lunes, 30 de enero de 2017

Mis vacaciones en el centro de Madrid



El Puerta del Sol Rooms es un hotel que está en la mismísima Puerta del Sol de Madrid. Tiene una ubicación excepcional. No puede ser más céntrico. Te queda a quince minutos de caminata de todos los sitios de mayor interés turístico de la capital del Reino. 

Yo lo elegí por la ubicación. Estaba en Madrid por motivos de trabajo, sin niñas y sin marido y no quería gastar mucho. El hotel te sale bien de precio y te ahorras una pasta en viajes al centro, si es en el centro donde tienes tu lugar de reunión de trabajo, como era mi caso. 

Me quedé a desayunar en el hotel aprovechando que tenía el desayuno incluido en el precio. Fue un desayuno abundante en bollería industrial, con pan tostado, café, infusiones, fiambres y algo de fruta. Desayuné como en casa. En mi casa también recurrimos mucho a la bollería industrial. No será muy sana, pero siempre la tienes fresca. 

Este alojamiento en el centro de Madrid tiene conexión Wi Fi gratuita y una excelente ubicación, como os decía, a sólo 5 minutos a pie de varios bares y restaurantes donde puedes comer o cenar sin gastar mucho. Sus habitaciones cuentan con aire acondicionado y/o calefacción y un buen televisor de plasma. 

Mi habitación era de las mejores. Una habitación no grande, pero limpia, ordenada y con un armario decente. Me enseñaron una que tenía un armario de esos armarios de tela que te venden en los chinos por 12 euros. Me horrorizó. También tenían habitaciones de hasta cuatro o cinca camas. Mi habitación contaba con un cuarto de baño privado que podría haber sido algo mejor. Los sanitarios, sobre todo la pileta, habían conocido tiempos mejores. La ducha funcionaba regular. Le encontré poca presión en el chorro de agua. 

El Puerta del Sol Rooms ofrece un alojamiento sencillo, con suelos de baldosas bien limpios. Si buscas lujos sigue buscando porque estamos hablando más de un hostal que de un hotel. Algunas habitaciones tienen baño privado, como la mía, y un pequeño balcón que se queda en poco más que una puerta-ventana que abre hacia la calle. 


Os lo recomiendo. Este hostal está a sólo cincuenta metros de la estación de metro de Puerta del Sol, que conecta con el museo del Prado y el parque del Retiro en sólo quince minutos. La estación de Atocha está a sólo 4 paradas de la puerta del hostal, mientras que el trayecto entre la estación de Puerta del Sol y el aeropuerto de Barajas dura 50 largos minutos. Pero, sobre todo, os lo recomiendo por la amabilidad de su personal. Te dejan con ganas de volver. 

Centro de Madrid es una opción genial para los viajeros interesados en salir de noche, comer tapas y comida.

Mis vacaciones en una cárcel de EEUU




Cuando mi marido dijo que quería ir a ver la Prisión de Alcatraz (San Francisco) le dije que estaba loco. Yo no me acercaba a una prisión ni de visita. Pero me convenció y acabé yendo a ver está famosa cárcel que tiene unas vistas preciosas. 

Hoy en día la Prisión de Alcatraz (San Francisco) nada tiene que ver con la famosa prisión que aparece en muchas películas estadounidenses. Es como un museo que puedes visitar a tu aire. Cuando fuimos nosotros no había visitas guiadas. Te dejaba el ferry en la isla y te las arreglabas tú sola. Había gente que le hacía muchas preguntas a los agentes que había en la isla. Mi marido decía que eran como guías vestidos de policías. Si eran guías, no debían estar uniformados como agentes del orden. Metían miedo. Yo ni me acerqué a ellos. Tenían cara de policías y a mí los policías no me van. 

Me llamó la atención que en el complejo carcelero no hubiera ni un bar. Tuvimos que contentarnos con unas botellas de agua que nos vencieron en la tienda de recuerdos de la prisión. Casi me muero de sed. Hubiera pagado más de los tres dólares que nos cobraron por cada botellín de agua por una Coca cola. 

También me llamó la atención el frío que hacía por allí. Había un viento que te helaba el alma. Nosotros fuimos bien abrigados y echamos en falta más ropa. A mí me hubiera venido muy bien un gorro de lana como llevaban muchos turistas. Se me congelaron las orejas. 

Mi marido se lo pasó de cine mirando las celdas. había comprado la audioguía que viene en español hispano y nos partíamos de risa. Era como si te guiaran los prisioneros. Las celdas eran pobrísimas y estaban a temperatura bajo cero. Allí muchos debieron morir de hipotermia. 

La isla en la que está la prisión no es grande. No es más que una roca en mitad del mar. Era difícil que pudieran fugarse. Los que lo intentaron fueron unos valientes. 

