Perfumes para nosotras

Perfumes para nosotras
Un olor distinto para cada momento

lunes, 5 de septiembre de 2016

Mis vacaciones lujosas en México



Cuando llegas al Best Western Majestic Hotel, Ciudad de México esperas encontrarte con unas habitaciones espectaculares porque la zona de recepción es tan espectacular como la fachada del edificio. Nada tienen que ver con las habitaciones simplonas. 

La nuestra era una habitación grande, con dos camas tan sencillas que parecían de las rebajas de Ikea. Las colchas eran vistosas, cosa bastante común en los hoteles mexicanos. Se nota que les gusta el colorido en los tejidos de la ropa de cama. 

No me gustó la tremenda cristalera que tenía nuestro cuarto. Entraba la luz a raudales y casi no podías dormir de noche. Había un balcón minúsculo que ventilaba muy bien la estancia cuando abrías la puerta-ventana. 

El televisor era antiguo. Yo pensé que los televisores viejos ya no existían en ningún país. En este hotel de México hay para dar y regalar. Nosotros ni lo encendimos. 

En el suelo había moqueta marrón. No me gustó. La moqueta, por limpia que esté, siempre me da sensación de asquito. Prefiero los suelos de baldosa. 

El Best Western Majestic Hotel, Ciudad de México no me gustó nada. Quitando su buena ubicación, todas son desventajas. El ascensor es más que antiguo. Yo bajaba y subía por las escaleras de caracol. El ascensor funcionaba de manera rarísima y era más lento que una tortuga. subiendo por las escaleras llegaba antes que mi marido, quien sí se apuntó a las subidas y bajadas en aquel ascensor que merecía estar en un museo de trastos antiguos. 

No os recomiendo este hotel. Hay hoteles mejores en ciudad de México. Este hotel engaña: por fuera lo ves muy majestuosos y por dentro es como una pensión española. Encima la limpieza brillaba por su ausencia. tuve que limpiar el cuarto de baño a fondo. Había cucarachas. Casi me muero de asco. La habitación también la limpiamos entre yo y mi marido. Con tanta limpieza que tuvimos que hacer, nuestras vacaciones se convirtieron en días de trabajo.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Mis vacaciones de sol y mucha playa en Ibiza


 



El Sirenis Hotel Club Goleta, Ibiza, es un hotel de soy y playa que está muy bien para unas vacaciones con niños. Nosotros estuvimos casi una semana con nuestras hijas. Nos gustó el hotel, pero podría estar mejor.

Por ejemplo, no me gustó que hubiera dos camas pegadas en nuestra habitación. Eran grandes, pero prefiero tener una cama de matrimonio. Tampoco me gustó que las ventanas estuvieran detrás del cabecero de la cama. Mi marido decía que era para despertar antes por la mañana. Yo cuando tengo sueño no despierto ni aunque me entre el sol a raudales sobre mi cabeza.

Las vistas eran preciosas. Las ventanas daban a la playa y la pequeña terraza a la piscina. Yo temí que nos llegaran los ruidos de abajo. No pasó tal cosa. Cerrabas bien las puertas de la terraza y no se oía el alboroto de la piscina.

Otra desventaja fueron los colchones. Nosotros estamos acostumbrados a colchones más blanditos. Aquellos colchones eran de muelles y duros como una piedra. Hasta mis hijas se quejaban y ellas no son de quejarse mucho con las camas.

Tampoco me gustó mucho el cuarto de baño. Le faltaba luz. Menos mal que la ducha era de las modernas, de esas que tienen diferentes chorros y presiones para dejarte relajada. Las toallas nos las cambiaron todos los días y nos dejaron toallones casi. No tuve queja. Tampoco tuve queja con la limpieza del cuarto de baño y de la habitación.

El hotel estaba hasta los topes. No te aburrías. Mis hijas hicieron un montón de amiguitos. Me gustó que hubiera tumbonas para todos en la zona de las dos piscinas. Detesto los hoteles donde hay peleas por una tumbona.

Os recomiendo el Sirenis Hotel Club Goleta, Ibiza, es un hotel que está muy bien para unas vacaciones de verano con niños pequeños. También está bien para practicar idiomas. En el hotel había muchos ingleses e italianos. De ahí que las actividades de animación fueran mayoritariamente en sus idiomas. Mis hijas aprendieron italiano y mejoraron su inglés.

