martes, 27 de diciembre de 2016

Mis vacaciones tranquilas en Manzanares




Estuvimos en el Parador de Manzanares sito en la localidad del mismo nombre en la provincia de Ciudad Real porque mi chico quería asistir a un curso de piloto de ultraligeros en la zona. Yo no me apunté al curso, por supuesto. No tengo ganas de dejar a mis hijas huérfanas. Pero sí me apunté a pasar unos días en este tranquilo parador de estilo manchego. 

Es fácil de encontrar. Vas por la Autovía Andalucía y en el kilómetro 174 está el parador. Te queda por donde está el Parque de Daimiel y las Lagunas de Ruidera. 

Me gustó el parador casi más por fuera que por dentro. Es un edificio de paredes blancas, tejados de teja árabe y estilo arquitectónico sencillo. Poco tiene en común con los edificios más antiguos en los que se ubican otros paradores. El jardín está lleno de plantas, árboles, setos, aperos de labranza como adornos... En el jardín está la piscina. Cuando estuvimos nosotros estaba bastante concurrida porque parecía que todos los que iban al curso de piloto de ultraligero al que asistió mi marido se alojaban en el Parador de Manzanares. 

Nos dieron una habitación grande, con estilo de habitación de casa de campo manchega. Estaba decorada en tonos cremas con un toque en marrón oscuro. Los suelos eran de baldosas, cosa que me gusta más que los suelos de moqueta o los de madera. No hay nada más limpio que una baldosa, aunque no sea baldosa de la cara, como era el caso. 

Lo que no me gustó nada fue el ordenador viejo que nos dejaron encima de la mesa del escritorio. Nosotros utilizamos nuestros portátiles. La conexión wi fi era gratuita y rápida. Te podías conectar con tu portátil sin ningún problema. 

Os recomiendo este parador. En el restaurante del Parador de Manzanares se come muy bien. Te ponen migas, gachas, caldereta manchega y el mojete de conejo que no me gustó nada. Lo que más comimos fue la caldereta manchega. Hacía frío y apetecía comer un plato caliente. 

En general lo pasamos bien en este parador. Mi chico lo pasó mejor que yo. En esta ocasión no llevamos a las crías. Seguro que se hubieran aburrido. A ellas sólo les va el sol y playa.