lunes, 25 de abril de 2016

Con mi marido en el Café de París en Praga

Comemos en un restaurante chic
y tú cuentas los euros
mientras yo no devoro
el entrecot que lleva
patatas muy sabrosas.

¿Tendrás dinero, amor mío,
para pagar la cena
o iremos a la cárcel
por estafar a un chef?

Dices que el cash te llega
y empiezo a comer
un trozo de patata
cocida en salsa puré.