La estancia no nos salió nada cara. Comimos, cenamos y desayunamos en el hotel. Estábamos con una oferta de todo incluido, cosa que a mí no me gusta mucho porque, a veces, cuando vas con el todo incluido, la comida deja mucho que desear. No fue el caso. Los buffets estaban muy bien surtidos.

lunes, 29 de agosto de 2016

Mis vacaciones más gloriosoas



Un buen alojamiento en el centro de Málaga es el apartamento Doña Gloria. Yo estuve con mi marido y con las niñas y me sentí casi como en mi casa. Digo casi porque había elementos en la decoración que yo nunca hubiera puesto en mi casa. Me refiero a los baúles con una correa con hebillas a modo de adorno que había colocados en el sitio de mesas auxiliares. No me gustaron nada. 

Por lo demás, el apartamento está muy bien. Es luminoso y está decorado en tonos cálidos lo cual acentúa todavía más su luminosidad. Este apartamento tiene dos habitaciones, un salón, una cocina con todo lo que necesitas para cocinar y un cuarto de baño con lo sanitarios nuevos. 

Nosotros cocinamos para ahorrar dinero en restaurantes. Puedes hacer la compra en varios supermercados de precios baratos que te quedan cerca. La zona tiene mucha vidilla. Se nota que estás en el centro de Málaga. 

Es un alojamiento perfecto para hacer turismo. A unos 900 metros está la catedral de Málaga y a 10 minutos de caminata el Museo de Picasso. al museo fuimos dos veces: una vez solos y otra vez con las niñas. A la mayor le encantan la pintura. Por eso la llevamos a los museos más importantes. Nunca es demasiado pronto para que una niña aficionada a la pintura conozca las obras de los pintores famosos. 

Os recomiendo el Apartamento Doña Gloria si estáis interesados en visitar museos, comer las mejores tapas y salir de compras. El apartamento es precioso y lo tienen muy limpio. El personal que nos atendió a nosotros era muy amable. 

La decoración del apartamento está entre lo vintage y lo de Ikea. Me gustó, quitando el detalle de los baúles que os conté. Las camas son muy cómodas, pero, según mi marido, con un toque cursi. Lo decía porque los cabeceros eran de polipiel blanca. Es decir, tenían un tapizado que les daba un aire de camas femeninas pensadas para chicas solteras.

Mis vacaciones en el metro de Madrid



Cuando no tienes coche propio o alquilado y estás de vacaciones, debes alojarte en hoteles o apartamentos que estén bien comunicado por transporte urbano. Tal es el caso de We Are Madrid Opera Callao en el que estuve tres días con mi marido. 

Está céntrico, con una ubicación perfecta para ir de tiendas, y tiene una parada de metro allí mismo. Digo está, pero debería decir están porque hay varios apartamentos. 

El We Are Madrid Opera Callao ofrece estudios y apartamentos de distintas dimensiones, todos ellos muy modernos en su decoración funcional. Están en el centro de a capital de España, a pocos metros de la plaza de Callao y la Gran Vía. Lo que más me gustó de la decoración fueron los cuadros. El nuestro tenía copias de cuadros de Velázquez y de Goya. 

El apartamento de We Are Madrid Opera Callao que nos tocó tenía las paredes pintadas en tonos de vivos y alegres colores, balcón con vistas a la calle, zona de estar con televisor de pantalla plana, una buena conexión Wi-Fi gratuita, una cocina bien equipada y un cuarto de baño con artículos de aseo gratuitos suficientes para una familia entera. 

Me gustó también que todos los apartamentos fueran para no fumadores. Los alojamientos de fumadores siempre quedan con olor a tabaco. No importa que los limpien a fondo. Por eso siempre pido habitaciones de no fumadores. 

No pasamos nada de calor en el apartamento pese a ser verano. Teníamos un buen aire acondicionado. Tampoco hubo que subir escaleras. Había acceso por ascensor. 

Hicimos nosotros la comida, pero no hacía falta. En la proximidades hay multitud de restaurantes, bares y tiendas. No te aburres si quieres salir. Puedes ir andando o, por ejemplo, en metro. La estación de metro de Ópera, la más cercana, queda a 180 metros. a un paseo, como dice mi suegra. 

¿Y qué hay cerca? Pues a 300 metros está la plaza de Oriente, el Palacio Real de Madrid. La ubicación es muy buena para hacer turismo pro la capital del Reino. 

