martes, 15 de agosto de 2017

Mis vacaciones oliendo mierda



El Museo de los Aromas es un museo que no te deja indiferente. Yo lo conocí gracias a mi madre. Tiene una amiga en Aranda de Duero y fueron las dos a hacer un taller de cosmética y perfumes en dicho museo. Un día fuimos a verlo en familia extensa. Todos nos divertimos mucho. 

Me gustó encontrarme con aquel olor a goma nata fabricado a medida de los nostálgicos de las gomas de borrar que mordíamos los niños durante los primeros cursos de enseñanza obligatoria. También me gustaron olores de flores, de plantas, pero detesté la parte del museo dedicada a olores tan asquerosos como el olor a basura humana y el olor a pies. Eran los olores que más éxito tenían entre los visitantes. Había colas de gente para oler esas asquerosidades. 

El Museo de los Aromas es original, diferente, un atractivo para la zona. Es un museo que está apoyado por el alcalde del municipio. No me extraña. Es lo que le mete visitantes en el pueblo. Aranda de Duero se va a hacer famosa por el Museo de los Aromas. 

Los visitantes entran en un museo interactivo. Nuestro recorrido empezó con una explicación por parte de la responsable del museo. Después nos dejaron solos. Lo hacen para que no te cohíbas y te atrevas a olerlo todo, hasta la basura. 

Hay mucha variedad de olores, como os dije. encuentras un olor que te enamora y otros olores que te ponen de los nervios. Mi chico se apuntó a los olores escatológicos. Yo me fui hacia los mejores aromas. Soy más chic. 

Os lo recomiendo. El Museo de los Aromas no tiene barreras arquitectónicas. Todo está a la altura de un niño para que todo el mundo pueda disfrutar los aromas que se guardan en este museo tan peculiar. También hay notas en braille y no hay escaleras que no puedas superar con el ascensor. 

También os recomiendo sus talleres. Organizan talleres muy interesantes. Por ejemplo, el taller de cosmética y perfumes que siguió mi madre. Mi madre es consultora de Mary Kay. Por eso no pierde ocasión de capacitarse en su profesión. La amiga de mi madre también hizo el taller en el que enseñan a evitar mosquitos y otros insectos en una casa poniendo plantas. Me regaló unas macetitas con geranios de limón. Dice que ahuyentan los mosquitos.


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http://modadebarrio.blogspot.com/



Mis vacaciones en Puebla de Sanabria



Estoy feliz y dichosa

después de unas vacaciones

en un pueblecito lindo

de la bonita Zamora.


Fui con mi chico buscando

tranquilidad en Sanabria

y encontré unas calles

de piedra y sin los turistas

que en Ibiza me espantaron.


Las casas estaban limpias,

las aceras muy cuidadas,

un castillo de otros tiempos

era un Parador barato

donde dormimos dos noches

abrazaditos y amándonos.


Os recomiendo Sanabria,

su museo y sus calles.

También ese Parador

donde de Reina te tratan.


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lunes, 14 de agosto de 2017

Mis vacaciones rápidas con niños


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Siempre digo que Benidorm es una ciudad de sol, playa y niños. Mi chico dice que también de viejos. Yo creo que es una ciudad de vacaciones familiares felices. Un hotel que me gusta mucho en Benidorm es el Poseidon Resort, un alojamiento que está a 5 minutos a pie de la playa. Esto resulta muy cómodo cuando tienes dos niñas a las que no les gusta nada andar. A mí tampoco me gusta andar. El Poseidon Resort se encuentra en Benidorm, a 350 metros de la playa de Levante, una playa que está siempre hasta los topes. En eso radica su gracia. El hotel ofrece dos piscinas exteriores y jardines amplios, así como gimnasio, bañera de hidromasaje y piscina climatizada, en invierno. Nosotros siempre vamos en verano. 

El Poseidon Resort está formado por el Poseidon y el Poseidon Palace, que comparten instalaciones. Yo estuve en los dos hoteles y son muy parecidos. Todas las habitaciones incluyen balcón, TV vía satélite y baño de mármol. Además, hay aire acondicionado de junio a septiembre, es decir, en temporada alta. Os aseguro que funciona realmente bien. Estás a temperatura ideal en tu habitación. 

A nosotros nos dieron una habitación de las más grandes. Teníamos una terraza con mesas y sillas casi tan grande como la habitación. No nos faltó ninguna comodidad. Teníamos dos camas prácticmanete de matrimonio, una para nosotros y otra para las niñas. Estuvimos casi como en casa. No nos peleamos mucho por falta de espacio. 

