viernes, 29 de agosto de 2014

Qué hacer cuando se enfada tu pareja

No, no es muy cómodo que tu pareja esté de morros en verano. Uno se cree que con el verano se relaja y ya , así que os vais los dos ( o los cuatro si tenéis familia)de vacaciones donde sea y al contrario de lo que esperabas resulta que él o ella sigue conservando ese enfado crónico que se coloca los lunes por la mañana en un día normal de octubre.

 

 

Así que empiezas a pensar qué es y como no encuentras razón de ser te enfadas tú también, porque tú sí quieres disfrutar del verano que bien mereces...y esto, sin remedio, puede acabar muy mal.

 

Yo no sé si las parejas se enfadan más en verano, lo que sí sé es que tenemos más tiempo de pensar y como detrás de un enfado viene un pensamiento que lo provoca pues aquí tienes la ecuación perfecta.

 

Si tú mismo o misma sufres de estos enfados de tu pareja te diré algo que espero te ayude: Tú no eres la causa del enfado de tu pareja. Así que primero , no te culpes por favor.

 

La causa del malestar de tu pareja es algo que le falta y no tiene en este momento.

 

Eso sí, ese malestar se convierte en un buen cabreo cuando tu pareja lo cubre de pensamientos y de juicios respecto a su vida y a su verano o con juicios con respecto a ti( mi mujer hace esto, mi marido no me hace caso, etc...). O sea, que en realidad la causa de su ira es lo que piensa, básicamente.

 

Sería genial identificar qué pensamiento es ese para poder debatirlo ...¿no? , pero muy difícil, porque no leemos la mente, ni siquiera el protagonista es consciente muchas veces de ese pensamiento, porque para él o ella tener ese pensamiento es de sentido común.Y al mismo tiempo te recuerdo que aunque consiguieras quitar esos pensamientos de su cabeza con los que engorda su victimismo , a tu pareja le seguiría faltando algo ,que es la verdadera razón de su angustia: eso es lo que sí podrías identificar y creo que deberíamos hacerlo todos si queremos cuidar a nuestra pareja, por mucho que se enfade.

 

Cuando a los humanos nos falta algo que necesitamos o deseamos , nos molestamos. Se trata de averiguar qué es eso, y no es tarea fácil, lo reconozco.

 

Creo que es batalla perdida alegar a esa persona otros juicios diferentes : " deberías estar contento por la vacaciones", " nada te gusta" " yo tengo también derecho a unas vacaciones"" me tratas fatal" etc...creo que detrás de estas afirmaciones hay una frustración muy grande y un deseo enorme de tranquilidad y de respeto hacia unas vacaciones para ti bien merecidas, pero si sales por ahí, no creo que consigas dominar ese enfado de tu compañero, así que antes de decir nada, desahógate antes con alguien.

 

Si tú quieres averiguar qué le pasa a tu compañero y al mismo tiempo respetarte también , toma nota:

 

Recuerda que todo juicio moral que sale de su boca es lo que alimenta su enfado así que IGNORÉMOSLOS. Y recuerda también ir a la verdadera causa de su malestar , que es una necesidad no satisfecha o atendida. Sé que no es fácil ignorar cosas que nos pueden doler, y aquí es donde reside la dificultad. De tener la suficiente compasión como para poder dejar de lado eso e ir directamente a lo que siente esa persona.

 

 

 

Esto me recuerda a la escena de la pelicula EL EXORCISTA, en donde la chica, toda poseída ella, no paraba de decir barbaridades hacia el protagonista y su madre, pero el cura ni se inmutaba: le sigue echando el agua bendita. Pues esto es igual: hay que echar el agua bendita.

 

Que es : CONCENTRARTE EN SUS SENTIMIENTOS , NECESIDADES Y DESEOS.

 

Puede que fallemos a la hora de adivinar cuáles son pero da igual, porque mientras nuestro foco esté ahí y no en los juicios que salen por su boca, estaremos a salvo, como el cura y el agua bendita.

 

Pon el foco siempre en sus sentimientos y necesidades y olvídate de ti por un momento.

 

El olvidarte de ti no significa que le estés dando la razón , ni de que te olvides de tus necesidades, simplemente las pones a un lado, y ya las sacarás cuando tu pareja esté preparada para oírlas, pero hasta que no haya reconocido que la causa de su malestar son sus necesidades y no lo que haces o dejas de hacer tú , no podrá reflejar ni recibir empáticamente las tuyas.

 

Vamos, que dentro del juego quién tiene razón no puede ganar ninguno.

 

Pongamos un ejemplo de una conversación que oí hace poco, primero transcribiré aquí la conversa ión original ( más o menos):

 

*(ella) : " desde luego, cada vez que te pregunto por las vacaciones te pones de mala leche"

*(él):" no me pongo de mala leche, es que no me apetece hacer lo mismo de siempre, que si no vamos allí parece que no hay vacaciones joder...¿es que no hay otro sitio en España?"

*( ella):" yo por ir me gustaría ir al Caribe, pero no tenemos dinero...¿qué pasa que no quieres ir con mi hermano este año?, pues tú me dirás entonces"

*(él) "pues no , no quiero compartir casa con nadie si puede ser"

*(ella): "y yo sí, porque los niños están fenomenal con los primos."

 

Así , en esta conversación es hasta difícil decir quién es el cabreado y quién el que lo sufre ¿verdad? Porque en el fondo los dos están ya enfadados.

 

Qué distinta conversación de esta que te pongo abajo:

 

*(ella) :"¿estás enfadado porque no quieres hablar de las vacaciones ahora?"

*(él): "no estoy enfadado , es que no me apetece hacer lo mismo de siempre, que si no vamos allí, parece que no hay vacaciones joder, ¿ es que no hay otro sitio en España?"

*(ella):" ¿te disgusta ir al mismo sitio del año pasado con mi hermano porque necesitas cambiar?¿te gustaría ir a otro sitio?"

*(él) :"pues sí, es que no quiero compartir la casa con nadie"

*(ella): "¿te gustaría pasar las vacaciones sin mi hermano?"

*(Él): "no es eso, lo que me gustaría es disfrutar de un espacio íntimo para nosotros, o sea no compartir la casa. Quiero intimidad en la ducha, en la habitación, quiero tranquilidad. Me da igual que el resto del día lo pasamos con ellos sabiendo que cuento con mi espacio."

*(ella):" comprendo que quieras estar solo por un lado porque necesites intimidad, y por otro me preocupa el dinero y además a mí me gustaría que los niños vieran a sus primos este verano"

 

En la segunda conversación, invita a la solución, en la primera no. Esto sucede porque en la segunda hablamos de necesidades y de deseos, sin juzgar a nadie y sin enjuiciar lo que está mal o bien. Como veis, en la segunda conversación, en cuanto una persona empieza a ser comprendida en sus deseos, cambia el tono...

 

Eso no es fácil, lo sé. Antes de hablar con la persona debemos de repetirnos varias veces que NO vamos a darle la razón sino comprender a la persona hasta que las necesidades salgan.Y es necesario también, comprender nuestras propias necesidades antes de hablar con esta persona enfadada, porque llegará un momento que podamos expresarlas para encontrar también una solución.

 

Y así, disfrutar los dos del verano y de lo que queda ¿no?