Lo que no me gustó nada fue pagar el parking. El apartamento está ubicado a trescientos metros de un garaje privado, disponible por un suplemento. Debería de ser gratis. 

Os recomiendo el We Are Madrid Opera Callao para los viajeros interesados en salir de noche, comer tapas y hacer turismo cultural. Mi marido estaba por trabajo y yo por ocio. Nos quedaba a los dos muy bien para nuestros fines.

domingo, 28 de agosto de 2016

Mis vacaciones rurales de agosto



Los Apartamentos Buena Vista son un lujo rural para pasar unos días tranquilos. Yo estuve con mi marido y mis hijas un fin de semana y quedé encantada. Casi me vuelvo rural. ¿Quién no se vuelve con tanto lujo en medio del campo? 

En los alrededores sólo hay naturaleza salvaje. El pueblo se llama Juan de Parres, es un pueblo asturiano muy parecido a todos los pueblos asturianos. Lo que no es tan típico es la casa o, mejor dicho, las casas porque son varias. Se nota que son casas recién construidas por mucho estilo rural que les hayan puesto. 

Los apartamentos son de unos sesenta metros, muy cómodos; aunque mi marido se quejaba de que fueran como un dúplex, es decir, dividido en dos platas. Al ser un apartamento esperaba encontrarse un piso. 

Yo estuve en mi salsa. Tenía dos habitaciones en la planta superior y una cocina, salón y terraza más dos cuartos de baños en la planta inferior. La cocina tenía de todo. La vitrocerámica de la cocina era mejor que la que tengo yo en mi casa y casi lo mismo puedo decir del microondas. 

Os recomiendo los Apartamentos Buena Vista. Te quedan cerquita de los Picos de Europa y también bastante cerca de las playas de Cantabria. Fuimos un día. Yo no vivo sin una playa cerca. 

Estos apartamentos están muy bien para unas vacaciones en familia. Tienes de todo para divertirte y los jardines están muy cuidados. Realmente, está todo bien cuidado y limpísimo. Las toallas y las sábanas te las cambian a diario sin necesidad de decirles nada. En los Apartamentos Buena Vista el turismo rural es de lujo. 

La cocina me encantó. Era en plan bien. Nada de muebles de Ikea. Tenía unas alacenas de madera de la buena que te venían ganas de llevarlas para tu casa. Me gustó mucho también la mesa con sillitas que había al lado de lo que era la cocina. Era perfecta para comer en familia como en tu casa.

martes, 23 de agosto de 2016

Mis vacaciones salvajes en Mallorca



La Cala Deiá, Palma de Mallorca me pareció sencillamente de postal. Es preciosa. Estuve por allí con mi marido en uno de nuestros viajes románticos. Es una cala apartada del mundanal ruido y sin hoteles cerca. Parece imposible que esté en Mallorca, donde abunda cada día más el ladrillo por todas partes. Esta cala es naturaleza salvaje. 

Lo malo es que llegar a la Cala Deiá, Palma de Mallorca supone un viaje de coche que a mí se me hizo largo. Mi marido quería ir porque le habían contado maravillas de la cala, pero no creo que vuelva. Me niego a volver a andar una hora larga tras dejar el coche en la carretera. Mi marido es muy andador, pero servidora no, y menos en unas sandalias con taconazo. Cuando llegamos a la cala, me tiré en la arena por pura necesidad. Estaba muerta de mis pies doloridos. 

No me extraña que la playa sea de las más tranquilas de todo el archipiélago. Pocos se apuntan al viaje en coche y a una hora larga de caminata para llegar al fabuloso arenal. Nosotros pasamos toda la tarde. Necesité el tiempo para reponerme de lo que había andado y para mentalizarme a volver a andar como una peregrina. 

El agua estaba cristalina. Tenía que estarlo porque por allí no había un alma viva. Estuvimos solos. Tan solos estábamos que pudimos practicar nudismo sin problemas. Mi santo decía que estaba prohibido desnudarse. Estaría, pero, al no haber nadie, se podía quedar una sin bikini. Estabas más sola que en tu casa cuando no hay nadie. 

Os recomiendo la Cala Deiá, Palma de Mallorca. Es bonita y estarás sola. Me parece una cala perfecta para enamorados un tanto hippys. Os recomiendo también no ir con taconazos. El camino es para calzado de hacer senderismo, no para calzado de ir de boda. A mí los tacones casi me destrozan los pies para el resto de mis días.