Os recomiendo ir a ver la Prisión de Alcatraz (San Francisco). La puedes ver muy a tu aire. Te vienen a la cabeza el montón de películas que se rodaron sobre esta prisión tan famosa.


domingo, 29 de enero de 2017

Mis vacaciones en el extranjero



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Cuando mi marido me dijo que había reservado un hotel barato en Panamá me eché a temblar. me esperaba poco más que una pensión de mala vida. No fue el caso. El Country Inn & Suites By Carlson Panama, Ciudad de Panamá es un hotel que tiene una relación calidad precio muy buena. 

El Country Inn & Suites By Carlson, Panama City Beach, FL en Panama City Beach es un hotel que te queda a pocos minutos de WonderWorks y Ripley's Believe It or Not. Este hotel se encuentra cerca de Parque de atracciones familiar de Coconut Creek y de Signal Hill Golf Course. Nos vino genial para que mi marido practicara su deporte favorito: el golf. No se aburrió. Yo tampoco me aburrí porque fui con las niñas al Parque de atracciones. Estaba a tope de niños con sus familias. Mis hijas disfrutaron un montón las atracciones del parque. 

Destacaría también las instalaciones recreativas que el hotel pone a tu disposición, que incluyen piscina descubierta y gimnasio. La piscina que estaba como en un patio interior no era grande, pero estaba limpia, y no estaba muy concurrida porque la gente prefería irse a otra piscina mucho más grande que había en la zona ajardinada. Las instalaciones comunes de este hotel están muy cuidadas. Todo parece recién pintado. No es un hotel estridente. Tanto sus interiores como sus exteriores muestran el buen gusto de los decoradores. 

Este hotel te ofrece comodidades como el centro de negocios, check-in rápido y periódicos gratuitos en el vestíbulo a tu disposición. Tienen muchos periódicos. Siempre encuentras prensa disponible. Mi marido no compró ningún periódico. Se apuntó a leer gratis. Yo hice lo mismo. Lo que ahorras en periódicos y en revista te queda para cafés y refrescos. 

Hay un aparcamiento sin asistencia gratuito disponible para los huéspedes del hotel. Nos vino de cine. Y preferí alquilar un coche que desplazarme en transporte público. Me pareció más seguro desplazarme en un coche alquilado. Panamá no es un país muy seguro. 

En todo caso, me sentí como en mi propia casa dentro de las instalaciones del hotel. Allí la seguridad es del cien por cien. 

Nuestra habitación era grande, decorada en tonos amarillentos, pero tenía moqueta en el suelo. A mí la moqueta no me gusta nada. Siempre me da sensación de asquerosidad por muy limpia que la tengan. 


Os recomiendo este hotel. Tienes habitaciones con aire acondicionado, frigorífico y microondas. Puedes preparar tu comida en la habitación. Yo con un microondas a mi disposición hago maravillas. Mis momentos de ocio no se diferenciaron de los de mi dulce hogar. Pude disfrutar de un un televisor LCD de 32 pulgadas con canales por cable y conexión a Internet por cable y Wi-Fi gratis. 

El cuarto de baño privado de nuestra habitación tenía ducha y bañera combinadas está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y un secador de pelo que no estaba atado. Allí parece que no se los llevan los turistas. 

Este hotel tiene muchas ventajas. Por ejemplo, las llamadas locales son gratuitas desde el teléfono de tu habitación. A mi marido le vinieron muy bien para ahorrar costes en sus relaciones comerciales. Estaba en Panamá por negocios y yo y sus hijas para acompañarlo y hacerle la vida más feliz.




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Desde el The Bund (Wai Tan), Shanghai, tienes las mejores vistas de los rascacielos de la ciudad. Por eso está tan concurrido. En la barandilla hay codazos para hacerse un hueco. A mí me asustaba un poco que se pegaran tanto a mí, pero no hay peligro. El The Bund (Wai Tan), Shanghai, es un sitio muy seguro. No hay robos. 

Es un paseo de unos dos kilómetros de longitud en la parte oeste del río Huangpu. Es muy conocido y fácil de encontrar. Cualquiera te puede indicar donde se encuentra si andas algo perdida por Shanghai. Nosotros llegamos gracias a un callejero sin necesidad de preguntarle a nadie. 

Mi marido sacó unas fotos preciosas de Pudong, la parte financiera y de rascacielos de la ciudad de Shanghai. Nosotros lo visitamos de día y de noche. Está siempre a tope de turistas. De noche está muy bien iluminado. 

No sólo encuentras turistas, también hay muchos chinos. Me llamó la atención que quisieran hacerse fotografías con nosotros. Yo pensaba que me pedían que les quitara una foto a ellos. Me sentí un poco rara haciendo me fotos con personas que no conocía. Mi marido decía que para ellos eramos como bichos raros. Yo no diría tanto. Mi chico es un exagerado. Los chinos tienen otras costumbres y no hay que darle más vueltas al asunto. 

Me encantó The Bund. Pasear entre tanta gente te da sensación de seguridad porque los ves a todos tranquilos, bien vestidos y sin malos rollos. Volvería sin pensarlo dos veces. Por eso os recomiendo visitar el The Bund (Wai Tan), Shanghai. Hay que verlo para comprobar lo maravilloso que es. 

