me vendían las mismas semillas más baratas. Ya le dije a mi hermana que no creo que les compre más semillas a estos. Tengo que ahorrar. 

Es cierto que me venían en el kit tres macetas téxtiles además de las semillas y ese folleto en el que te explican con todo detalle como tienes que plantarlas. Pero prefiero comprar las semillas y punto. Macetas tengo en el trastero e instrucciones para plantar semillas no necesito. Sólo las tienes que meter en la tierra de la maceta y esperar a que la madre Naturaleza haga el milagro de la cosecha salida de la siembra. 

En todo caso, os recomiendo plantaenverde.com, sobre todo si nunca has plantado nada. Entras en la web y te vienen ganas de hacerte agricultura urbana. Sólo necesitas unas macetas y ya te las mandan ellos. Las macetas y las semillas vienen en los kits que te cobran bien cobrados. 

Estos días de navidad tenían en la web una pestaña de Regalos de navidad. Fue ahí donde mi hermana me compró un calendario que le costó unos 15 euros. Es un calendario muy bonito, pero no hacía falta que gastara tanto dinero en un calendario para mí. Yo paso de calendarios. No me gusta obsesionarme mirando como pasan los días y menos me gusta arrancar hojas. Es deprimente.




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Tal vez soy un poco exigente, pero esperaba algo mejor cuando hice la reserva en el Hotel de Turismo de Perú, en concreto está en una ciudad que se llama Huancayo. fue entrar en mi habitación y sentirme decepcionada. la zona de la entrada, donde está recepción es aceptable, pero las habitaciones dejan mucho que desear. 

La habitación que me tenían reservada era pequeña, tenía un televisor pasado de moda y pequeño, las paredes desnudas de cuadros y unas camas que habían conocido mejores tiempos sin tener mucha antigüedad. Me quejé y me dieron una habitación un poco más grande, con un televisor de plasma pequeño y con mejor cama. 

Me alegré de viajar sola. No me hubiera gustado que mi familia se alojara en un tres estrellas tan cutre. La única ventaja que le encontré fue que tenía la conexión wi fi gratuita y funcionaba bien. También iba incluido el desayuno bufet, pero yo no fui a desayunar. Al día siguiente ya me iba y había quedado a desayunar en el aeropuerto con una amiga. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar este hotel. El Hotel de Turismo está bien de precio, pero es muy mejorable. Reconozco que hacen lo posible por tener el hotel decente. Por ejemplo, las habitaciones están muy bien pintaditas, lo que da una sensación de limpieza, pero más sensación de limpieza darían si la ropa de la cama fuera nueva. las colchas y las sábanas parecen compradas en una tienda de segunda mano de una organización eclesiástica. 

La ubicación del hotel es buena. Está a un kilómetro de la plaza principal de Huancayo y a 1 kilómetro también de la estación de autobuses de Los Andes. Hay otros hoteles en esta ciudad peruana peores. La amiga que fue conmigo se alojó en otro hotel que decía que era peor que el mío. De hecho, ella se quedaba dos día más y se cambió para este Hotel de Turismo.




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Pasé unos días muy tranquilos con mi familia en el Hotel dos Templários, en plena naturaleza portuguesa. Queríamos celebrar el cumpleaños de mi madre y buscábamos un hotel en un sitio bonito. Nos pareció que el Hotel dos Templários era ideal. 

Es un hotel que está en mitad de un parque natural, muy cerca del Convento de Cristo, un convento que fue de la orden de los Templarios. Nosotros fuimos andando hasta el convento. Te queda a unos diez minutos de caminata sin prisas. 

Cogimos tres habitaciones idénticas, las tres grandes, las tres con balcón y las tres con vistas a la piscina con forma de laguna del hotel. Teníamos un buen televisor, un minibar bien surtido, un escritorio grande donde pude trabajar con mi ordenador y dejar que mi chico trabajara y dos camas enormes para dormir como en casa. 

Mi madre y yo pasamos mucho tiempo en el spa. Te dan unos masajes que te dejan nueva. Lo que no me gustó mucho fue la sauna húmeda. Yo soy de saunas secas. También tenían sauna seca, por supuesto. Pero probé la sauna húmeda porque no la conocía. No me convenció. 

Tuvimos la mala suerte de que nos llovió. Menos mal que había piscina cubierta. Así los niños pudieron nadar sin estar condicionados por el clima. Mi chico jugó al tenis en la pista del hotel sin importarle la lluvia. Juega muy bien al tenis y, como mi cuñado es muy patoso con las raquetas, aprovechó para ganar todas las partidas.

Os recomiendo este hotel. El Hotel dos Templários está muy bien para pasar unas vacaciones en familia en una zona de Portugal muy tranquila, lejos de las zonas más concurridas por el turismo masivo. No te aburres. Puedes disfrutar sus tratamientos de belleza, las piscinas, el tenis y hasta puedes jugar al billar en una sala de juegos muy concurrida por los turistas más mayores. Mis padres se apuntaron al billar. Yo y mi hermana optamos por los tratamientos de belleza y por el gimnasio. Los niños los tuvimos muy entretenidos en la piscina cubierta y con una canguro que nos consiguieron en el hotel.