Quedamos a comer en en el restaurante del hotel. Era lo más barato. Últimamente viajamos siempre en plan ahorro. La crisis económica se nos ha metido en la cabeza, como dice mi chico, y, aunque podamos permitírnoslo, no gastamos como antes. El restaurante buffet del Poseidon Resort sirve una amplia variedad de platos mediterráneos y organiza noches temáticas muy divertidas para los mayores. Se ofrecen dietas sin gluten. Nuesra hija mayor no tuvo problemas para encontrar la comida que mejor le sienta, es decir, sin gluten.

No nos aburrimos en el hotel. Pudimos ir al gimnasio, a que nos animaran y a la playa. También hay un salón de lectura y un bar de cócteles si todavía deseas más ocio. La conexión Wi-Fi es gratuita. Una gran ventaja para los que no podemos vivir sin la Red de Redes en nuestras vidas. 

Estuvimos una semana. Todos los días se ofrece un programa deportivo y de animación. Se celebran espectáculos en directo en los escenarios al aire libre de ambos hoteles. No debes perdértelos. También en verano, hay un miniclub para niños. Mis hijas lo pasaron de cine en el miniclub. Hicieron un montón de amigos. Sólo por lo bien que lo pasaron mis hijas, os recomiendo este hotel.




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Me gustan las cosas fáciles. Por eso utilizo mucho agoda.es, un buscador de hoteles y vuelos rápido y sencillo. Me recuerda mucho a google. Sólo tienes que poner tu destino, los días que quieres estar en el hotel y te sale un listado de los mejores hoteles. Tienen hoteles de todo el mundo. Si pones el buscador en la pestaña vuelos, buscas un avión para el destino que tú quieras. 

A través de agoda.es puedes hacer tus reservas. Esto es muy práctico. Otra ventaja es que los precios que te salen son los precios que realmente te cobran los establecimientos hoteleros. Esto lo tengo yo bien comprobado. 

Los de agoda.es son muy profesionales. Te garantizan el precio más bajo. Yo había hecho una reserva en un hotel de Marbella que mi marido vio más barato y los de agoda.es me corrigieron el precio. Me devolvieron el dinero que había pagado a mayores. A mi marido también le devolvieron dinero en otra reserva. Mi chico todavía salió mejor porque le dejaron el hotel más barato aún de lo que lo había encontrado en otra web. 

Por eso os recomiendo agoda.es, porque tiene los mejores precios garantizados en hoteles y vuelos de todo el mundo mundial. Yo nunca tuve problemas con ellos. Todas son ventajas. Incluso puedes cambiar las fechas de la reserva del hotel sin coste alguno. Yo cambié las fechas de mi viaje a París en el mismo correo electrónico de confirmación, en la opción de Autoservicio. 

También destacaría los comentarios que tienen sobre los hoteles. Son de clientes que se han alojado. No admiten comentarios de gente que no haya hecho ninguna reserva. Esto te garantiza que las opiniones son verdaderas. Yo de los comentarios paso. Cada uno habla de la feria como le va en ella. Incluso entre tus amigos a algunos les va de cine en un hotel y a ti te puede ir horrible. Las opiniones son muy relativas. Por ejemplo, si no te gustan los hoteles de sol y playa, seguro que los encuentras todos poco cómodos.




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Lo que más me gustó del Parador de Pontevedra fue una escalinata de piedra o mármol o algo así que tiene en su interior. Mi chico decía que era mármol. No sé si sería un granito pulido porque en Galicia el granito es la piedra predominante. Era una escalinata preciosa y las alfombras rojas que le pusieron contribuían a darle un aire de palacio venido al siglo XXI. 

Palacio sí es. Se trata de un palacio del siglo XIV remodelado para ponerle todas las comodidades que necesitamos para vivir cómodamente. El mobiliario del parador es ilustre, hay unas regias escalinatas, piezas decorativas de gran valor, muchos espejos, sobre todo en las habitaciones. Son espejos que ponen a modo de cuadro y que nos vienen genial a las mujeres y hombres presumidos para mirarnos y enamorarnos más de nosotros mismos. 

A mí más que nuestra habitación, me gustaron las estancias comunes. Por ejemplo, el comedor con estilo aristocrático, decorado con espejos, cuadros y muchos candelabros te hacía sentir como una princesa con un batallón de vasallos dispuestos a batirse por ti en armas con los enemigos. 

Nos quedamos a comer y a cenar en el parador. Nos pusimos hasta las cejas de los ricos pescados gallegos, de mariscos y de alguna carne que me pareció jugosa. Yo soy como mis niñas: me gustan las carnes blanditas. Por eso pasé del cordero y me animé con un solomillo. 