Mis vacaciones más románticas



En el Hotel El Montanyà Resort, Seva, de Barcelona pasamos unos días románticos inolvidables. Es una pena que nos haya salido un poco caro porque pocas cosas iban incluidas en el precio. 

El Resort es muy completo, cuenta con lo que es el hotel, apartamentos,restaurante, terraza, piscina, un pabellón para hacer deporte, parque infantil, una pista de tenis, un campo de fútbol con hierba artificial, pista de arena, supermercado, un campo de fútbol con hierba normal, zonas boscosas, parking... Tiene todo lo que necesitas para entretenerte en tus vacaciones y más. 

Mi marido y yo hicimos el circuito hidrotermal de hora y media que fue maravilloso para nuestros cuerpos. Me dejó nueva. Mi santo no quería apuntarse, pero acabó por agradecérmelo. Se quitó mucho cansancio de encima. 

Queríamos aprovechar tanto el tiempo que ni nos molestamos en salir a cenar fuera. Nos quedamos en el restaurante del hotel. Tal vez hubiéramos ahorrado de ir a otro restaurante porque en el del hotel te cobran a parte las bebidas. 

Nuestra habitación era grande. Mi marido quería coger un apartamento, pero no no estaba para cocinar. Por mucho que diga que cocina él, acabo haciéndolo yo siempre. Prefiero quedar en una habitación e ir a comer fuera. 

El desayuno era tipo buffet y muy variado. Te ponían de todo. En mi vida había visto tantos fiambres juntos y la bollería industrial era también muy variada. Por haber hasta había algún plato caliente tipo huevos revueltos, ese tipo de manjares mañaneros que les gustan mucho a los turistas extranjeros. 

Apenas salimos del complejo hotelero. Mi marido quería ir hasta el parque natural del Montseny, peor yo me negué. me sobraba con la naturaleza boscosa que había en el hotel a modo de jardín silvestre. Era lo más romántico que nos encontramos por allí. 

Como os decía, pagamos bastantes extras. Sólo teníamos acceso libre a la piscina climatizada, a las pistas de tenis y al gimnasio, justo lo que menos frecuentamos. 

Nuestra habitación era de las mejores, de las más grandes. Tenía bañera con hidromasaje, terraza orientada al sol, carta de almohadas, conexión wi fi y todo tipo de comodidades en las que se incluían un buen aire acondicionado para que no te asaras. 

Os recomiendo este hotel. Tiene muchas actividades organizadas, pero también puedes organizarte por tu cuenta. Nosotros no necesitamos animación. Nos animamos solos. Fue un fin de semana muy romántico en una habitación de hotel con unas vistas maravillosas. Volvería sin pensarlo dos veces aunque me salió algo caro.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Mis vacaciones cerca de la playa en Valencia

Hay hoteles que están cerca de la playa en Valencia que no salen muy caros. Tal es el caso del Ilunion Valencia 3, un tres estrellas más que digno para unas vacaciones de sol y playa en familia. Nosotros estuvimos con mi suegra y las niñas. Era justo lo que buscábamos: un hotel sencillo cerquita de la playa. Mis hijas quieren todo a mano. 

Nos dieron un par de habitaciones grandes y con vistas al mar. Nos quedamos con la que era un poquito más amplia. La otra se la quedó mi suegra. Ella se quejó de su cama. Las nuestras, en cambio, eran comodísimas. Dormí mejor que en mi casa. 

Esperaba que hubiera bastante ruido porque el hotel estaba hasta los topes, pero no era para tanto. Se dormía bien, sobre todo cuando estabas cansada tras una jornada de sol, playa y tiendas. 


El Ilunion Valencia 3 está muy bien. Te ofrece piscina al aire libre que está siempre a tope de gente, un centro de fitness al que fui un día y WiFi gratuita en todas las instalaciones habitaciones incluidas. 

Las habitaciones del Ilunion Valencia 3 tienen una decoración de estilo nórdico Ikea en tonos claros y disponen de un aire acondicionado que funciona bien, suelo de parquet, un televisor de pantalla plana con canales vía satélite... 

El cuarto de baño tenía ducha y bastantes artículos de aseo gratuitos y un secador de pelo atado en corto. Tuve que llamar a recepción para que vinieran a soltarlo un poco. Tal como estaba era imposible secar el pelo. 

Nuestras dos habitaciones tenían unas vistas impresionantes a la ciudad y a la playa. Fue lo que más me gustó. También me gustó que nos dejaran una botella de agua mineral de bienvenida gratuita. 