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La plaza Mayor de Valladolid te queda sólo a 180 metros del Hotel Roma, un dos estrellas que merecería una estrella más. Es cierto que tiene habitaciones más bien pequeñas con camas algo pasadas de moda por sus cabeceros de madera de los años cincuenta, pero los salones me gustaron y el trato fue muy amable. 

Es un hotel limpio, céntrico, tranquilo, limpio. Yo le encontré muchas ventajas. Por eso os lo recomiendo. También os lo recomiendo porque tiene conexión wi fi gratuita, una conexión que va bastante bien. La televisión ni la encendí. Era pequeña y yo estoy acostumbrada a los televisores grandes. 

El desayuno está muy bien. Tiene muchos productos frescos, como el pan recién horneado y una bollería que no sé si era industrial, pero no lo parecía de lo blandita que estaba. Para comer y cenar fui a los restaurantes que hay por allí cerca. No te sale muy caro. Estuve tentada a pasar con un bocadillo, pero no debes ahorrar en alimentación. Hay que alimentarse bien para no coger enfermedades. Una mujer alimentada vale por dos, como dice mi madre. 

Yo estuve muy cómoda en este hotel. Tenía una habitación con dos camas a falta de una, limpia, con un pequeño escritorio, un armario donde cabía mi ropa y un cuarto de baño más que decente. No eché en falta mi casa. Me sentí como en la casa de una tía adinerada. 

Lo mejor de este pequeño hotel es su ubicación. El teatro Zorrilla de Valladolid está a tan solo 2 minutos a pie del hotel y el parque Campo Grande está a 4 minutos de caminata. Yo aproveché para ir al teatro. Hacían una obra de teatro con Concha Velasco y aproveché para disfrutarla sola. No es que me encante el teatro, pero me gusta ir cuando hay obras de teatro con actores y actrices famosos. Voy más por ver a los actores que por ver la obra en sí.




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Me gustó mucho el Olissippo Lapa Palace, en Lisboa, donde estuve unos días por motivos profesionales. Iba a una reunión de negocios con las franquiciadas de mi empresa. No me esperaba encontrar un palacio a mis pies, porque eso es este hotel: un palacio del siglo XIX reconvertido en hotel con todas las comodidades y más comodidades de las que tienes en tu casa. 

Mi habitación era tan grande que te perdías. Descorrías los cortinones y encontrabas una terraza con sillas y mesa para tomar algo al aire libre o simplemente para leer mirando los jardines tropicales que tenías ante ti. Los jardines en este hotel están muy bien cuidados, tanto que parecen un paraíso verde domesticado por la mano de los jardineros. 

El cuarto de baño tenía mucho mármol y poca bañera. No era de esas bañeras grandes a la que estoy acostumbrada. Valía la pena que quitaran la bañera y pusieran una ducha moderna con mampara. La bañera, gracias a Dios, no tenía mampara. Hubiera sido claustrofóbico si la hubieran acristalado. 

Eché de menos a los míos en una habitación tan grande. Cuando viajo sola, casi prefiero las habitaciones pequeñas que me hacen sentir una single feliz. La habitación tenía lo que era el dormitorio y una sala de estar con sillones de casa señorial. La decoración de este hotel es muy señorial, como corresponde a un cinco estrellas clásico. 

Aproveché mi estancia para que me hicieran unos masajes personalizados. Son caros, pero me dejaron nueva. Parece que todo lo caro es excelente. También fui a la sauna y al baño turco. El spa de este hotel es maravilloso. Muchas de mis socias fueron al spa. No lo pagaba la empresa, pero no importaba. Una debe darse caprichos. Para eso estamos en el mundo: para disfrutar lo bueno de la vida. 

Comí en el restaurante del hotel. Te ofrecen platos de comida mediterránea con poca ración y mucho precio. También fui a un bar que hay donde la piscina grande del hotel. Le Pavillion ofrece cócteles, té helado casero y zumos de fruta junto a la piscina siempre muy concurrida por los huéspedes. 

Os recomiendo este hotel con vistas al Tajo desde muchas de sus habitaciones. Es un hotel en el que te sientes como una Reina. Sus salones están muy cuidados y las habitaciones son preciosas.

sábado, 6 de enero de 2018

Mis vacaciones de Año Nuevo



Conocí Forte de Marmi gracias a mi madre. Ella es una fan de los balnearios. Estuvo siempre convencida de que las aguas son muy buenas para la salud. Yo no lo estoy tanto, pero, de vez en cuando acudo a los balnearios porque alguna ventaja sí tienen. Los balnearios que hay en Forte Marmi, una localidad balnearia de la provincia de Lucca sobre el Mar de Liguria en la comarca de la Versilia, Toscana (Italia) son sensacionales. Es una pena que sean tan caros. Con 8,500 habitantes permanentes, el turismo es la principal actividad de este pueblo. Cada año más turistas tienen. Durante los meses de verano la población se triplica por la gran cantidad de turistas que acuden desde otros puntos de Italia y de Europa. Yo me he encontrado hasta con turistas de Rusia. 

No sé cómo van tanto por allí. Quitando los balnearios, no le encuentro mayor encanto. Me recuerda mucho los pueblos rurales de la Galicia costera. Hay playas en Forte de Marmi, unas playas bastante buenas, con aguas limpias y mucho sol para ponerte doradita. La gente es muy amable. Saben que viven del turismo y tratan a los turistas de una manera muy familiar. 