Cuando te cansas de andar, puedes sentarte en uno de los muchos bancos que hay a lo largo del paseo. Nosotros aprovechamos para comer unos bocadillos. A mi la comida china no me va. Por eso tiramos de bocadillos. Prefiero comer en plan occidental, aunque sea a base de bocadillos de jamón.







viernes, 20 de enero de 2017

Mis vacaciones más marcianas



El The View Hotel, Monument Valley, es el único hotel que está dentro del parque del mismo nombre. Todo un lujo. También es todo un lujo su precio. Nosotros nunca podríamos haberlo disfrutado si no fuera por un regalo de la empresa para la que trabaja mi marido. Ojalá algún día podamos volver a disfrutarlo. 

Nos dieron una habitación enorme con una gran terraza que daba a las formaciones rocosas. Tenías unas vistas fabulosas sin salir de tu habitación. Todas las habitaciones eran muy parecidas. Lo que no eran era lujosas. Tenían una decoración de Ikea que no podían con ella. 

Lo que me gustó fue tener os camas de matrimonio. Así pudimos dormir separados algunos días. En casa yo tengo mi propia habitación a la que me voy cuando los ronquidos de mi marido no me dejan conciliar el sueño. Había un televisor grande sujeto a la pared. Casi lo hubiera preferido sobre el escritorio. Me sentí como en un bar mirando la tele. Mi marido decía que lo habían colocado tan alto para el bienestar de los viejos que se alojan en este hotel. Los viejos, según él, quieren ver la televisión alta, como en los hospitales. 

No le faltaba razón en lo de la cantidad de gente mayor que se aloja en el The View Hotel, Monument Valley. Parecía un hotel para viejos. Eran norteamericanos ricos jubilados que se alojaban en el The View Hotel, Monument Valley para disfrutar de aquellas vistas de montañas rojizas. Allí parece que estás en Marte. 

Las estancias comunes del hotel están decoradas con un toque del Estados Unidos primitivo. Hay muchos recuerdos de los indios navajos, incluso en una gran chimenea que hay en la entrada del hotel tienen unos muñecos con trajes típicos que suben por la pared de la chimenea hasta el techo. 

En todo caso, os recomiendo el The View Hotel, Monument Valley. Es tranquilo y está en un parque maravilloso. Como os decía, parece que estás en Marte por las tierras rojizas que rodean a este hotel de sólo tres plantas. Las vistas son tan buenas desde la primera planta como desde la tercera, donde estaba nuestra habitación. Era de las habitaciones más caras. Las más baratas son las de la planta baja. 

Las comidas eran generosas. Me comentó una camarera que servían las comidas de los indios navajos, unas personas que comían mucho. Los desayunos, en cambio, eran menos abundantes. Los indios navajos no debían perder tiempo desayunando. Se parecían a mí.

Mis vacaciones Homelidays



Desde que conocí Homelidays le estoy sacando mucha ganancia a mi casa alquilándola para vacaciones. Mi marido no estaba muy convencida. Se convenció cuando vio como aumentaba nuestra cuenta corriente gracias a los ingresos de los alquileres vacacionales. 

Para alquilar tu casa para vacaciones en Homelidays sólo tienes que poner un anuncio gratuito en su web. Te cobran una pequeña comisión cuando alquilas. No te dejan alquilar habitaciones sueltas. O alquilas la vivienda completa o te borran el anuncio. En eso son muy estrictos. Yo he conseguido alquilar habitaciones sueltas anunciando la casa completa. Cuando se pusieron en contacto conmigo les decía a los clientes que ya había alquilado, pero tenía alguna habitación disponible en el mismo edificio. Hay que echarle imaginación a la vida para sacar dinerito. 

En todo caso, estoy contenta con los servicios de Homelidays. Gracias a ellos consigues clientes de todos los países, cosa que no consigues si alquilas tu casa por medio de una inmobiliaria de toda la vida. 

También hemos alquilado casas por medio de Homelidays. Estuvimos en una casa de Florida que era mucho mejor que los hoteles de la zona y nos salió muy bien de precio. Esta es la gran ventaja de Homelidays: que te ofrecen casas vacacionales en todos los lugares del mundo, no sólo en España. 

Os recomiendo Homelidays tanto para alquilar vuestra casa para vacaciones como para alquilar una vivienda en vuestro lugar de destino. Suelen ser casas que están muy bien. Hay mucha gente que recurre a Homelidays para sacarle un dinerito a esa vivienda vacía que tiene y que no quiere alquilar todo el año. Además, es una garantía porque son inquilinos que están sólo unos días o unos meses, no todo el año. Sabes que es gente que se va sin necesidad de tener que echarlos. Ah... y pagan siempre. Yo estoy muy contenta con sus servicios. El año pasado le sacamos al piso más de veinte mil euros de ganancia. Estuvo muy requetebién.

jueves, 19 de enero de 2017

Mis vacaciones en una Residencia de Ancianos



Mi suegra tiene un hermano que es un desastre. Mejor dicho lo era. Desde que lo metimos en Geriatros Carballo ha dejado de darnos problemas. Debimos de haberlo llevado antes para un centro de la Tercera Edad. Ahora vivimos todos más tranquilos. 

