martes, 18 de octubre de 2016

Vacaciones saludables baratas



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Estuve con mi hermana pasando unos días en el Augusta Spa Resort de Sanxenxo y salimos nuevas. No hay nada mejor que unas sesiones en un buen spa para quitarte de encima el estrés del día a día. Yo desde que frecuento los spa he dejado de frecuentar los psicólogos. 

Nosotras cogimos dos habitaciones con vistas a la Ría. Son las habitaciones premium, las más caras, pero merecen la pena. Mi hermana decía que era una locura. A mí me gustan esas locuras, sobre todo cuando hacemos vacaciones de chicas y no tenemos cerca a los maridos para espantarse con los precios. Son esas locuras que te hacen feliz cuando las recuerdas. 

El spa es de los más grandes en los que yo estuve. Me impresionó. Tienen todo tipo de tratamientos, y el personal lo ves muy profesional. Puedes dejar tu cuerpo en sus manos sin temores. El spa está en el edificio uno. 

Nos quedamos a hacer todas las comidas en el hotel aprovechando que las raciones eran grandes. Los desayunos, por ejemplo, eran de los que tienen de todo: cereales, fruta, café, infusiones, bollería de la buena, fiambres, zumos naturales,... Lo que eché en falta fue más personal en la sala donde servían los desayunos. Había mesas que no estaban recogidas y que no podías usar. Con tres o cuatro camareros más tendrían el comedor más ordenado. 

Lo mismo pasaba algunos días en el spa. Notabas la falta de personal mucho. Mi hermana les protestó porque se veían toallas usadas tiradas por algunas zonas menos concurridas. Se excusaron amablemente, pero las toallas usadas seguían viéndose tiradas. 

En todo caso, os recomiendo el Augusta Spa Resort. Está muy bien tanto para ti tu sola o con tu familia. Cuando estuvimos nosotras había muchos críos en las instalaciones pensadas para los más pequeños de la casa. Había unas piscinas para niños muy simpáticas y lo mismo puedo decir del parque infantil. 

La habitación me gustó mucho. Como os conté, era de las mejores, pero no muy lujosa. Tenía apartada la zona de la sala de estar de la gran cama de matrimonio. Lo que no me gustó mucho fue el televisor. Era un poco pequeño. Yo estoy acostumbrada a tener en mi habitación un televisor de plasma enorme.




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A mí no me gustan las casas rurales que son como pequeños hoteles. Prefiero una casa rural para mí sola. Esto lo conseguí en el Centro de Turismo Rural Peña del Águila, donde alquilan una casita rural para cada familia, y así ganas mucho en intimidad. 

Las casas son tipo dúplex, un espacio más que suficiente para una familia de cuatro miemboros como la mía. En la nuestra, abajo estaba el salón, la cocina muy ordenadita y el cuarto de baño.En la planta de arriba había una habitación amplia en la que nos habían dejado cuatro camas, una de matrimonio y dos individuales. Estuvimos mucho mejor que un hotel y no pasamos nada de frío gracias a la calefacción central. La calefacción tiene unos temporizadores que mi marido controlaba mucho más que yo. 

Nos quedamos a comer y a cenar en el restaurante. Nos encantó la ensalada de fresa, el rulo de cabra con miel, espinacas y piñones. Comimos como en la casa de mi suegra, pero, con la diferencia que no tienes que ayudarla en la limpieza de la casa. Allí te lo dan todo hecho. 

También están muy puestos en divertir a sus huéspedes. Organizaban unos paseos en burro que hicieron las delicias de mis hijas. Hasta yo me animé a montarme en una burrita más mansa que un gato. Yo no esperaba pasármelo tan bien porque el turismo rural siempre me acaba aburriendo más pronto que tarde. Me hubiera quedado una semana más. 

Os recomiendo el Centro de Turismo Rural Peña del Águila. Los dueños son muy amables. Se adaptan a tus horarios. No pasa nada por ir a desayunar un poco más tarde o por pedir una cena algo fuera de hora. Esto no lo hacen en todos los sitios. Yo estoy cansada de alojamientos con unos horarios muy estrictos para las comidas. 

No echamos de menos ninguna comodidad. En el salón nos habían dejado un televisor de plasma mejor que el de nuestra casa. No descarto volver, sobre todo por lo bien que se come en su restaurante.




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A mi chico le gustan mucho los hoteles sin niños para nuestras escapadas románticas y también para viajes de trabajo. Uno de los hoteles sin niños que más nos gustó fue el FERGUS Style Mar Mediterrania, que está en Santa Susanna, Barcelona. Es un hotel ideal para pasar unos días de sol y playa con tu pareja sin niños de por medio. 

lo que no nos gustó mucho fue el tamaño de la habitación. Se nos quedó pequeña porque nosotros estamos acostumbrados a habitaciones bastante más grandes. Necesitamos espacio para sentirnos cómodos. Pero no fue mucho problema porque pasamos poco tiempo en la habitación. Casi no salimos del spa, aprovechando que era gratuito. Quedé nueva tras tantas horas de spa. 

El spa era mucho mejor que la piscina, casi más pequeña que la que tiene mi madre en su casa de campo. La gente se apelotonaba en la zona de la piscina y había peleas por las hamacas. pasé de hamacas, piscina y toallas. Creo que las cobraban y, aún así, la gente las demandaba. 

Cerca del hotel hay un camping bastante ruidoso. Yo oía a los del camping desde el jardín del hotel. Menos mal que nuestra habitación estaba bien insonorizada y no se oía el alboroto de los del camping. 

Os recomiendo el FERGUS Style Mar Mediterrania porque es un hotel sólo para adultos. Podía ser mejor si tuviera unas camas más grandes y unas habitaciones más amplias. La nuestra tenía una terracita con su mesa y sus sillas. Esto le daba mucho encanto. La cama no era de matrimonio, pero era tan cómoda que casi dabas gracias por las estrecheces. Como decía mi chico, nos levantábamos más enamorados después de una noche de roce obligatorio por la falta de espacio en la cama. 

El personal del hotel es amable en general, aunque a nosotros nos tocó una camarera de habitación un poco respondona. le dije que quería más toallas y me contestó que traía las que mandaba la gerencia. Tuve que quejarme a sus superiores para conseguir todas las toallas que necesitábamos.