Siempre fui con mi madre, excepto esta última vez que fui con mi esposo y mis dos niñas. Mi esposo quería conocer la ciudad de donde salieron los grandes bloques de mármol que utilizó en su día el gran Miguel ángel para hacer sus estatuas. Mármol hay mucho por los alrededores. Dice mi marido que las aguas son tan buenas porque salen de canteras de mármol. Creo que le echa mucha imaginación al asunto. Las aguas yo no las encuentro ni mejores ni peores que las de otros balnearios. Lo que sí son es más famosas. 

Hay muchas casas de lujo y hoteles igual de lujosos, pero lo que a mí más me gusta es el centro histórico, donde está la vidilla. Es donde están los clubes que animal la vida nocturna. Mi marido de día se movía por esta ciudad llena de balnearios en bicicleta. Es lo que suele hacer por allí la gente. Yo no soy nada de bicicleta. Me moví en coche y andando como hago siempre. No me importan las modas. 

Os recomiendo visitar Forte de Marmi. Es un buen destino para pasar unos días relajándote en los balnearios.

jueves, 4 de enero de 2018

Mis vacaciones felices




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No me aburrí en el Hotel Bellavista en Puerto Varas, Chile, pese a que pensaba que me aburriría porque mi marido tenía un montón de reuniones de negocios y yo viajaba sin mis hijas. Las niñas siempre dan mucha animación a mis viajes. Como os decía, no me aburrí porque este hotel está en una zona muy turística. Estaba al lado del casino. Pude ir a jugar a la ruleta y, con gran suerte para mi marido, me gané una pasta. Estaba de racha. 

También fui a la playa. En unos cinco minutos de caminata me ponía en un arenal de película donde había sitio de sobra para extender una toalla y tomar el sol. Para ir de compras, lo tenía igual de fácil: el hotel está a una calle del centro, donde están todas las tiendas de marca que merecen la pena. 

Nuestra habitación era grande, con un gran ventanal que tenía vistas a un lago y a una montaña que me dijeron que era un volcán. Casi me asustan. Parece que no era peligroso, pero un volcán siempre es un volcán. Si le da por encenderse, se enciende como la barbacoa y acaba con tu existencia. 

La habitación estaba muy bien, con suelo de parquet, limpia y con caja fuerte y una televisión por cable que puso ante mis narices un montón de series extranjeras en mis momentos de ocio de mujer que espera a su marido. hablando de la madera del suelo no me hizo mucha gracia que subiera media pared como en esos bares de barrio pasados de moda. Debían temer los responsables del hotel que se le estropearan las paredes con pintarrajos de niños traviesos. Le quedaba fea aquella madera de media pared. 

En todo caso, os recomiendo el Hotel Bellavuista, un hotel con un nombre que le va como anillo al dedo porque las vistas desde todas sus estancias, habitaciones incluidas, son preciosas. Me llamó la atención que en el restaurante del hotel se sirvieran platos de cocina alemana. 

El hotel se encuentra a 34 kilómetros del aeropuerto El Tepual, aeropuerto donde aterrizamos nosotros y pro donde marchamos, y a 20 kilómetros de Puerto Montt. En los alrededores del hotel también podrás practicar una amplia variedad de actividades de ocio, como rafting, esquí y golf. Nosotros sólo practicamos golf una tarde en un campo que estaba bastante bien de precio.




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El Hotel Eva en Faro tiene muy buena ubicación. Está junto al puerto, con vistas a los pequeños barcos de pesca. Al lado te queda la zona peatonal y comercial de Faro. Fue un hotel perfecto para mí porque pude practicar mi turismo favorito: el turismo de compras que tanto horroriza a mi marido. 

No me aburrí. Subí a la azotea con las niñas y nos dimos unos chapuzones en una piscina que no estaba muy concurrida. La gente enseguida se desanima cuando hace un poco frío. Yo, en cambio, soy como una sirena. Me vale cualquier tiempo para meterme en la piscina o en la playa. También aproveché que estaba mi suegra para quedarse con las niñas para disfrutar el baño turco del hotel. Era fabuloso. 

Las dos habitaciones que cogimos eran preciosas. Estaban equipadas con escritorio y minibar bien surtido. A mi suegra no le faltaron todas las botellas que necesitó de agua mineral fresquita. Bebe mucha agua desde que le dijo el médico que tenía que beber como los peces en el río. Tenían las dos habitaciones vistas al mar y balcón con vistas al puerto deportivo la de mi suegra y al parque natural Ria Formosa la nuestra. 

Mi suegra pasó mucho tiempo en el spa. Decía que daban unos masajes que la dejaban nueva. También dejaron nueva la tarjeta de mi marido. Mi santo no le dice nunca no a su madre, pero nos sale muy cara en nuestros viajes desde que se aficionó al spa y a los masajes que dan en los hoteles. También se apuntó mi suegra a un paseo en barco por la Ría. Menos mal que llevó a sus nietas y así yo pude ir de tiendas tranquila. 