En Geriatros Carballo los residentes no salen. Esto es genial para las personas que tienen problemas de alcoholismo, como el tío de mi marido. Como no lo dejan salir y allí no le sirven bebidas alcohólicas, se acabaron sus borracheras. Tampoco se mete en problemas porque en Geriatros Carballo tienen muy vigilados a los viejos. Están como en una escuela de niñas en Suiza: no se mueven. 

Los horarios de visita son de mañana y de tarde. No te dejan visitar a tu familiar durante las horas de la comida y la cena. Tampoco a la hora de desayunar. Desayunan antes de las diez y hasta las diez de la mañana no puedes pasar. Nosotros al tío siempre lo vemos en el salón que hay en la entrada. Es un salón grande, que ocupa casi la totalidad de la planta baja. Allí desayunan, comen, meriendan, cenan y pasan sus ratos de ocio. 

Las habitaciones están decoradas en tonos crema y tienen dos camas por habitación. Esto no me hace mucha gracia porque una piensa que también podría acabar sus días en una residencia de ancianos y no me gustaría tener que compartir cuarto con una vieja. Prefiero tener una habitación para mí sola. Así tienes más intimidad. 

En cuanto a servicios tienen de todo: peluquería, podología, médicos, animación cuando toca, es decir, cuando son Navidades y demás fiestas. No te aburres si no te quieres aburrir. No sé como los viejecitos y viejecitas no están más contentos. En Geriatros Carballo ves a los viejos tan tristes como en todas las residencias de mayores que visité. No se dan cuenta de que están como en un hotel. Les hacen todo. 

Os recomiendo Geriatros Carballo para que os cuiden a ese familiar añoso que os está dando quebraderos de cabeza. vuestro familiar estará bien cuidado y vosotros seréis libres.


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Mis vacaciones más románticas



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Un sitio para tomar unas copas de altura en Sevilla es la Terraza del Hotel Inglaterra, Sevilla. Desde allí tienes unas vistas preciosas de la ciudad. Yo la descubrí gracias a unos amigos de mi marido que son clientes habituales de este local. Fuimos con ellos un día que estábamos en la capital en andaluza y repetimos varias veces. 

Me llamó la atención que no fuera nada caro tomar una copa en comparación a los precios de otros bares. Te cobran por una copa de ginebra nueve euros. Por la misma copa me tienen cobrado hasta quince euros en Sevilla. no me extraña que tengan tanta clientela. Los precios arreglados y las estupendas vistas les llenan el local hasta los topes. 

La terraza es grande. Ocupa los altos de todo el edificio. Tienes mesas bajas y taburetes. Yo soy de las que siempre me subo al taburete. Una buena copa se disfruta más en un taburete de barra que sentada en una mesa. 

Mi marido quiere ir siempre, incluso cuando refresca. Dice que le gusta tomar una copa viendo los monumentos más famosos de Sevilla, desde la Catedral y la Giralda, hasta la Torre de la Plata, la Torre del Oro, o las famosas Setas. 

Os recomiendo tomaros unas copas en la Terraza del Hotel Inglaterra, Sevilla . También os recomiendo ir cuando hace buen tiempo. Es cuando realmente disfrutas del local. Es una pena que algunos días calurosos esté hasta los topes. Hay días en que no encuentras ni un taburete libre. Parece que toda Sevilla se sube a la terraza. 

El personal es muy amable y profesional. Te atienden rápido tanto a la hora de servir las copas como a la hora de cobrarlas. Incluso te recomiendan algún cóctel que piensan que te gusta. Conmigo siempre han acertado. Con mi marido, en cambio, no suelen acertar mucho. Es de gustos raritos a la hora de beber.




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Mi hermana cuando se casó fue a hacerse las fotos de la boda en el Huerto de Calixto Y Melibea. No es la única que elige este precioso jardín para hacer las instantáneas del que se supone que es el día más feliz de su vida. siempre que vamos por allí, como coincida en sábado, encuentras parejas de recién casados posando para el fotógrafo. 

Es un jardín con muchos árboles y flores que se encuentra en el casco histórico de Salamanca. Desde allí hay unas preciosas vistas del río Tormes. Es el jardín ideal para ir a pasear con tu pareja en plan estamos enamorados para toda la vida. Como dice mi marido, si no estás enamorada te enamoras. Lo que no me gusta es que sólo tenga una entrada. Es una entrada bonita, con un arco tallado en piedra, pero debería tener más. a mí los jardines cerrados que sólo tienen una puerta me dan algo de claustrofobia. 