Tuvimos la suerte de que era verano y pudimos comer en el comedor de verano que instalan en su terraza ajardinada los meses estivales. Había muy buen ambiente. El turismo que se aloja en este parador suele ser gente mayo. No hay chiquillería. Nosotros tampoco llevamos a nuestras hijas. Queríamos un fin de semana tranquilo. 

Os recomiendo el Parador de Pontevedra. Es tranquilo y está bien ubicado. Pontevedra es una ciudad muy mona para ir de compras. Cada día tienen más tiendas de moda chula. Fue lo que hice yo, ir de compras, mientras mi chico hacía sus negocios. Me gusta ser una mujer florero de vez en cuando. 

Lo que no me gustó mucho, como os dije, fue nuestra habitación. Nos pusieron dos camas individuales pegadas en vez de la cama de matrimonio que nos gusta y la ventana era tipo celda, lo cual contribuía a la oscuridad del cuarto. No se le puede pedir maravillas a un edificio medieval. Cuando lo construyeron todavía no había venido la época gótica que abrió las ventanas y aligeró los muros. 

Fuimos en nuestro coche. Yo casi prefería ir en avión. El aeropuerto de Santiago de Compostela queda a 28 kilómetros. No creo que nos cobrara mucho un taxi.


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martes, 8 de agosto de 2017

Mis vacaciones en una torre medieval


En el Parador de Vilalba me sentí como una princesa medieval. No es para menos cuando tu chico ha reservado una de las seis habitaciones que hay en el torreón del siglo XV del parador. El otro edificio es más moderno. Se trata de un edificio de estilo pazo gallego, donde están las habitaciones restantes, el bar y el restaurante. 

Nuestra habitación era preciosa. Te asomabas a las ventanas y veías todo el pueblo de Vilalba a tus pies. Como os dije, me sentía como una princesa encarcelada en una torre, esperando que me liberaran de la buena vida que me daban mis captores. Era una habitación muy acogedora, igual que el resto de las estancias del Parador de Vilalba. 

La cama era inmensa. No tuvimos falta de espacio. Encontré el colchón algo duro, pero eso era lo de menos. Lo mejor era despertar y verte en un castillo. la colcha era de color vino, a juego con los sillones y con algunas alfombras que cubrían los suelos de la habitación. La ventana no era muy grande, pero me gustó porque estaba en una especie de túnel que le daba un aire muy medieval. Había lámparas y falta hacían porque, de lo contrario, la habitación resultaría algo oscura. 

Me gustó mucho el salón de los Andrade, con sus pinturas murales y escudos de armas en las apredes. Los Andrade fueron una familia muy importante en la Galicia medieval. No me hubiera importado descender de ellos. Una mujer con un pasado de nobles que se mataron en las guerras es muy interesante. 

Os recomiendo este parador. Sólo por su comida vale la pena alojarse unos días. El lacón con grelos que preparan es de lo mejorcito de la gastronomía gallega. Lo mismo puedo decir de la empanada de raxo. Yo les compré dos enteritas para llevar para mi suegra y para mi madre. Son dos fans de la comida de Galicia. Lo que me gustó menos fue el capón de Vilalba. Mi chico quiso comerlo y lo comió el solo. A mí siempre me ha parecido un pollo demasiado duro.


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domingo, 6 de agosto de 2017

Mis vacaciones felices en Spain


En el Parador de Vilalba me sentí como una princesa medieval. No es para menos cuando tu chico ha reservado una de las seis habitaciones que hay en el torreón del siglo XV del parador. El otro edificio es más moderno. Se trata de un edificio de estilo pazo gallego, donde están las habitaciones restantes, el bar y el restaurante.

Nuestra habitación era preciosa. Te asomabas a las ventanas y veías todo el pueblo de Vilalba a tus pies. Como os dije, me sentía como una princesa encarcelada en una torre, esperando que me liberaran de la buena vida que me daban mis captores. Era una habitación muy acogedora, igual que el resto de las estancias del Parador de Vilalba.

La cama era inmensa. No tuvimos falta de espacio. Encontré el colchón algo duro, pero eso era lo de menos. Lo mejor era despertar y verte en un castillo. la colcha era de color vino, a juego con los sillones y con algunas alfombras que cubrían los suelos de la habitación. La ventana no era muy grande, pero me gustó porque estaba en una especie de túnel que le daba un aire muy medieval. Había lámparas y falta hacían porque, de lo contrario, la habitación resultaría algo oscura.

Me gustó mucho el salón de los Andrade, con sus pinturas murales y escudos de armas en las apredes. Los Andrade fueron una familia muy importante en la Galicia medieval. No me hubiera importado descender de ellos. Una mujer con un pasado de nobles que se mataron en las guerras es muy interesante.

