jueves, 28 de agosto de 2014

Gestionar un conflicto de pareja con ira: tarea imposible

Ahora que vemos tanto misil y tanta bomba por tierras santas me da por pensar si no habría habido otras maneras de abordar el conflicto antes de ponerse la cosa tan caliente, o sea que te puedes imaginar que hablo de haber hecho ya algo hace muchos muchos años, no cuando es más complicado mediar , con tanta ira de por medio.

 

 

Recuerdo una vez una asistente a un taller mío me contó que el día anterior su marido había aparcado donde ella suele dejar el coche y le entró un cabreo que no logró controlar, echando pestes por la boca a su compañero nada más llegar a casa. Con cada pensamiento de tipo " este tío otra vez me ha quitado el sitio " ," no piensa más que en él " etc iba alimentando la ira poco a poco.

 

Me preguntó que en esos momentos cómo uno puede utilizar un lenguaje menos violento , en vez de llegar a casa y propinar esa bronca que no hizo más que empeorar la situación porque él se enfadó también.

 

Yo le dije que en esos momentos es IMPOSIBLE utilizar un lenguaje no violento, porque el enfado y la ira se le notan desde Burgos, vamos.

 

Y eso es lo que muchas veces empeora las cosas.

 

Intentamos "hacerle entender" a esa persona que nos comprenda bajo un arsenal de juicios y de violencia, y lo menos que va a hacer esa persona por nosotros bajo este griterío es entender nuestra frustración por una expectativa no cumplida ( a menos de que sea muy empático, pero la empatía se entiende mal y escasea por la ciudad)

 

Así que , cuando algo que hayas visto, oído o experimentado te haya puesto de los nervios o te haya enfurecido hasta el infinito y quieras decirlo al otro, espera a que se te haya pasado la ira, porque la ira no hará más que enmascarar tus necesidades por juicios moralistas acerca de lo que el otro tiene que hacer o no. Y al final, esta persona ni te entenderá , ni se compadecerá.

 

¿Qué hacer? Porque a ti te ha molestado eso que has visto.

 

No lo dudo , y al mismo tiempo recuerda que lo que te ha molestado no es lo que has visto sino el deseo , expectativa o necesidad desatendida que es necesario reconocer y que se supone vas a comunicar.

 

Lo que ves es el estímulo, pero nunca la causa de tu malestar.

 

Se trata de parar primero y respirar hasta 10 o 100 si hace falta, de intentar calmarte haciendo flexiones o boxeo , me da igual, pero se trata de retirarte unos minutos hasta que te des cuenta de qué te pasa realmente.

 

Darte cuenta de qué te pasa cuando estás metido en un juicio moralista es difícil por eso creo necesario parar y retirarnos unos segundos.

 

Muchas veces pregunto a mis clientes qué les molesta verdaderamente de eso que me han contado y no saben qué contestarme. Hace poco, una de ellas me dijo: "¿ que qué me enfada? Ya te lo he dicho: que mi marido no me escuche, que llegue y ni me pregunte qué tal, que le de igual mi día, que yo no le importe una mierda"

 

 

 

Yo le contesté que eso eran valoraciones y juicios que me hablaban muy poco de ella misma y de lo que necesitaba . Yo quería saber qué le faltaba a ella que hacía que se sintiera tan frustrada y qué necesitaba para sentirse mejor.

 

Me dijo que el hecho de que su marido no le diga nada cuando llega del trabajo la entristece, porque necesita también de su reconocimiento de haberse ocupado de otras cosas que no pertenecen al mundo laboral pero necesarias para ella en la vida familiar, como papeleos de colegios, médicos o movidas varias. Que le gustaría tener más conexión con él, y sentirse querida. Que le encantaría que un día llegara y dijera: "oye , gracias por ocuparte de esto, tiene que ser un lío tremendo y te lo agradezco"

 

Ahí tienes la razón de su malestar: su necesidad no atendida de reconocimiento, su deseo de conexión e intimidad, y su ilusión de oír en boca de su marido un gracias que todavía está por materializarse.

 

La razón de su enfado es aquello que no tiene y necesita, y no todo lo que me dijo al principio, como ella pensaba, porque no deja de ser eso: un juicio moral que no hace más que añadir leña al fuego.

 

Pero para llegar a esta conclusión, y poder remediarlo ( luego toca pedir, pero eso en otro post) es necesario calmarse y despojarse de críticas, reproches y juicios morales , es necesario pararse y escuchar lenta y sinceramente qué eso que nos pasa porque , en serio, NUNCA es lo que hace o no hace el otro, sino aquello que nos falta.

 

Y saber aquello que nos falta es difícil cuando estamos en la ira, o lo que es lo mismo , cuando estamos ante un juicio moral, así que algo que podemos hacer es simplemente observar aquello que no nos gusta sin aportarle ninguna valoración extra.

 

La realidad ya nos da bastante información, ¡no necesitamos adornarla!

 

La ira es útil porque nos hace estar en alerta sobre algo que nos falta , pero no sirve para nada para arreglar conflictos.

 

¿Cuáles son las estrategias para apaciguar la ira? Cada uno que busque las suyas, que pregunte por ahí: contar hasta 10, respirar, caminar, saltar, pegar una almohada, chillar a universo, imaginarse gritando...todo vale para calmarse y empezar a pensar de otra manera.

 

Uno no puede no ser violeto con ira...

 

Rebájala, hasta que sea una molestia , una ansiedad, una preocupación, un nerviosismo, una frustración y entonces...ya puedes hablar de ti. Hasta entonces, tan solo hablarás de otro, y mal.