Otra cosa que no me gusta es que tiene zonas algo selváticas. Los jardineros cuestan y los trabajos de jardinería parece que se espacian en el tiempo. Yo le cortaría algo los arbustos y podaría los árboles para que tuviera más luz. El ramaje lo hace un poco sombrío, sobre todo en los días oscuros. 

En todo caso, os lo recomiendo. Si vas a Salamanca, no debes dejar de visitar el Huerto de Calixto Y Melibea. A mí siempre me recuerda a los dos enamorados protagonistas de La Celestina. No me extraña que se enamoraran en unos parajes tan preciosos. Mi hermana va todos los años coincidiendo con el aniversario de su boda a sacarse más fotos. No debería hacerlo porque es como fotografiar la vejez. En unas fotos se ve más joven y, según van pasando los años, se ve más vieja en el mismo sitio. Tiene fotos hasta con otras parejas que van a sacarse sus primeras fotografías de casados.

lunes, 9 de enero de 2017

Mis vacaciones en los mejores palacios de España



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Uno de los paradores que más me gustan es el Parador de Cañadas del Teide que está en la isla de Tenerife. Es un lujo poder alojarse en el mismísimo Parque Nacional del Teide y tener unas vistas espectaculares del Pico del Teide que queda a unos tres kilómetros del parador. 

Yo estuve en esta única edificación que hay dentro del Parque Nacional del Teide con mi chico y mis hijas. Nos dieron una habitación con una cama de matrimonio tan grande que cabíamos toda la familia en la misma cama. Fue una pena que el colchón fuera tan duro. Casi me acaba con la espalda. 

En la habitación había un escritorio amplio, perfecto para que mi chico y servidora pudiéramos trabajar con los portátiles sin pelearnos por la falta de espacio. Nos dejaron un buen televisor de plasma. Los suelos de la habitación eran de tarima de madera. Todo estaba muy limpio y falta hacía que lo tuvieran limpio porque el parador admite mascotas, cosa que a mí no me gusta nada. 

El cuarto de baño era muy masculino. Mi chico decía que eran tonterías mías, pero no, era masculino a más no poder. Tenía una bañera con mampara y ducha y una organización de sanitarios que me recordaba la de los aseos públicos. 

Nos quedamos a comer en el restaurante del parador. Se come bien. Te ponen unas patatas arrugadas que te chupas los dedos. Mi hija mayor se puso hasta las cejas con el puchero canario y mi chico repitió el conejo al salmorejo que había cenado la noche anterior. Somos una familia a la que nos gusta comer en los restaurantes. Es lo más cómodo estés de viaje o no estés de viaje. ¿A quién le gusta cocinar cuando eres tú la que tienes que hacer la limpieza?... 

Os recomiendo el Parador de Cañadas del Teide. Es un buen parador que sería mucho mejor si no admitiera perros. No creo que vuelva con las niñas. Mis hijas les tienen alergia a los canes.




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Los Reyes siempre vivieron muy bien. Fue lo que pensé cuando fuimos a ver con las niñas el Palacio de Riofrío, Segovia. Conocíamos el Palacio de La Granja, pero nunca habíamos estado en este otro palacio que es muy parecido. 

Quienes más disfrutaron con la visita fueron mis hijas. Han heredado el buen gusto de mi madre. Les encantan los palacios y la decoración de ricos, como dice mi niña mayor. La pequeña quería acostarse en una cama con dosel rojo. Tuve que explicarle que no estábamos en un hotel sino en una especie de casa-museo. 

Las habitaciones del palacio y el resto de las estancias conservan la decoración que tuvieron cuando reyes, reinas e infantas se hospedaban por allí. Hay mucha cama con dosel, muchas alfombras elaboradas con las mejores materias primas, muchos muebles de anticuario, muchas porcelanas que dicen con sólo mirarlas somos caras... 

Lo que no me gustó nada fue tener que pagar siete euros por cabeza para entrar. Hacen un buen negocio. Como decía mi chico, nosotros también podíamos sacar un dinero dejando ver nuestro dulce hogar, que es una buena muestra de productos de Ikea. 

En todo caso, os recomiendo visitar el Palacio de Riofrío, Segovia. Los interiores son mucho mejores que los exteriores. El jardín es bonito, pero no me llamó tanto la atención como el interior de un palacio que destaca por una arquitectura simple. cuando lo construyeron buscaron casi más una casona que un palacio. De hecho, no e esperas tanto lujo en el interior viendo una fachada bastante espartana. 

Lo que no os recomiendo nada es visitar el Museo de la caza. Yo entré y salí. No aguantaba ver tanto animal asesinado. Me quedé en los jardines mientras mi chico con las niñas veía toda aquella carnicería disecada más las armas. No aguanto ni los animales disecados ni una exposición de escopetas.





miércoles, 4 de enero de 2017

Mis vacaciones trepidantes en Asturias



La Ruta Lagos de Covadonga, Covadonga, es una ruta muy asturiana por medio de paisajes verdes que no olvidas nunca. Te da la sensación de estar en el paraíso. Pero no debes bajar la guardia si vas conduciendo porque las carreteras son estrechas y peligrosas. Nosotros casi tuvimos un accidente en la bajada por culpa de una vaca que salió de un campo para la carretera sin previo aviso. 

