Perfumes para nosotras

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Un olor distinto para cada momento

viernes, 14 de septiembre de 2018

Mis vacaciones entre millonarios



Estuve con mi chico en el Hôtel de Paris Saint-Tropez, un cinco estrellas que está en el centro de esta bonita ciudad francesa y a sólo ocho minutos de la playa. Es perfecto para pasar unos días de sol y amor en la Riviera francesa rodeada de famosos y de gente guapa. Fueron unas vacaciones inolvidables. 

El hotel merece sus cinco estrellas. Lo tienen muy cuidado y los servicios de atención al cliente son fantásticos. Se esmeran tanto con el cliente que hasta le cortan la fruta en el buffet del desayuno. Tomé nota para hacer lo mismo en casa. Pero es mucho trabajo. La fruta pelada y cortada para dos niñas lleva mucho tiempo. Tienen que pelar y cortar ellas solitas las piezas de fruta. Mamá no da para tanto como los empleados del Hôtel de Paris Saint-Tropez. 

En este hotel no te aburres. Tiene un spa y una piscina al aire libre en la azotea con solárium de la que yo no quería salir. Desde la azotea hay unas vistas preciosas de los alrededores. Hasta ves el mar a lo lejos. El hotel presenta una decoración inspirada en las décadas de 1960 y 1970 con ciertos toques modernos que se hacen más patentes en las habitaciones. 

Nuestra habitación era amplia, con una cama enorme, y muy similar al resto de las habitaciones del hotel. Todas las habitaciones son coloridas y elegantemetne chics y disponen de muebles modernos dentro de un estilo clásico, sistema automático que controla la temperatura, la iluminación y la TV es un gran televisor de plasma. E el baño privado con ducha nos dejaron unas zapatillas y dos albornoces. Eran los dos de la talla de mi marido. 

Os recomiendo el Hôtel de Paris Saint-Tropez, un hotel con dos restaurantes que preparan comida internacional. En sus cartas siempre encuentras un plato que te guste. También me gustó mucho el buffet del desayuno. Tenía, como os dije, la fruta pelada y cortada en trocitos. Te servías con una cuchara lo que querías. La fruta desaparecía enseguida. A la gente le gusta la fruta. No la comen porque hay que pelarla.