Desayunamos en el hotel toda la semana. El Ilunion Valencia 3 sirve un desayuno buffet todos los días con todos los manjares mañaneros muy ordenaditos y abundantes. También quedamos a comer y a cenar porque el hotel ofrece platos a la carta, como la paella valenciana tradicional que tanto pedía mi suegra siempre. Además, se preparan menús especiales para celíacos y personas con intolerancias alimentarias. Esto me vino muy bien para mi niña grande. Tiene intolerancia al gluten, una intolerancia que le descubrieron este año y que nos está encareciendo mucho la vida. 

Os lo recomiendo. Este hotel tiene una terraza junto a la piscina preciosa. Era donde yo leía la prensa. El Ilunion Valencia 3 está a menos de 10 minutos de caminata de un centro comercial y de una zona de restaurantes. La estación de metro Beniferri se encuentra a unos 250 metros y hay una parada de autobús cercana que enlaza con el centro de la ciudad de Valencia en unos diez minutos. No hace falta que vayas al centro porque por los alrededores del hotel tienes tiendas de sobra donde gastar tu dinero y ser feliz. 

La desventaja de este hotel es que no tiene parking gratis. Tienes que pagar un suplemento. Debería ser gratis.

lunes, 15 de agosto de 2016

Mis vacaciones baratas en Isla Mauricio

Los Apartamentos Be cosy en isla Mauricio sólo tiene tres estrellas, pero están bastante bien. Nosotros estuvimos un fin de semana. Íbamos a la boda de unos amigos que se celebraba justo en este complejo hotelero. 

Están en Trou aux Biches y a menos de diez minutos en coche de la bonita localidad costera de Grand Baie. Es una zona en la que no te aburres. Hay bastante gente y, si no te gusta intimar con extraños, siempre puedes ir de tiendas, la cosa que más feliz nos hace a muchas mujeres. En los alrededores de los apartamentos encuentras tiendas de moda, galerías de arte, centros comerciales, centros náuticos, restaurantes, un montón de bares, discotecas, etc, etc, etc. Las tarjetas de crédito de mi santo casi lloraban por los gastos locos que hicimos. 

Me encantó la impresionante bahía que se veía desde nuestra habitación. Te levantaba la moral asomarte a la ventana por las mañanas. Nosotros alquilamos un apartamento completo en Be Cosy. Había unos estudios muy monos, pero yo quería amplitud. Las estrecheces de espacio acaban con los matrimonios. 

Nuestro apartamento tenía aire acondicionado, terraza y todas las comodidades habidas y por haber. Merecía una estrella más por lo menos. La limpieza era perfecta. Te lo dejaban todos los días limpio como los chorros del oro. También destacaría lo bien que funcionaba la conexión wifi y lo bien que nos vino una plaza de aparcamiento estaba incluida en el precio. No nos salió nada caro. 

El complejo de apartamentos cuenta con una piscina con tumbonas y sombrillas para ofrecer el máximo de bienestar. 
La playa, muy cerca, permite realizar numerosos deportes náuticos, como vela, buceo, pesca mayor, etc. 

Un bar y un restaurante en los que podrás degustar la cocina tradicional de la isla completan la oferta. 

Para garantizar tu bienestar, nuestro representante local te visitará durante tu estancia para aconsejarte sobre las actividades y excursiones que se pueden hacer en la región.

viernes, 12 de agosto de 2016

Mis vacaciones bien informadas

TripAdvisor es una web en la que encuentras opiniones de otros viajeros. Yo no soy muy de hacer caso a lo que dicen, pero mi marido suele entrar en esta web para hacerse una idea sobre los hoteles donde nos vamos a alojar. He de decir que no siempre las opiniones recogidas en TripAdvisor coinciden con la realidad. Hay muchas opiniones de gente que opina para fastidiar. Yo creo que algunas deben estar escritas por hoteles y restaurantes de la competencia. En los negocios, igual que en el amor y en la guerra, todo vale para algunos. 

Como os decía, no suelo entrar mucho en esta web, pero algunas veces sí lo hago. Por ejemplo, para informarme sobre restaurantes. La otra semana estuvimos en Santander y no acerté mucho con la información de los usurarios de TripAdvisor. Fuimos a un restaurante que recomendaban todos y resultó ser casi desastroso. 

