martes, 27 de diciembre de 2016

Mis vacaciones con los piratas



La última vez que estuvimos en Lanzarote descubrimos el Museo de la Piratería, Teguise. Mis hijas lo pasaron pipa recorriendo las salas y su padre y yo casi disfrutamos más viéndolas a ellas ilusionadas que mirando las banderas piratas que colgaban de las paredes del museo. 

El museo está ubicado en un viejo castillo que parece la antigua residencia de un pirata retirado de sus atracos marítimos. En la planta baja hay como una explicación general del contenido del museo y de la piratería en general. Me llamó la atención la historia de la piratería en Teguise y la historia de la piratería internacional en Canarias. No pensaba que hubiera habido tanto pirata en las islas afortunadas. Nada más entrar en este fascinante museo, vemos la historia de Teguise, encontramos una gran maqueta del casco urbano en el centro de toda la sala que no te deja indiferente. Los que hacen las maletas tienen más paciencia que Santo Job. Mi marido se paro en explicarle la maqueta a las niñas. Casi me las asusta hablando de tantos militares, tanta guerra y de las muchas fortalezas que había: fortalezas en Lanzarote: el Castillo de Santa Bárbara, los arrecifeños de San José y San Gabriel y la torre del Águila en Playa Blanca. 

Lo que más le gustó a mis hijas fueron los cómics. Las maquetas las aburrían bastante y lo mismo puedo decir de alguna pequeña escultura que casi metía miedo. Mi marido quedó tonto con la bodega y la sala de armas. Igual que a todos los hombres, le gustan mucho las pistolas, sobre todo cuando se supone que estuvieron en manos de los piratas. 

Os recomiendo este museo de piratería que hay en Lanzarote. No debes perderte las vistas que hay desde el exterior. Casi te imaginas a los piratas llegando a la costa cargados de oro. Tampoco debes perderte la Sala tripulación, donde hay una recreación bastante realista de lo que sería una tripulación pirata en aquellos tiempos en los que los piratas estaban de moda.