Los lagos quedan arriba de Covadonga, una aldea de pequeñas casas con tejados negros en la que no vive mucha gente. Hay más turistas que vecinos, sobre todo cuando hace buen tiempo. Covadonga queda cerca de Cangas de Onís. 

Llegar a los lagos nos costó lo nuestro. Mi marido no quería seguir subiendo tras alcanzar el primer lago de agua cristalina. Yo le dije, que ya que estábamos allí, subíamos arriba de todo aunque hubiera que atar el coche a un tractor. Tuvimos suerte: nuestro coche no se caló nada. En cambio, el coche que subía delante quedó para el taller mecánico. Aquellas cuestas tan empinadas requieren un buen vehículo para dominarlas. Es mejor llevar un todoterreno como llevábamos nosotros. 

El paisaje de los lagos es maravilloso. Si te dicen que estás en el paraíso te lo crees. Yo en mi vida había visto un agua tan limpia. Mi chico decía que era por el frío. Yo creo que se debía a que poca gente sube. Suele haber mucha niebla y las carreteras no invitan a ir hasta arriba de todo. Son tan estrechas que casi no caben dos coches en doble dirección. Mi chico se tenía que meter en las huertas cuando nos cruzábamos con otro automóvil. Menos mal que no nos cruzamos con ningún autobús porque no hubiéramos cabido. 

Os recomiendo ir a hacer la Ruta Lagos de Covadonga, Covadonga. Es mejor ir en coche porque hace frío y las cuestas son muy duras para las personas que no estamos muy acostumbradas a hacer senderismo.

Mis vacaciones culturales



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Roncesvalles es un municipio pequeño conocido en todo el mundo mundial porque es allí donde empieza el famoso Camino de Santiago. En Roncesvalles habrá como mucho ocho personas que son de allí, el resto de gente son turistas o peregrinos. Lo que más me llamó la atención cuando fuimos fue ver tantos curas. Hay un montón de clero. 

Este municipio sigue siendo un pueblo medieval. Conserva todo el encanto de su época medieval, incluida la niebla que caracteriza su clima. los peregrinos inician allí el Camino de Santiago. Ahora no son tantos los valientes, pero sigue habiendo gente para todo. 

En Roncesvalles la Iglesia Católica es la propietaria absoluta: casas, tierras, monumentos... Se hicieron con un pueblo que es un referente cultural, histórico y religioso. 

Nosotros fuimos a ver el albergue. Es tan cutre como todos los albergues de peregrinos. Data del siglo XVIII y está al lado de la Colegiata. Mi chico quedó a cuadros cuando vimos una cripta que tiene restos humanos desde hace nueve siglos. No pensaba que los cementerios aguantaran tanto tiempo siendo cementerios. 

En Roncesvalles hay muchos muertos. Tienen cadáveres enterrados en todos los lados. Por ejemplo, el claustro de la iglesia era un claustro de enterramiento. Desde allí pasamos a ver las cadenas de Sancho el Fuerte, un rey que le quitó las susodichas cadenas a los moros. 

Mi chico quiso ir a ver la posada. No íbamos a quedar, pero quería ver las habitaciones. Sólo tienen 21, todas ellas con cuarto de baño. Es un alojamiento bastante mejor que el albergue. La posada es del cabildo.

Acabamos yendo a cenar a un restaurante del propio Roncesvalles. Mi chico pidió las famosas pochas, es decir, alubias de toda la vida con tomate, cebolla, ajos y puerro con jamón troceado. Nos sirvieron un rosado navarro de color intenso que estaba muy bueno, pero emborrachaba un montón. 

No descarto volver a Roncesvalles. Es un pueblo pintoresco que os recomiendo. Mis hijas quedaron encantadas con un rebaño de ovejas que hay en una finca experimental del Gobierno de Navarra. Tienen una quesería que da empleo a personas discapacitadas. El Gobierno de Navarra está en todo. Pero me parecieron pocas las ovejas: sólo eran 217. Una siempre pensó que los rebaños de ovejas eran de mil para arriba.




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A mi chico le encanta la Historia. Siempre les está dando clases de Historia sobre el terreno a nuestras hijas y a nuestros sobrinos cuando vienen con nosotros. Una de esas clases suyas se la dio en Jerez de los Caballeros, una ciudad de la provincia de Badajoz con mucha Historia en letras mayúsculas. Por allí pasaron los fenicios, romanos, árabes y cristianos. Pero fueron los Caballeros Templarios los que dejaron una profunda huella en Jerez. Hay un montón de monumentos que los recuerdan. 