Acabamos nuestra estancia con un viaje a Lisboa. Fuimos en tren. Desde la estación de trenes que tienes cerca de este hotel te pones en dos horas y media en la capital de Portugal. Fuimos más por el placer del viaje que por lo que nos interesaba visitar Lisboa. Mis hijas querían ir en tren y creo que quedaron hasta las narices de tanto tren. 

Os recomiendo este hotel. El Hotel Eva tiene una ubicación fantástica. Todo lo que tiene interés en Faro está cerca del hotel.




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Yo conocía Buitrago desde niña y me quedé a cuatro el otro día que fui con mi marido a la boda de unos amigos y me encontré con un pueblo tan concurrido por los turistas. Buitrago del Lozoya está en la Sierra del Guadarrama. Es un pueblo madrileño con un casco histórico interesante y una iglesia muy bonita. 

Buitrago del Lozoya es Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural desde 1993, y su recinto amurallado es Monumento Nacional desde 1931. Tal vez por eso lo están frecuentando tanto los turísticos. No te queda muy cerca de Madrid. Está a unos 74 kilómetros. 

Nosotros aprovechamos para visitar el castillo de Buitrago del Lozoya, que es un conjunto arquitectónico gótico-mudéjar del siglo xv con planta rectangular, siete torres y un patio de armas central que huele a guerra, como decía mi marido. Mi santo entra en un castillo y se lo imagina sitiado por los enemigos y con la princesa esperando ser rescatada por un héroe. Es muy peliculero. Este recinto está enmarcado dentro de la muralla del pueblo en su esquina sureste y cuenta con un foso que lo protegía de las invasiones. El foso me horrorizó. Caes allí dentro y no resucitas con un boca a boca. Las torres son todas diferentes entre sí, habiendo incluso una de planta pentagonal que destaca entre las otras torres. El acceso se realiza por una puerta en forma de recodo que se sitúa bajo una de las torres. Está todo señalizado para que no te pierdas allí dentro. 

Fue básicamente lo que vimos porque el resto del tiempo lo pasamos en la boda y tomando unos vinos en la zona de marcha del pueblo. Cuando marchamos nos acercamos hasta la casa de campo para recreo de los duques del Infantado. Fue construida a principios del siglo XVII basada en los modelos para las villas italianas de Palladio, y en cierta forma está relacionada con la Villa Rotonda. Es preciosa. Los ricos siempre tuvieron muy buen gusto a la hora de hacer sus casonas. Es una pena que se halle actualmente en estado ruinoso. Se encuentra a unos dos kilómetros de Buitrago, dentro de la finca de "El Bosque". Es muy fácil de encontrar. 

Os recomiendo visitar este pueblo madrileño. Buitrago es un pueblo muy monumental. Os aseguro que te sorprende por su belleza y por la amabilidad de sus vecinos.




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El Hotel Viking Aqua Spa & Wellness Resort no está mal quitando los cuartos de baños de las habitaciones que son cuartos de baños de pensión barata. Es una pena que no los remodelen. No me gustó nada tener que ducharme en un cuarto de baño con una bañera más antigua que mi abuela y unos azulejos viejos y mal limpios. Entre azulejo y azulejo crecía la suciedad. 

La habitación, en cambio, estaba bien. No era una habitación lujosa, pero teníamos una cama cómoda, un escritorio para compartir, un televisor de plasma pequeño y una conexión wi fi que era lo que mejor funcionaba en este hotel gestionado por una familia que hace lo que puede. 

Subimos a la piscina de la azotea y estaba hasta los topes. Ira a la playa que te queda a pocos minutos no era plan porque hacía frío. Se suponía que la piscina estaba climatizada. Digo se suponía porque me metí allí dentro y el agua estaba más fría que la del grifo. Un desastre. Pero la gente se veía contenta y feliz. Los daneses, como dice mi marido, son muy sufridos. 

En el importe que pagamos por nuestra estancia nos iba incluido el acceso gratuito al spa Aqua, equipado con sauna, bañera de hidromasaje, piscina cubierta y piscina de agua salada climatizada al aire libre. Esa piscina estaba un poco mejor que la piscina de la azotea. Como estaba bastante aburrida mientras mi marido estaba en sus reuniones de negocios me animé a ir a unos masajes y tratamientos de belleza, que tenías que reservar previamente. Me dejaron nueva. 

No había llevado a las niñas. Fue una pena porque había bastantes niños alojados en el hotel y hubieran podido hacer amiguitos daneses y familiarizarse con un nuevo idioma. Mis hijas aprenden muchos idiomas en nuestros viajes. Este hotel cuenta con parque infantil, billar y hockey de aire, un deporte rarísimo. Me pasé horas mirando como jugaban y no entendía nada. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar este hotel en Dinamarca. Es un hotel bastante mejorable. Sus muebles son bastante viejos y de los cuartos de baño mejor ni hablar. El Hotel Viking Aqua Spa & Wellness Resort se encuentra a 500 metros de una playa de arena y cerca de varias pistas de footing por donde la gente corre con una velocidad increíble. El club de golf de Saeby está a 4 kilómetros. Mi marido fue con un cliente de su empresa.

martes, 2 de enero de 2018

Mis vacaciones en carrozas




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Carrozas y más carrozas hay en el Museo Nacional de los Carruajes en Belém, Lisboa. No me hubiera imaginado que la monarquía portuguesa había sido tan ostentosa. Había carrozas de cuento de hadas. Mis hijas quedaron a cuadros y con ganas de subirse en aquellos coches que en su día fueron tirados por caballos. Es una pena que no organicen paseos por los alrededores del museo. Seguro que tendrían mucho éxito entre turistas y lugareños. Nadie le dice no a un paseo en una carroza de los Reyes de Portugal difuntos.

