domingo, 29 de enero de 2017

Mis vacaciones en el extranjero



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Cuando mi marido me dijo que había reservado un hotel barato en Panamá me eché a temblar. me esperaba poco más que una pensión de mala vida. No fue el caso. El Country Inn & Suites By Carlson Panama, Ciudad de Panamá es un hotel que tiene una relación calidad precio muy buena. 

El Country Inn & Suites By Carlson, Panama City Beach, FL en Panama City Beach es un hotel que te queda a pocos minutos de WonderWorks y Ripley's Believe It or Not. Este hotel se encuentra cerca de Parque de atracciones familiar de Coconut Creek y de Signal Hill Golf Course. Nos vino genial para que mi marido practicara su deporte favorito: el golf. No se aburrió. Yo tampoco me aburrí porque fui con las niñas al Parque de atracciones. Estaba a tope de niños con sus familias. Mis hijas disfrutaron un montón las atracciones del parque. 

Destacaría también las instalaciones recreativas que el hotel pone a tu disposición, que incluyen piscina descubierta y gimnasio. La piscina que estaba como en un patio interior no era grande, pero estaba limpia, y no estaba muy concurrida porque la gente prefería irse a otra piscina mucho más grande que había en la zona ajardinada. Las instalaciones comunes de este hotel están muy cuidadas. Todo parece recién pintado. No es un hotel estridente. Tanto sus interiores como sus exteriores muestran el buen gusto de los decoradores. 

Este hotel te ofrece comodidades como el centro de negocios, check-in rápido y periódicos gratuitos en el vestíbulo a tu disposición. Tienen muchos periódicos. Siempre encuentras prensa disponible. Mi marido no compró ningún periódico. Se apuntó a leer gratis. Yo hice lo mismo. Lo que ahorras en periódicos y en revista te queda para cafés y refrescos. 

Hay un aparcamiento sin asistencia gratuito disponible para los huéspedes del hotel. Nos vino de cine. Y preferí alquilar un coche que desplazarme en transporte público. Me pareció más seguro desplazarme en un coche alquilado. Panamá no es un país muy seguro. 

En todo caso, me sentí como en mi propia casa dentro de las instalaciones del hotel. Allí la seguridad es del cien por cien. 

Nuestra habitación era grande, decorada en tonos amarillentos, pero tenía moqueta en el suelo. A mí la moqueta no me gusta nada. Siempre me da sensación de asquerosidad por muy limpia que la tengan. 


Os recomiendo este hotel. Tienes habitaciones con aire acondicionado, frigorífico y microondas. Puedes preparar tu comida en la habitación. Yo con un microondas a mi disposición hago maravillas. Mis momentos de ocio no se diferenciaron de los de mi dulce hogar. Pude disfrutar de un un televisor LCD de 32 pulgadas con canales por cable y conexión a Internet por cable y Wi-Fi gratis. 

El cuarto de baño privado de nuestra habitación tenía ducha y bañera combinadas está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y un secador de pelo que no estaba atado. Allí parece que no se los llevan los turistas. 

Este hotel tiene muchas ventajas. Por ejemplo, las llamadas locales son gratuitas desde el teléfono de tu habitación. A mi marido le vinieron muy bien para ahorrar costes en sus relaciones comerciales. Estaba en Panamá por negocios y yo y sus hijas para acompañarlo y hacerle la vida más feliz.




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Desde el The Bund (Wai Tan), Shanghai, tienes las mejores vistas de los rascacielos de la ciudad. Por eso está tan concurrido. En la barandilla hay codazos para hacerse un hueco. A mí me asustaba un poco que se pegaran tanto a mí, pero no hay peligro. El The Bund (Wai Tan), Shanghai, es un sitio muy seguro. No hay robos. 

Es un paseo de unos dos kilómetros de longitud en la parte oeste del río Huangpu. Es muy conocido y fácil de encontrar. Cualquiera te puede indicar donde se encuentra si andas algo perdida por Shanghai. Nosotros llegamos gracias a un callejero sin necesidad de preguntarle a nadie. 

Mi marido sacó unas fotos preciosas de Pudong, la parte financiera y de rascacielos de la ciudad de Shanghai. Nosotros lo visitamos de día y de noche. Está siempre a tope de turistas. De noche está muy bien iluminado. 

No sólo encuentras turistas, también hay muchos chinos. Me llamó la atención que quisieran hacerse fotografías con nosotros. Yo pensaba que me pedían que les quitara una foto a ellos. Me sentí un poco rara haciendo me fotos con personas que no conocía. Mi marido decía que para ellos eramos como bichos raros. Yo no diría tanto. Mi chico es un exagerado. Los chinos tienen otras costumbres y no hay que darle más vueltas al asunto. 

Me encantó The Bund. Pasear entre tanta gente te da sensación de seguridad porque los ves a todos tranquilos, bien vestidos y sin malos rollos. Volvería sin pensarlo dos veces. Por eso os recomiendo visitar el The Bund (Wai Tan), Shanghai. Hay que verlo para comprobar lo maravilloso que es. 

Cuando te cansas de andar, puedes sentarte en uno de los muchos bancos que hay a lo largo del paseo. Nosotros aprovechamos para comer unos bocadillos. A mi la comida china no me va. Por eso tiramos de bocadillos. Prefiero comer en plan occidental, aunque sea a base de bocadillos de jamón.