Os recomiendo este parador. Sólo por su comida vale la pena alojarse unos días. El lacón con grelos que preparan es de lo mejorcito de la gastronomía gallega. Lo mismo puedo decir de la empanada de raxo. Yo les compré dos enteritas para llevar para mi suegra y para mi madre. Son dos fans de la comida de Galicia. Lo que me gustó menos fue el capón de Vilalba. Mi chico quiso comerlo y lo comió el solo. A mí siempre me ha parecido un pollo demasiado duro.


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miércoles, 2 de agosto de 2017

Mis vacaciones en el paraíso de Cádiz


Lo que más me gusta del Parador de Cádiz es que tenga acceso directo a la playa. Yo soy de vacaciones de sol y playa. Por eso cuando mi chico me dijo que había hecho una reserva en un parador que tenía playa no creía mi suerte. Los paradores que me encuentra son para vacaciones de jubilados tristes, no para una pareja joven como somos nosotros. A mis hijas les pasaba lo mismo: no se creían que estuviéramos en un parador.

Tampoco te lo crees por el edificio, un edificio de moderna estructura arquitectónica, con estancias luminosas y muebles prácticos. Nuestra habitación era tan grande como un piso sin paredes. No tuvimos problemas de espacio. La cama era grande. Nos pusieron una cama a mayores para las niñas, teníamos un saloncito con sillones cómodos, escritorio, caja fuerte, televisión de plasma, conexión wi fi... También teníamos unas preciosas vistas al mar y a la bahía.

Mi marido no descarta volver. Está pensando organizar las reuniones de comerciales de su empresa en las salas de convenciones del Parador de Cádiz. Estuvo mirándolas cuando estuvimos por allí y le encantaron. A mí lo que me gustaron mucho fueron los salones para eventos. Coincidimos con una boda. Una ve una boda y le vienen ganas de ser la invitada. Me encantan las fiestas.

Os lo recomiendo. En el Parador de Cádiz se come muy bien. Tienen en su restaurante una fritura gaditana que quita el hambre. El lenguado al estilo de Cádiz está que te chupas los dedos. Hasta me gustó la dorada, y mira que es un pescado que no me va ni cuando lo prepara mi madre. Allí hacen dorada de Estero. Es más jugosa que la que compro en la pescadería de mi barrio.

Otra ventaja es lo amables que son los empleados del parador. Tienen canguros para que puedas ir a cenar con tu marido o con el hombre de tus sueños, si es otro, sin niños. Mis niñas se divirtieron mucho con las chicas canguros. Eran un encanto. También fueron a la animación infantil. Se lo pasaron de cine. En el Parador de Cádiz hay muchos niños. Los turistas suelen ser familias con críos.


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martes, 1 de agosto de 2017

Mis vacaciones entre Oporto y lo cure


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Pasamos unos días en el Eurostars Oporto Hotel, un hotel que te queda a unos diez minutos del centro de Oporto en metro. Mi marido quería que alquilara un coche para mí porque él necesitaba el suyo para ir a sus reuniones de negocios, pero me arreglé muy bien con el transporte público para mis desplazamientos. Como no llevaba las niñas, iba a mis anchas.

Para ir de compras iba andando los 100 metros que separaban el hotel de la estación de metro de Hospital São João. Siempre desayunaba en el hotel. Cuando no quiero ahorrar, desayuno fuera de los hoteles, pero, cuando estoy en plan ahorro, me como lo que me echen en el bufé. El hotel ofrece un desayuno bufé todos los días, pero es mejor lo que te ponen los domingos. Por ejemplo, los domingos tienes zumos de naranja natural y pan recién hecho.

Las habitaciones son contemporáneas, modernas, muy de hotel, con suelos de tarima. Lo que eché en falta fue que tener una conexión wi fi gratuita en mi cuarto. La conexión Wi-Fi gratuita sólo es posible en las zonas públicas.

Os lo recomiendo. Yo lamenté no tener más tiempo para visitar los alrededores. Me hubiera gustado ir a la playa. La playa de Matosinho se encuentra a tan solo 8 kilómetros. Mi marido quería ir, pero nos surgió un compromiso laboral a mayores y no pudimos hacerle hueco a nuestros deseos en nuestra agenda. También quería ir hasta el estadio de fútbol Dragão del FC Porto, a escasos 3 kilómetros de este hotel de Oporto que merece mucho la pena. Nosotros tuvimos la suerte de hacer la reserva un día en el que hacían casi un 20% de descuento. Por eso lo elegimos.