El Museo Nacional de los Carruajes en Belém, Lisboa está junto al Palácio de Belém. Es muy fácil de encontrar. Está en un edificio antiguo que tiene su interior a modo de nave y lleno de carruajes ostentosos de los siglos XVII y XVIII, cuando la realeza portuguesa vivía todo su esplendor. 

Tienen carrozas abiertas, carrozas cerradas con mucho dorado que recuerdan las carrozas en las que se pasea todavia la Reina de Inglaterra por Londres cuando tiene invitados importantes o va a abrir la sesión del Parlamento inglés. Son carrozas que ni te imaginas si no las ves. Es como ver el decorado de una película rosa y real de monarquía Real. 

Mis hijas disfrutaron mucho la visita a este museo en Portugal. Por eso os recomiendo visitarlo, sobre todo con niños, en vuestra visita a Lisboa. Es un mueseo bastante concurrido por turistas. Nosotros hemos ido varias veces porque es un museo que nos gusta a todos mucho. 

Además es un museo muy antiguo. El museo se atribuye a la reina Amélia de Orleans y Bragança y fue inaugurado el 23 de mayo del lejano año 1905. Actualmente es uno de los museos más visitados de Lisboa. No me extraña que tenga tanto éxito entre los turistas porque su colección de carruajes es muy completa. Lo que me decepcionó un poco fue saber que no todos los carruajes son de los Reyes de Portugal. Hay uno del Rey Felipe III de España (el más antiguo de la colección) y las tres carrozas del barroco italiano construidas en Roma en 1716 también son muy dignas de ver y fotografiar, todas ellas pertenecientes al papa Clemente XI. De estas tres carrozas destaca la que entregó al Rey Juan V como regalo por ser un buen cristiano católico.




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Pasamos unos días en el Palacio Estoril Hotel Golf & Spa, un hotel antiguo que ha sido bien mantenido y renovado con todo lo que necesitas para pasar unas vacaciones sin echar en falta tu dulce hogar. Nosotros hicimos la reserva para que mi marido pudiera practicar su golf y yo pudiera ir a la playa, aprovechando que cerca de este hotel hay una playa bastante cómoda para ir con las niñas. 

Me gustó mucho su spa de inspiración asiática. Lo que me gustó menos fue que estuviera tan concurrido. Parecía que los huéspedes del hotel pasaban más tiempo en el spa que jugando al golf. Los campos de golf también eran muy buenos, según mi marido. Estaban al lado de los maravillosos jardines de este hotel de cinco estrellas caro como él solo. 

Nos dieron una habitación amplia, luminosa, con una zona de trabajo que nos permitió trabajar como en nuestra oficina. La cama era cómoda. el televisor de plasma funcionaba de cine con todos los canales habidos y por haber. La televisión entretuvo mucho a mis hijas. Les gusta ver la tele en otros idiomas. 

El cuarto de baño me pare3ció más lujoso que nuestra habitación. Tenía mármol por todas partes. También tenía artículos de aseo carísimos. Yo dejé en el neceser mis artículos de aseo y me duche con aquel maravilloso gel que me dejaba la piel fina como el culito de un bebé. 

Os recomiendo este hotel. Es perfecto para pasar unas vacaciones cuando hace buen tiempo y puedes disfrutar sus jardines y sus piscinas. Si no hace buen tiempo, te queda el spa asiático para divertirte y relajarte.

Nosotros nos quedamos a comer en el hotel. Tiene un restaurante Grill Four Seasons que sirve especialidades portuguesas e internacionales en un ambiente sofisticado que me dejó enamorada. También se puede comer en la elegante terraza Bougainvillea, que fue donde comimos nosotros menos un día que fuimos al Grill Four Seasons.

Mis vacaciones divinas




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Si quieres alojarte en un palacio del siglo XIV, tienes que hacer una reserva en el Parador de Cáceres. Está en el Palacio de Torreorgaz, un edificio del lejano siglo citado que ha sido construido en su día sobre cimientos de un edificio árabe. Los antiguos eran muy aprovechados. Reciclaban más que nosotros. Es un edificio bonito con puerta de dintel y escudo barroco en su fachada. 

Este Parador tiene muy buen ubicación. Está en el casco monumental de Cáceres, un casco que es patrimonio de la Humanidad y, en consecuencia, recibe muchas visitas de turistas nacionales y extranjeros. Hay gente que mira el listado de lugares patrimonio de la humanidad y va a visitarlos. Es otra forma de hacer turismo. 

La decoración de este parador me gustó bastante. Es una decoración en tonos cremas con madera forrando las vigas. Demasiada madera tal vez, pero la madera le da un toque acogedor que hace que te sientas como la señora de la casa. Es así como me sentí el fin de semana que estuve por allí con mi marido y mis dos niñas: como la señora de la casa medieval en la que me encontraba. Digo medieval porque nuestra habitación, igual que el resto de estancias, estaba bajo un techo abovedado en piedra que parecía una celda de una cárcel antigua. Era total. Te metía en la gran cama y mirabas para arriba y tenías una techumbre como la de las iglesias. 

