miércoles, 14 de septiembre de 2016

Mis vacaciones en Jaén



El Parador de Úbeda en Jaén está en la plaza de Vázquez Molina s/n. Es un palacio rencentista del siglo XVI, sobrio, con una fachada triste que le da aspecto cuartelero. cuando llegamos mis hijas decían que parecía una cárcel. 

Lo que más me gustó fue su patio interior. Es un patio interior bonito, con una galería doble con la parte superior acristalada. Pasé muchas horas leyendo alguna lectura que tenía pendiente en este patio interior, que siempre estaba tranquilo. 

Las habitaciones de este parador son grandes, acogedoras, algunas con camas de dosel. Yo me quedé con una que no tenía cama de dosel. No me gustan nada ese tipo de camas. 

Nuestra habitación era grande, con una cama de matrimonio con cabecero de madera en color cerezo. La cama era cómoda. El suelo era de madera y tenía una gran alfombra a los pies de la cama que mi marido decía que era de lana de oveja. Acabó dándome tanto asco que la enrolle y allí quedó enrollada en una esquina de la habitación mientras nosotros estuvimos por allí. 

Había habitaciones peores. Por lo menos la muestra no tenía un aspecto tan medieval como otras habitaciones que me enseñaron. Nos enseñaron una que tenía una especie de cortina a modo de cabecero de la cama y no parecía que estuviera muy limpia. 

Nos quedamos a comer en el restaurante del parador porque no me apetecía salir mucho por Úbeda. Preferí quedarme en el Parador a acabar haciendo turismo cultural con mi chico. No me gusta nada andar. Nos sirvieron tanto a la comida como a la cena ricos platos andaluces. Me gustaron mucho los pimientos rellenos de perdiz y del cabrito estofado con piñones ni os hablo porque se me hace la boca agua. 

Este Parador de Úbeda queda a unos 57 kilómetros de Jaén, pero no hace falta desplazarse hasta la capital de la provincia porque en Úbeda hay de todo. Mejoró mucho desde que yo iba con mis padres de vacaciones a la casa de una tía de mi madre. 

Os recomiendo el Parador de Úbeda. Hay Paradores mejores, pero no está mal. Lo tienen bastante limpio y las habitaciones son grandes. La nuestra tenía una especie de saloncito con sillones antiguos que nos vino muy bien. Cuatro personas en una habitación necesitan espacio.