jueves, 1 de septiembre de 2016

Mis vacaciones de sol y mucha playa en Ibiza


 



El Sirenis Hotel Club Goleta, Ibiza, es un hotel de soy y playa que está muy bien para unas vacaciones con niños. Nosotros estuvimos casi una semana con nuestras hijas. Nos gustó el hotel, pero podría estar mejor.

Por ejemplo, no me gustó que hubiera dos camas pegadas en nuestra habitación. Eran grandes, pero prefiero tener una cama de matrimonio. Tampoco me gustó que las ventanas estuvieran detrás del cabecero de la cama. Mi marido decía que era para despertar antes por la mañana. Yo cuando tengo sueño no despierto ni aunque me entre el sol a raudales sobre mi cabeza.

Las vistas eran preciosas. Las ventanas daban a la playa y la pequeña terraza a la piscina. Yo temí que nos llegaran los ruidos de abajo. No pasó tal cosa. Cerrabas bien las puertas de la terraza y no se oía el alboroto de la piscina.

Otra desventaja fueron los colchones. Nosotros estamos acostumbrados a colchones más blanditos. Aquellos colchones eran de muelles y duros como una piedra. Hasta mis hijas se quejaban y ellas no son de quejarse mucho con las camas.

Tampoco me gustó mucho el cuarto de baño. Le faltaba luz. Menos mal que la ducha era de las modernas, de esas que tienen diferentes chorros y presiones para dejarte relajada. Las toallas nos las cambiaron todos los días y nos dejaron toallones casi. No tuve queja. Tampoco tuve queja con la limpieza del cuarto de baño y de la habitación.

El hotel estaba hasta los topes. No te aburrías. Mis hijas hicieron un montón de amiguitos. Me gustó que hubiera tumbonas para todos en la zona de las dos piscinas. Detesto los hoteles donde hay peleas por una tumbona.

Os recomiendo el Sirenis Hotel Club Goleta, Ibiza, es un hotel que está muy bien para unas vacaciones de verano con niños pequeños. También está bien para practicar idiomas. En el hotel había muchos ingleses e italianos. De ahí que las actividades de animación fueran mayoritariamente en sus idiomas. Mis hijas aprendieron italiano y mejoraron su inglés.

La estancia no nos salió nada cara. Comimos, cenamos y desayunamos en el hotel. Estábamos con una oferta de todo incluido, cosa que a mí no me gusta mucho porque, a veces, cuando vas con el todo incluido, la comida deja mucho que desear. No fue el caso. Los buffets estaban muy bien surtidos.