Lo que mejoraría del hotel es el desayuno. Me pareció escaso. Los dos días de semana laboral que estuvimos se reducía a un plato de fruta cortada y pelada, a unos bollos industriales contados y a un zumo de cartón. Como os dije, mejoró el fin de semana, cosa que agradecimos.




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Buscábamos un hotel barato en Madrid para pasar unos días sin muchos gastos y lo encontramos en el Ilunion Alcalá Norte, no es que sea un hotel barato baratísimo, pero sí está mejor de precio que otros hoteles de características similares en la capital de España.

Este cuatro estrellas del barrio de San Blas tiene unas habitaciones muy funcionales. Yo estuve muy cómoda en una habitación de hotel, como dice mi chico. Él es más de habitaciones que le recuerden las de la casa de su madre. Las habitaciones del Ilunion Alcalá Norte disponen de aire acondicionado, TV de pantalla plana de 43 pulgadas con un montón de canales vía satélite, escritorio, caja fuerte y botella de agua gratuita. Lo de la botella de agua te lo dicen en recepción como si una botella de agua fuera una caja de bombones que te regalan. Deberían dejar otra bebida como bienvenida. Yo preferiría ser recibida con una copa de cava. Que te reciban con una botella de agua no es nada glamuroso. También tienen baño privado con secador de pelo y artículos de aseo gratuitos de marcas baratas. El cuarto de baño de nuestra habitación se veía nuevecito. Lo agradecí. Odio los baños que se ven viejos.

Desayunamos en el hotel porque estábamos en plan ahorrar al máximo. Había un desayuno buffet, además de platos a la carta y menú del día. Durante los meses de verano se puede comer en la terraza al aire libre. No tuvimos esa suerte porque llovía a mares. La suerte fue tener un menú para celíacos porque nuestra niña mayor no puede comer nada que tenga gluten.

Os recomiendo este hotel. Como os dije, está en el barrio de San Blas. En concreto, está situado en la zona norte de Madrid, a 10 minutos en coche del centro de conferencias IFEMA y del aeropuerto Madrid-Barajas. Tiene una ubicación bastante buena teniendo en cuenta que su precio es razonable. pero ten en cuenta que te cobran un suplemento por el parking. El wi fi sí es gratis.




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A mi chico le gusta mucho el turismo rural. Siempre alquilamos alguna habitación en una casa de turismo rural cuando se le antoja hacer senderismo o bicicleta por los caminos de las aldeas. Donde lo pasó muy bien fue en Cuntis, en una casa rural que se llama Casa A Pedreira. Esta casa de campo gallega, que data del siglo XIX, está a 3,5 km de Cuntis, entre Pontevedra y Santiago de Compostela. Nos costó encontrarla. La señalización es mejorable y nuestros conocimientos sobre las carreteras gallegas también. Ofrece piscina al aire libre, aparcamiento gratuito y Wi-Fi gratuita en las zonas comunes. Debería ser el wi fi gratis también en las habitaciones. Yo tuve que conectarme a la Red de Redes en un saloncito común. No estaba dispuesta apagar un extra.

A Pedreira Hotel está decorado en un estilo rústico tradicional, con habitaciones mejores y habitaciones peores. La nuestra era de las mejores. Dispone de habitaciones equipadas con calefacción y televisión vía satélite. También incluyen un escritorio todas las habitaciones y el baño privado cuenta con secador de pelo. El secador de pelo que nos dejaron a nosotros tuvieron que cambiarlo porque sólo tenía aire frío. Fueron muy amables. No nos pusieron ningún problema a la hora de retirar cosas que no queríamos o que no funcionaban.

Mis niñas lo pasaron muy bien en la la terraza del jardín y en la biblioteca del hotel. Son muy cultas. Les encanta leer. Hay una zona de juegos para niños que también frecuentaron mucho. Aunque son unas niñas serias y responsables no dejan de ser niñas. Se mueren por los columpios. A Pedreira cuenta con instalaciones para hacer barbacoas. Me extrañó que no nos cobraran un extra por una churrascada que preparó mi marido. Yo casi no comía pensando en lo que nos iban a pasar a mayores. Odio pagar extras. Lo que sí nos cobraron fueron las bicicletas. Esta casa rural mejoraría si no cobrara tantos extras a los huéspedes. Pero, pese a esos extras os la recomiendo. Tiene un jardín muy bonito y una piscina limpia.


lunes, 31 de julio de 2017

Mis vacaciones en los chiringuitos españoles


Cuando vas de vacaciones de sol y playa necesitas un chiringuito para ser feliz. Pensarás que es fácil encontrarlo. No lo es si buscas un chiringuito que se salga de lo normal, por ejemplo, un chiringuito que tenga un espectáculo en vivo. Son los chiringuitos que me gustan a mí. Siempre vamos a chiringuitos con música en vivo o con monólogos. Estos chiringuitos me los busca Chiringuía. 