Mi marido decía que no podía conciliar el sueño. Está acostumbrado a hoteles muy hoteles y estos paradores ubicados en palacios medievales lo descolocan. A mí me gustaba hasta el mobiliario, muy acogedor y estilista. Se notaba que las camas, mesillas y sillones habían salido de las manos de un carpintero, no de una fábrica. 

Os recomiendo el Parador de Cáceres sobre todo por su restaurante. Te sirven un lomo de venado al queso del Casar que está para chuparse los dedos. Lo mismo puedo decir del cabrito asado al romero. En el restaurante del Parador de Cáceres hay muchos platos de cocina extremeña.




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No hace falta alejarse de Madrid para encontrar una casa rural perfecta para pasar unos días con la familia en la tranquilidad del campo. Nosotros encontramos toda la tranquilidad del mundo en la Casa de la Cascada, una casa rural sita en el Parque regional de la cuenca del Manzanares. 

Es una casita muy sencilla con habitaciones pequeñas, cocina de piso de barrio, cuarto de baño remozado con sanitarios nuevos y un entorno exterior que te deja soñando con la paz en plena naturaleza. La Casa de la Cascada se encuentra a lo largo de una vía pecuaria que atraviesa la Sierra de Guadarrama, entre las localidades de Manzanares el Real y Soto del Real. 

Está a una distancia de 35 kilómetros de Madrid por la carretera de Colmenar 607 y posteriormente tomando el desvío hacia Soto del Real. Es fácil de encontrar. 

Nosotros estuvimos más que cómodos. Alquilamos la casa completa. Falta nos hacía porque íbamos con mi suegra y necesitábamos los tres dormitorios. Nosotros nos quedamos con el más grande, ella con el de cama única y mis hijas con la habitación de las dos camas. De cocinar se encargó mi suegra. Tampoco podíamos cocinar las dos porque la cocina era demasiado pequeña para dos cocineras. 

No salimos mucho. Hacía un frío horroroso. Por eso pasamos el tiempo en la sala de estar de la casa. Mis niñas dieron algunas vueltas en bicicleta por los alrededores próximos a la casa con su padre, pero yo casi no salí. Sólo me acerqué a ver una cascada que hay en la finca de la casa. 

Os recomiendo esta Casa de la Cascada. Puedes hacer la reserva y cancelar hasta cinco días antes si no te acaba de interesar. Nosotros hicimos la reserva porque te dejan cancelar sin perder el dinero. Al final fuimos, pero no lo teníamos claro porque mi suegra estaba un poco fastidiada por un pie que tenía con un esguince. 

Otra cosa a tener en cuenta es que en esta casa no te dejan fumar. te avisan cuando haces la reserva. Para mí esto fue una ventaja porque odio alojarme en habitaciones por donde han pasado fumadores.




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La Ruta de la Viñuela discurre por el Parque Nacional de Cabañeros, un sitio un poco dejado de la mano de Dios. No me gustó. Yo fui porque mi marido practica mucho senderismo y no es cuestión dejarlo solo. No vaya a ser que se me enamore de una caminante y se acabe mi dulce hogar con marido incluido. Por eso practico senderismo a mi manera. 

En esta senda casi muero de miedo. Cuando vi sobre mi cabeza volando buitres negros dignos de una película de Hitchcock, me agarré al brazo de mi santo como a una tabla de salvación. Mis hijas no se asustaban mirando los vuelos intimidatorios de los buitres y las aguilas rurales sobre aquellos bosques mediterráneos que rodean el camino. Mi marido decía que había que ir en silencio para no asustar a los bichos. Eran ellos los que me asustaban a mí. Me callé porque gritar no solucionaba mi miedo. Con tanto silencio se acercaron los ciervos y hasta un jabalí pequeño se cruzó en nuestro camino. 

El paisaje de la ruta es rural a más no poder. Yo diría que es más que rural, es selvático. Tiene pinceladas de ecosistemas de épocas prehistóricas. Hay ejemplares de vegetación de zonas de montaña alta, tal como te explican en los paneles que vas encontrando a lo largo de la ruta. Los abedules, tejos y árboles de otras zonas están presentes. 

Cuando fuimos nosotros hacía bastante calor. Menos mal que encontramos laderas menos soleadas. Por la superficie plana te asabas. Yo tiraba de abanico para sobrevivir a mi caminata detrás de mi marido y de mis dos hijas. Mi santo se detenía delante de cada panel informativo. Son paneles donde te cuentan lo que te rodea. Son como un libro de geografía y botánica. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar esta ruta. El Parque Nacional de Cabañeros tiene otras rutas que se pueden hacer por libre. Son rutas seguras para las personas que no se orienten mucho. Tienen carteles indicadores y los paneles informativos de lo que os hablé. La Ruta de la Viñuela está entre Toledo y Ciudad Real.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Mis vacaciones en el Portugal chic


Me encanta Albufeira, pese a tener cada verano más turistas. Es uno de los mayores centros turísticos del Algarve. Esta bonita ciudad portuguesa está rodeada por las playas de Balaia, Olhos de Agua y Oura. Es el sitio ideal para pasar unas vacaciones de sol y playa en Portugal en plan bien. 