Fuimos a ver la famosa Fortaleza Templaria, y nos paramos ante las murallas que todavía había por allí. Fueron los templarios los que levantaron el recinto amurallado que protegía la ciudad en su día. En la fortaleza se encuentra la Torre Sangrienta, en la que perdieron la vida los últimos Caballeros Templarios de Jerez. Una pena. las guerras que hicieron se les volvieron en su contra. Menos mal que sus edificios los sobrevivieron. 

Jerez de los Caballeros es fácil de encontrar aunque no conozcas mucho la zona. Esta localidad extremeña se encuentra al Suroeste de la provincia de Badajoz, colindante con la frontera portuguesa y asentada sobre una especie de montaña desgastada por el paso de los milenios. 

Te recomiendo visitar esta ciudad y acercarte hasta la amplísima y extensa vega del río Ardila, afluente del río Guadiana con maravillosas vistas panorámicas de sorprendente belleza. Nosotros fuimos hasta el balcón que constituye el Parque de Santa Lucía. 

Es una pena que Jerez de los Caballeros no conserve en pie toda la muralla. Deberían reconstruirla para atraer más visitantes. hay gente que se siente muy atraída por ciudades que tienen murallas. 

Lo que más nos gusto fue la fortaleza templaria. Está bien conservada y desde allí las vistas son preciosas. Está tan bien conservada que casi te imaginas los monjes-soldados paseando por sus jardines. Debía ser todo un espectáculo en su época verlos con sus hábitos guerreros.




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El Parador de Villafranca del Bierzo en León huele a uvas, sobre todo si vas en época de vendimia como fuimos nosotros. Está rodeado de parras. 

Está en la Avenida Calvo Sotelo, 28, en una casona que recuerda muy mucho a los pazos gallegos. Dentro, en cambio, no tiene nada de pazo gallego. Más bien recuerda a las casas solariegas castellanas. 

En la entrada del Parador hay un bonito jardín, con las parras de las que os hablé y otros árboles. Es en el jardín donde está la piscina. 

Nos dieron una habitación grande, pero poca acogedora. Estaba decorada con una sencillez extrema. No había ni un cuadro en las paredes. La cama tenía un cabecero de madera sencillo y obsoleto. Me ponía de los nervios aquel cabecero con una especie de palillos de esquina a esquina. 

El televisor era grande, de plasma, pero los vi mejores. Nos cobraron por usar la caja fuerte. Por mí no la hubiéramos usado, pero mi marido se empeñó en dejar guardados los portátiles bajo siete llaves cuando salimos a dar una vuelta por los alrededores. Es un maniático. 

Fuimos a comer y a cenar al restaurante del parador. Se come bien. Nos sirvieron unas truchas con unto que quitaban el hambre. Unto y pimientos llevaban de guarnición. También me gustó mucho la ternera estofada al estilo del Bierzo. Y de la empanada mejor no os hablo porque se me hace la boca agua. 

Os recomiendo este parador. El Parador Villafranca del Bierzo se encuentra a 30 minutos en coche de Galicia y de Las Médulas. Es un buen alojamiento si quieres hacer senderismo por la zona. Mi chico se cansó de andar por aquellos caminos mientras yo me lo pasaba de cine con mis crías en las piscinas. Como era verano, estaba la del jardín abierta. Hay otra interior que me gustó menos. También fui al spa. No era gran cosa, pero mejor algo que nada.




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Vielha, Lérida, es un bonito pueblo del Valle de Arán, es de esos pueblos que apetece visitar en invierno cuando te acercas a la nieve, pero buscas cierta tranquilidad para poder disfrutar de los días libres con la familia. 

Yo fui con mi chico, mis hijas y unos amigos. Nunca había estado antes por allí y me quedé asombrada con las montañas. Parecían las montañas de Suiza. Son unas montañas muy altas, nevadas, con un amplio valle entre tanta montaña y mucho paisaje verde cubierto de nieve. Vielha, Lérida, es un pueblo de postal navideña. 

El pueblo es bastante frío y húmedo. Esto se debe a la nieve. También el río que cruza el pueblo por la mitad contribuye a que haya un frío húmedo que se te mete en los huesos. Debes ir bien abrigada. 

Este pueblo conserva todo su encanto. Las casas son de piedra, con ventanas de madera y tejados de pizarra. No ves construcciones que se salgan de las construcciones típicas de toda la vida. Esto hace que tengan muchas visitas. Mi chico decía que parecía que estábamos en Suiza. No le faltaba razón. 

Nuestros amigos fueron a ver un museo que había. Nosotros pasamos de museos. No nos interesaban las artesanías y arte locales. Sería lo de siempre en todos los pueblos. Preferimos ir a tomar unos cafés bien calientes para sacarnos el frío del cuerpo. 

Os recomiendo visitar Vielha, Lérida. Lo que no os recomiendo es iros a vivir allí. Te morirías de aburrimiento, sobre todo si te gustan las ciudades grandes. Por allí sólo se veía gente mayor. La gente joven se va para Barcelona. Fue lo que nos comentaron en el bar. En los pueblos no hay mucho futuro. 

