domingo, 26 de junio de 2016

Mis vacaciones en Murcia

Estuve unos días con mi marido y con las niñas en el Hotel Lodomar Spa & Talasoterapia Murcia. Quería probar su spa de talasoterapia porque una amiga me había contado maravillas de él. Fue una buena idea porque me quitó de encima los dolores de espalda que me traían en un mal vivir. 

El hotel tiene una decoración informal que te hace sentir muy cómoda. Nosotros cogimos un apartamento. También había habitaciones, pero en un apartamento siempre tienes mayor intimidad. 

No nos salió nada cara la estancia gracias a la cocina del apartamento donde pudimos cocinar comidas y cenas. El primer día bajamos a desayunar al buffet. Los oros tres días desayunamos en nuestro apartamento. Era como estar en casa. En la pequeña cocina había un microondas, ideal para las amas de casa que van a lo rápido y fácil, una nevera, menaje más que suficiente y una pequeña mesa en la que cabíamos los cuatro apretujados. 

Los suelos de la cocina, igual que los del resto del apartamento, eran de baldosas grises. Me gustaron. las baldosas son más limpias que la tarima, sobre todo para las cocinas y cuartos de baño. 

El baño era igual de sencillo que la cocina. Se veía todo nuevo, pero no era lujosos. Lo mismo puedo decir de la habitación y de la salita donde durmieron mis niñas. La cama no era muy grande. Encima del cabecero de madera había dos pequeños cuadros. Casi parecía la habitación de una chica soltera de la postguerra. 

En todo caso, os recomiendo este hotel por su maravilloso spa. A mí me dejaron nueva. No era para menos. Su exclusivo Centro de Talasoterapia es el único que tiene una piscina climatizada con agua de las Salinas del Mar Menor. Me sentí allí dentro como si me metiera en las aguas del Mar Muerto. Es una zona del hotel muy tranquila porque no dejan pasar a los críos. No pueden entrar los menores de 16 años. 

Lo más recomendable de este hotel es, pues, el maravilloso Spa Marino del hotel donde tienen una sauna finlandesa estupenda, jacuzzi, baño turco, cabina tonificante de hielo (lo que menos me gustó pro el frío) y piscina climatizada de agua salada con unas originales hamacas de hidromasaje, suelo de burbujas, una cascada cervical que me quitó los dolores de las cervicales, cañón cuello de cisne, zona contracorriente para los más osados, etc, etc, etc. Es una pasada.