Lo malo es que el turismo de Albufeira es tan masivo que consigue que esta pequeña ciudad que fue un pueblo de pescadores, que todavía recuerda mi suegra con añoranza del pasado, se está convirtiendo en un pasto de turistas que compran baratijas en las tiendas tipo bazar chino que se multiplican por sus calles como setas en el bosque otoñal. Por eso siempre vamos en otoño o en invierno, cuando no hay tantos turistas. El clima es bastante bueno para pasear por los alrededores. A mí me gusta ir a la playa aunque no pueda ponerme en bikini. Para pasear también está perfecta una playa. 

A mi marido le gusta mucho el centro histórico, que sólo tiene unas cuantas calles, muy pintorescas todas ellas. Tiene una plaza central donde se han acumulado muchos restaurantes y tiendas, además de alguna discoteca que da dolor de cabeza con sus neones desde el primer piso de alguno de sus edificios, y una calle comercial que concluye en una pequeña cueva que da acceso a la playa de la ciudad, una playa que no debes perderte. Lo malo de esta playa urbana es que casi siempre está saturada de bañistas, pero es muy agradable. 

Os recomiendo visitar Albufeira. Lo que es la zona urbana no debe tener más de 40.000 habitantes. En verano la población se multiplica por miles. Se llena hasta los topes de ingleses que buscan el turismo de borrachera. No os quiero ni contar como se ponen hasta los topes las cervecerías y locales de topes a todas horas del día. Vas por la mañana y ya te encuentras a ingleses ociosos poniéndose hasta las cejas de alcohol.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Mis vacaciones más sanas



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El mejor marisco de Lisboa se come sin duda en el Restaurante Gambrinus de la capital portuguesa. Es un restaurante con buenos platos de marisco y pescado en general. Yo suelo ir con mi marido siempre que vamos por allí. No es un restaurante muy caro dada la calidad de los platos que sirven, pero tampoco es barato. 

Mis hijas también van muy contentas porque les encanta un creppe de helado que tienen de postre. Mis hijas eligen el restaurante según los postres. Es lo único que miran en la carta. Lo demás le da igual, siempre que no sea carne, claro, y como en el Restaurante Gambrinus en Lisboa reinan los pescados en las cartas, van encantadas. También tienen buenos caldos, sobre todo portugueses. 

La atención es exquisita. Te tratan como a una Reina. tienen unos camareros muy atentos y rapídisimos. No tienes que estar horas esperando a ser atendida. También cobran rápido. Al personal hay que darles un diez absoluto. 

Lo mejor de este restaurante es que te hacen la comida casi al momento e incluso al momento. Yo le spedí una tortilla francesa y me la hicieron allí delante. Deberían tomar nota en algunos restaurantes de España donde recurren a lo precocinado más que yo en mi casa. 

Os lo recomiendo. Pero llevad la cartera bien llena. Por una sopa te clavan seis euros y por un plato de fruta para el postre suben a los doce euros. Yo en mi vida había comido unos melocotones más caros. Eso sí, me supieron a gloria bendita. Parece que todo lo que es caro es más sabroso. 

Lo que no me gusta mucho es la decoración del local. Está decorado al modo antiguo, incluso los uniformes de los camareros parecen de hace cien años. Tampoco me gusta que tengan una sala para fumadores de pipa. Yo defiendo los locales libres de humos. Los fumadores de pipa que fumen fuera.




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Caldas da Rainha en Portugal es una ciudad conocida por sus aguas sulfúricas para la reuma. Mi madre iba con mi abuela hace décadas y regresaban nuevas tras pasar una semana en un balneario de la zona. Yo volví a esta pequeña ciudad portuguesa hace unas semanas con mi marido y mis hijas. Poco habían cambiado por allí las cosas. Caldas da Rainha sigue siendo la localidad tranquila que yo recordaba de mi infancia. 

También es conocida esta pequeña ciudad por el Mercado de Frescos que se celebra todos los días en la Praça da República. Me apreció más cutre que recordaba de mi infancia. Este mercado de frutas y legumbres no es más que una feria al aire libre. Es muy parecido a las feiras semanales o quincenales que hay en los pueblos de la Galicia rural. Los lugareños van con sus frutas y verduras y las venden más que bien a gente que quiere comer sano. 

Caldas da Rainha en Portugal tiene edificios con bonitas fachadas heredados de un pasado más esplendoroso que el presente. Como decía mi marido admirando las fachadas señoriales, hubo lugareños que vivieron muy bien antaño. Nosotros no anduvimos mucho por Caldas da Rainha. Las niñas estaban en plan no queremos andar y poco turismo pudimos hacer. 

Nos acercamos hasta el Hospital Termal, donde están las mejores aguas sulfúricas, estupendas para la reuma. Pero mis hijas no querían aguas ni saber nada de la reuma que habían padecido sus antepasadas, es decir, su abuela y su bisabuela. A ellas no les duele ningún hueso y el agua no les gusta. 