Todas mis amigas y amigos se han descargado esta aplicación gratuita. Te lo dice todo: la dirección del chiringuito, las tapas, las bebidas, la animación en directo, el horario... Cuando llegas al chiringuito ya lo conoces sin haber estado por allí nunca. 

Mi chico sigue a Chiringuía en Facebook. Por eso se empeña siempre en ir a los chiringuitos que recomiendan en esta red social tan famosa. Yo prefiero buscar lo que quiero pasando de sus recomendaciones en el Facebook. Supongo que las recomendaciones se las pagan los chiringuitos recomendados. En algo tienen que hacer negocio. 

Como os decía es una aplicación gratuita para los usuarios que se la descarguen gratis. También es gratis para los chiringuitos que se den de alta. Es gratis la alta. Por eso os la recomiendo. No te cuesta nada encontrar el chiringuito de tus sueños en tu localidad de vacaciones gracias al buen hacer de Chiringuía. Te evitas llevarte disgustos cuando llegas a un chiringuito desconocido. Yo estaba cansada de ir a chiringuitos que me defraudaban. Los que he visitado viendo sus características en Chiringuía nunca me han defraudado o, si lo han hecho, no ha sido mucho. Todo lo más que me ha pasado es encontrarme con algún monólogo que no me gustaba. Mi sentido del humor es muy mío. 

Chiringuía merece la pena. Con Chiringuía estarás informado de todo lo que sucede y podrás recibir notificaciones de los locales que marques como favoritos o de los que se encuentren en el radio que tú definas para ser informada sobre los chiringuitos de la zona. 

Os recuerdo que es una aplicación gratuita disponible en las versiones para teléfonos Android y iPhone. Seguro que vale para tu móvil.






martes, 25 de julio de 2017

Mis vacaciones en Granada


 


Una de las escapadas más románticas que viví con mi chico fue la que hicimos durante una semanita entera en el Hotel Alhambra de Granada, un hotel de lujo y palacio inspirado en la propia Alhambra, fiel representante de la tradición renovada y de la alta hostelería europea. Cultura, placer, elegancia y aristocracia, pero mucha "aristocracia" de Estados Unidos. Los turistas que estaban cuando fuimos nosotros eran casi todos norteamericanos. 

A mí me habían hablado maravillas de este hotel mis amigas. Por eso lo elegimos para celebrar un aniversario de matrimonio. Yo aproveché para hacer un curso de coctelería en la escuela que tienen en el hotel. Tienen una escuela de coctelería y de hostelería. Hay que aprovechar el tiempo para ir haciendo currículum profesional. A mí me gusta unir el placer y el trabajo en mis vacaciones, incluso en las más románticas. 

Este hotel cuenta con 108 confortables junior suites y habitaciones dobles, todas exteriores, y cada una de ellas con un especial encanto por su maravillosa decoración y sus excelentes vistas. Se te va la depresión asomándote a la ventana. Inolvidables vistas a la romántica ciudad de Granada o a los rincones del bosque romántico de La Alhambra. Nuestra habitación tenía vistas sobre toda la ciudad. 

Os recomiendo este hotel Es sencillamente ideal. Nuestra habitación tenía climatización Individual, WIFI, TV de plasma 32", TV de cable, minibar, caja de seguridad y teléfono en baño. el teléfono en el cuarto de baño le sobraba. Cuando se ponen a poner lujosa una habitación se les va la mano en chorradas. 

Mi marido quería coger una suite, pero me pareció excesivo. La habitación era grande y yo no necesito una suite para ser feliz. Me llega con una habitación amplia y con un cuarto de baño también grande. Tuve las dos cosas. También me gustó que los suelos fueran de baldosas grandes. Odio la moqueta y la madera tampoco me hace mucha gracia en los suelos. 

La única desventaja que le encuentro es el precio. Es un hotel carísimo. Sólo por el parking nos clavaron 19 euros al día. Metimos el coche dos días y los otros días le buscamos un parking público más barato.




Mis vacaciones en El Hierro


 


El Parador de El Hierro es un parador único para pasar unas vacaciones tranquilas de sol y playa a la sombra de las montañas canarias. Yo no estaba muy convencida cuando mi chico hizo la reserva. El Hierro es la isla menos poblada de Las Canarias y temía que faltaran comodidades. 