Vielha, Lérida es un pueblo que tiene sus construcciones bastante bien conservadas. Esto me llamó la atención. Se ve que los dueños de las casas tienen dinero para irlas arreglando según lo necesitan.


martes, 3 de enero de 2017

Mis vacaciones en Amsterdam antes de la tasa para turistas



Antes de que impongan la tarifa del 8% a los turistas, me fui a Amsterdam. Necesitaba ver sus canales, sus museos, sentirme una turista rica que practica eso que llaman turismo de calidad.


 Me acerqué a un coofee Shop. Quería ver como consumen hachís los que buscan la felicidad. No parecían muy felices. El Distrito Rojo me puso melancólica.


 Mi marido no vino conmigo. Es alérgico a las ecotasas. No le importa que las ecotasas se dediquen a potenciar las energías renovables. Mi marido es un capitalista de la Escuela Clásica fundada por Adam Smith.


 Volveré a Amsterdam aunque me cobren la ecotasa. Me gusta esta ciudad llena de canales y

saturada de turistas. Además, puedo evitar la tasa turística alquilando un piso a un particular. En Amsterdam hay unos apartamentos turísticos muy monos. ¡Y te cobran en negro!


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Mis vacaciones de Navidad



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Hace unos días estuvimos por Girona y fuimos al Lleuresport, Girona, un parque para niños y niñas donde los más pequeños de la casa tienen todo lo que necesitan para divertirse. Lo que no divierte mucho a los padres es pagar seis euros por niño si son mayores de dos años. Menos mal que a los padres y madres no nos cobran entrada. Nos cobrarían si también fuéramos niños. a ellos les viene muy bien que los niños vayan acompañados para que tengan cuidadores gratis. 

Es un parque infantil de navidad que sólo está abierto hasta Reyes. Tienen actividades de entretenimiento y educativas para los niños. Mis sobrinos habían ido el año pasado y quedaron muy contentos. Tan bien nos hablaron de este parque que nos animamos a pagar seis euros por niña para que se divirtieran tanto como sus primos. 

Yo me aburrí bastante. Los juegos de colchonetas y pelotas no me van. Prefiero que mis hijas tengan unas animaciones más formativas. Mi marido, en cambio, se divirtió como un niño; incluso se atrevió a tirarse en una colchoneta que te impulsaba hasta las alturas. Es como un niño. 

Pude observar que tenían bastante personal. Mucho chico y chica joven intentando que ningún niño se quedara en una esquina mirando sin participar en los juegos. Este tipo de parques navideños son ideales, pues, para los críos tímidos. Te los espabilan enseguida. 

Os recomiendo este Lleuresport, Girona, que llevan varios años celebrándolo con éxito. Tanto éxito tienen que este último año han ampliado sus instalaciones. había mucho niño de turista. Los turistas son los primeros que apuntan a sus hijos a actividades de animación. 

Os recomiendo también haceros socios. Si eres socio, te salen las entradas de los niños a cuatro euros. Yo no me hice socia porque no vivo allí y no sé si para el año iremos por Girona. Mis cuñados no nos invitan todos los años a su casona.




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El Parador de Cambados en Pontevedra me pareció muy clásico. No sale del estilo antiguo de los paradores. Tiene salones con recias columnas de piedra y techos forrados de madera, habitaciones luminosas y un restaurante con cocina gallega. 

Yo estuve con mi chico y unos amigos en lo que iba a ser una reunión de viejos compañeros de colegio y se convirtió en una reunión de antiguos compañeros y esposas. A los maridos no los puedes dejar solos porque enseguida te dejan por una novia adolescente. 

El Parador de Cambados está en el antiguo pazo de Bazán, un edificio que fue construido en el lejano siglo XVII. Igual que el resto de Paradores de la Red Nacional se caracteriza por su tranquilidad, sobre todo si te toca al lado de una habitación vacía. La insonorización deja bastante que desear, pero, como no había mucha gente, reinaba la tranquilidad. 

Las habitaciones no son todas iguales. La nuestra era más sencilla que la de un compañero de mi marido que tenía nada menos que una cama de medio dosel. en cambio, en nuestra habitación no había cama de dosel sino una cama de matrimonio grande con un cabecero de madera que parecía de antes de la Guerra Civil. Me sobraron las tres alfombras que nos dejaron sobre el suelo de madera. Las alfombras no me gustan nada. 

Lo que más me gustó fue el restaurante del parador. Comimos una empanada de berberechos que me encantó. Estaba que te chupabas los dedos. Lo mismo puedo decir del lenguado al albariño y de los mariscos. Sólo sirven platos de cocina gallega. 

Os recomiendo este Parador de Cambados. El personal es amable y lo tienen todo muy limpio. Yo le quitaría las alfombras. Las había hasta en los salones. Las alfombras por limpias que estén siempre dan sensación de suciedad. Me pasa lo mismo que con la moqueta.