Seguimos con nuestro paseo hasta el Monumento de Homenaje de los pobres a la Reina Dona Leonor, una reina que los tenía muy en cuenta en sus dávidas. Por eso le hicieron un monumento los que no tenían nada o casi nada. Los pobres siempre fuimos agradecidos con la realeza. 

Lo que más gusto a mis niñas fue la laguna artificial del Parque Don Carlos I. Es muy bonita y le da un toque chic al parque. Por aquella zona nos fuimos de compras. Aproveché apra coger algunos cacharros de cerámica para mi suegra. En Caldas da Rainha en Portugal tiene una cerámica muy famosa. Yo compré muñecos de cerámica, botellas y los famosísimos jarros de Caldas. Tienes que llevar uno si vas porque es lo más típico. 

Mi marido llevó a las niñas a la pastelería que estaba hasta los topes de gente y les compró el Pan de Ló de Landal, un bollo muy blandito que está que te chupas los dedos. También os lo recomiendo. Igual que recomiendo muy mucho una visita a Caldas da Rainha en Portugal.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Mis vacaciones en Londres




Londres es una de mis ciudades favoritas. Por eso voy con frecuencia. Me suelo alojar en hoteles ubicados en edificios antiguos como el Mandarin Oriental Hyde Park, Londres que es un hotel de cinco estrellas, ubicado en el distrito Knightsbridge de Londres, propiedad y gestionado por Mandarin Oriental Hotel Group. Me gusta mucho el edificio histórico de estilo eduardiano. Este hotel tiene un montón de años. Abrió sus puertas al público como el Hyde Park Hotel en 1902. Desde entonces sufrió varias reformas para dotarse de mayores comodidades para sus huéspedes, especialmente desde que el Mandarin Oriental Hotel Group compró el hotel en 1996 y realizó una renovación completa de las 198 habitaciones y suites, así como también como un rediseño de los restaurantes y el bar. Mandarin Oriental Hyde Park, Londres volvió a abrir en mayo de 2000, año en el que yo me alojé en este hotel por primera vez. La última vez que estuve por allí fue hace cosa de tres meses. Fui de compras con mi hermana a Londres y nos pareció un buen alojamiento. 

Nos dieron una habitación grande, con vistas a Hyde Park. Estaba decorada con un estilo inglés señorial, igual que el resto de habitaciones y que las estancias comunes del hotel. Tonos blancos y cremas, un balcón, vistas al parque como os dije, cama cómoda, sillones menos cómodos, un sillón de tumbarte como una princesa, un buen televisor, una maravillosa conexión wi fi... Sólo eché de menos a mis hijas y a mi marido. Lo demás lo tenía. 

Nos quedamos a comer en los restaurantes del hotel los tres días que estuvimos en Londres tirando la casa por la ventana. El hotel cuenta con tres restaurantes: dos de los cuales están abiertos durante todo el año, y el Mandarin Bar. En este hotel no te aburres. Entre los servicios adicionales del hotel se incluyen un spa, un gimnasio y dos espacios para eventos grandes y pequeños. El spa está muy bien, pero es muy caro. 

Os recomiendo este hotel. El hotel está situado en Knightsbridge y muy cerca de lugares tan emblemáticos como el Royal Albert Hall y Apsley House. Es perfecto para hacer turismo por la capital inglesa y también para ir de compras. Tienes las tiendas de marcas más famosas por los alrededores.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Mis vacaciones más relajantes


El Apex Waterloo Place Hotel es un hotel que vale mucho la pena por el spa tan completo que tiene. A mi me vino de cine para pasar horas y horas mientras mi marido estaba en sus reuniones de negocios. 

Este Apex Waterloo Place Hotel es un hotel de cuatro estrellas que está bastante bien, aunque no está tan bien como los cuatro estrellas españoles, sobre todo en lo que se refiere a sus habitaciones. En instalaciones comunes sí merece las cuatro estrellas que luce en su fachada. Por ejemplo, me gustó mucho su piscina. Cuenta con una piscina elegante y un restaurante escocés donde probé comidas que no fueron muy de mi gusto. Prefiero la comida española. 

Lo mejor de nuestra habitación era la conexión wi fi. Iba como una moto. Lo demás era corrientito. No me gustó el suelo de moqueta. La moqueta, por limpia que esté, siempre da sensación de suciedad. Los sillones no eran más que sillas modernas. La cama era comodísima. Teníamos un televisor de plasma bueno, una nevera y una tetera que me permitió preparar mis infusiones. 

El hotel se encuentra en el centro histórico de Edimburgo, al final de Princes Street. tiene una ubicación muy buena. Lamentablemente, Edimburgo no es una ciudad que me apasione. Por eso casi no salí del hotel. Mi tiempo libre lo pasé en el spa. 

Os recomiendo coger una habitación de lujo. Son las mejores. Las habitaciones de lujo del Apex Waterloo Place son amplias y tienen un baño moderno con una ducha grande a ras de suelo y artículos de aseo de diseño de la marca Elemis. A nosotros nos enseñaron una habitación estándar y no la aceptamos porque en el cuarto de baño había una bañera estrecha perfecta para matarte allí dentro. También disponen estas habitaciones que ellos llaman de lujo de TV LCD de 42 pulgadas y aire acondicionado. Si hace calor, te aseguro que lo necesitas.