No fue el caso. El Parador de El Hierro tiene todo lo que necesitas para ser feliz durante unos días, incluida una playa de aguas tranquilas cerca de la puerta del establecimiento hotelero. También me gustó el edificio del parador. Es como un chalé grande, con paredes caleadas de blanco, balcones de madera, tejado rojo y unas chimeneas blancas que le dan un toque pintoresco. 

Nuestra habitación era grande, confortable, decorada con el mismo estilo colonial que tenían el resto de las estancias del parador. Me sentí casi como en una casa de campo de un familiar. Sólo le hubiera hecho algún retoque a la habitación. Por ejemplo, quitarle una cortinilla que tenía a modo de cabecero. La miré y la vi limpia, pero acabé por quitarla. Las cortinas me gustan las justas. 

El cuarto de baño era más del montón, menos colonial. Lo encontré algo pequeño. Mi chico decía que le recordaba un aseo público. Debe conocer aseos públicos mejores que los que conozco yo. A mí me recordaba el baño de un pisito de soltero. 

Lo mejor fue la comida. Mis niñas se pusieron hasta las cejas con el caldo de queso herreño. Era como una crema calentita. La mayor decía que eran natillas. Tiene mucha imaginación. También estaban muy buenos los alfonsiños con bugardos, las quenefas de viejas con salsa de lapas y los erizos de mar. Nunca había comido unos erizos tan sabrosos como los que sirven en el restaurante del Parador de El Hierro. 

Os lo recomiendo. El parador de El Hierro tiene una piscina muy linda en su cuidado jardín. Mi chico decía que eran más bonitas las montañas verdosas que estaban en la parte trasera del parador. Eran espectaculares.



Mis vacaciones en un Parador español


 


El Parador de Mójacar es perfecto para pasar unas vacaciones de sol y playa porque está justo al lado del Mediterráneo. Es un parador moderno, acogedor, mucho más de mi gusto que los paradores ubicados en castillos y casas viejas. 

No es un parador lujoso. Mi chico decía que nuestra habitación había sido decorada con los muebles más baratos de Ikea. No le faltaba razón. Teníamos una cama de matrimonio igualita a una que tienen en las tiendas de Ikea por unos cien euros. Casi temí que se nos rompiera con el peso de los dos. Mis hijas tuvieron una camita auxiliar para ellas que me pareció más resistente que la nuestra. 

La habitación era grande. No tuvimos problemas de espacio, cosa muy importante para mí. También tuvimos una terracita con vistas al mar y a un jardín de palmeras muy mono. El parador es tranquilo. Nosotros nos alojamos unos días en los que estaba medio vacío. Me llamó la atención porque nos lo había recomendado mi cuñada y nos dijo que estaba hasta los topes cuando estuvo ella por allí. 

La conexión wi fi es gratuita. Funcionaba bien. También funcionaba bien el televisor de plasma que había sujeto a una pared. 

Os recomiendo este parador por su ubicación. Es perfecto para pasar unos días por las playas de la Almería más turística con la familia. También es perfecto para saborear ricos arroces y pescados en su restaurante. 

Nosotros no fuimos por vacaciones de sol y playa sino por vacaciones de trabajo. Tenía que asistir a una reunión de trabajo que se celebraba en el edificio de convenciones del parador y aproveché para llevar a mi familia a disfrutar del sol almeriense. El edificio de convenciones está muy bien. Mejor que las instalaciones para hospedarte. Las habitaciones, por ejemplo, necesitan una reforma. Aunque sólo les cambiaran el mobiliario ganarían mucho de cara a los turistas un poco exigentes.


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Casas que me hacen soñar



Mis vacaciones en Carmona


 


El Parador de Carmona queda a 30 kilómetros de Sevilla. Yo pude ir de compras a la capital hispalense mientras mi marido asistía a una reunión de empresa en uno de los salones que tiene el parador. Sus salas de convenciones son muy funcionales. Por eso tienen tanto éxito. 

Me gustó el contraste entre la decoración funcional de las salas de convenciones con la decoración árabe de sus habitaciones y estancias comunes. El parador es un alcázar árabe del siglo XIV. Hay mucho arte árabe en el parador de Carmona. No debes perderte su fuente mudéjar, el salón Capulín y la terraza. Tampoco debes perderte las bonitas vistas sobre la Vega del Río Corbones. El parador tiene unas vistas fabulosas. 

A nosotros nos dieron una habitación grande, luminosa, con un balcón muy mono y una decoración bastante clásica. Estuvimos cómodos. Yo estoy como en mi casa siempre que tengo una habitación grande. Soy una mujer que necesita espacio, sobre todo cuando viajo con mi chico y mis hijas. La habitación del Parador de Carmona era tan grande que me sentí dentro como en un piso sin tabicar. 

Os recomiendo este parador. Es un parador cómodo, con una piscina bastante buena, alejada del edificio del parador, cosa que yo agradecí porque casi no me llegaban a la habitación los ruidos de los críos en la piscina. Mis hijas la disfrutaron más que yo. Tuvieron más tiempo libre que su madre para nadar. Tan bien lo pasaron que no querían marchar porque habían hecho muchos amiguitos y amiguitas. 

De la comida no tengo queja. La cartuja de perdiz hizo las delicias de mi esposo. Yo me puse hasta las cejas de espinacas. Estaban tan ricas como las que prepara mi madre. Mis hijas no opinaban lo mismo. Es imposible para ellas comer algo de verdura sin protestar. Todos los niños hacen lo mismo. Comerán verduras cuando sean mayores y se apunten a dietas de adelgazamiento.


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lunes, 26 de junio de 2017

Mis vacaciones en Nueva York y en Madrid




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El Paramount Hotel en Nueva York no te deja indiferente con sus interiores decorados como si de un lujoso trasatlántico se tratase. Fue decorado y renovado hace años por un artista que se llama Starck. El lobby del hotel simboliza el puente del barco con una larga escalera que cuesta subir con tacones. 

Pese a ser tan moderno no es un hotel en el que me haya sentido cómoda. Me dieron una habitación muy ruidosa. Se oían los ruidos del tráfico y también los ruidos procedentes de las otras habitaciones. Mi habitación era de las más luminosas. Tenían otras habitaciones con luz de pub que no me gustaban nada. Menos mal que pude elegir. 

Los suelos de la habitación eran de madera que recordaba la madera de las cubiertas de los barcos, nada de tarimas modernas. Me gustó que las paredes estuvieran pintadas de color blanco. Lo que no me gustó nada fue que me dejaran flores en la habitación y en el cuarto de baño. Le tuve que decir a la chica de recepción que no quería rosas ni rojas ni blancas ni de ningún color. Detesto las flores en las habitaciones donde duermo. 

El cuarto de baño no era gran cosa. Muy oscuro. No sabías si estaba limpio o estaba por limpiar. Lo limpié yo misma porque por allí la limpieza no brillaba. Las limpiadoras hacían una limpieza muy de andar por encima. 

Pese a todo os recomiendo este hotel. tiene una ubicación céntrica. Es perfecto para los turistas porque tienes los museos más importantes de la Gran Manzana alrededor del Paramount Hotel en Nueva York. Esto te evita desplazamientos en transporte público. A mí no me gusta mucho desplazarme por Nueva York en transporte público. Los taxistas neoyorquino te cobran como si fueras una marquesa cuando ven que eres europea. 

El Paramount Hotel en Nueva York tendría que ir pensando en una nueva remodelación. Yo le cambiaría los salones comunes por algo más moderno, más clarito. Por ejemplo, la cafetería te metía ne una depresión con sus colores café con leche oscuro.





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Me dijo el otro día la dependienta que la Heladería Los Alpes es la heladería más antigua de Madrid. No me extraña que se mantenga tanto tiempo con las puertas abiertas porque sus helados son deliciosos. Yo no puedo pasar por delante de su escaparate sin entrar por unos sorbetes de limón. Son los sorbetes más refrescantes que te puedes tomar en todo Madrid, lo cual viene como un oasis para el estómago estos días de calor extrema. 

Pese a ser tan buenos, sus helados no son muy caros. Andan en los precios normales tirando para abajo en la capital de España. Por un cucurucho grandecito de dos sabores me cobraron 3 euros. Compré tres, uno para mí y oros dos para las niñas y me gasté nueve euros. Vivir cuesta dinero. 

No sólo tienen helados, también puedes saborear sus deliciosos chocolates. A mi madre le encanta el chocolate que hacen en esta Heladería Los Alpes y los churros. Te ponen una porras que te quitan el hambre para todo el día. 

Mi madre habla siempre con el fundador del local. Es un señor mayor que te cuenta con todo lujo de detalles como fundó su heladería hace más de cincuenta años. Es un lujo hablar con un hombre tan exitoso. Hoy día es muy difícil encontrar un local que lleve tantos años abierto al público con éxito. 

Os recomiendo la Heladería Los Alpes. Siempre que voy encuentro helados de nuevos sabores. Creo que ahí radica su éxito: en la innovación. Al saber que vas a encontrar algo nuevo, vuelves. También vuelves porque sabes que compras helados hechos artesanalmente, mucho más sanos que los helados que te venden en bares y supermercados. En todo caso, no se debe abusar de su consumo.