En TripAdvisor no sólo puedes consultar opiniones. También puedes comparar precios y hacer reservas. Es para esto último (lo de los precios y las reservas) para lo que os recomiendo esta web. Siempre viene bien que te resalten un hotel o un restaurante con un precio barato. 

Lo que no viene bien es que te salga siempre una pantallita invitándote a darte de alta. me agobia. Creo que es justo por eso por lo que no me doy de alta. ¿Para qué? La información está accesible sin inscribirte y, aunque te inscribas y opines, no te pagan las opiniones. Esto es una desventaja. No entiendo como encuentran gente para escribir gratis. Como dice mi suegra, gratis no se deben dar ni los buenos días. 

Hablando de opiniones, me hace gracia que los responsables de hoteles y restaurantes contesten las críticas negativas. No deberían darles tanta importancia. Están tirando dinero en pagar a una persona que vaya contestando a los protestones. Una crítica negativa muchas veces es un aliciente para ir a un negocio. A mí cuando me dicen que un restaurante es malo me vienen ganas de ir a comprobarlo.

sábado, 6 de agosto de 2016

Mis vacaciones locas en el Hotel Azul

El Hotel Azul está muy cerca de la playa, lo cual es una ventaja cuando vas en plan de vacaciones de sol y playa, aunque en Cantabria poco sol hay. Nosotros nunca acertamos con los días de sol. Raro es que no nos toquen días de lluvia cuando vamos por Suances y alrededores. 

Este hotel es un dos estrellas bastante cutre, sobre todo en mantenimiento y en limpieza. Los suelos de nuestra habitación acabé limpiándolos yo. Le dije a la camarera de habitación que quería más limpieza y me contestó que estaban hasta los topes de trabajo y eran pocas empleadas. Por eso opté por ocuparme yo misma de la limpieza de la habitación y del cuarto de baño. 

La habitación era amplia, con ciertas comodidades y buenas vistas. Lo que no era cómoda era la almohada de nuestra cama. Era como si no la tuvieras por el poco relleno que tenía. A mí me daba igual, pero a mi marido no. Tuvieron que traerle una más para ponerla encima de la otra y conseguir así una almohada a su gusto. 

Lo mejor del Hotel Azul de Suances son los desayunos. Te ponen mucha variedad. Por poner hasta tienen yogures de varios sabores, además de los naturales que siempre tomo yo por la mañana. Zumos, cereales, bollería industrial, fiambres y demás los sirven en cantidades generosas. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar el Hotel Azul. Los hay mejores, sobre todo en lo que se refiere a las piscinas. Este hotel tiene una piscina pequeña que cuando estuvimos nosotros no se podía utilizar. Estaba en obras. En todo caso, yo nunca me metería en aquellas aguas. Vi unas algas flotando que me revolvieron el estómago. 

Hablando de obras hay que decir que el Hotel Azul necesita una reforma total. Se ve viejo por dentro, sobre todo en lo que se refiere a cuartos de baño y suelos. También deberían mejorar la conexión wi fi. Era malísima.

El hotel que más animó a mis hijas

En el Meliá Jardines del Teide no te aburres. Tienen muy buena animación tanto para niños como para adultos. A mí lo que me interesaba era la animación para niños. Mis hijas se entretienen mucho con los espectáculos que organizan para los más pequeños de la casa en los hoteles y a nosotros nos sirven para tener una cena romántica o un poco de tiempo para otro tipo de ocio. 

Bueno, lo de la cena romántica no nos fue muy bien. Fuimos al restaurante del Meliá Jardines del Teide y casi nos asamos. El aire acondicionado más que frío echaba calor. Yo empecé a quitarme ropa y casi acabo desnuda. No aguanto nada bien las temperaturas altas. 

Este hotel tiene cosas mejorables. Por ejemplo, la comida para celíacos de su restaurante. No es nada variada. Unos amigos nuestros que tienen una niña celíaca se quejaban porque la cría tenía que comer siempre lo mismo. Otra cosa mejorable son los servicios que te prestan según pagues más o menos. Es el caso de la piscina, de la buena. No todos los clientes tenían acceso. 

Nos dieron una habitación amplia. Me gustó. Lo que no me gustó fue el trato del personal. Nosotros no teníamos culpa de sus problemas laborales. Podrían ponernos mejores caras y no mirarnos como si fuéramos los causantes de su mala situación laboral. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar este hotel. En la zona hay hoteles mejores que el Meliá Jardines del Teide. Sobre todo hay hoteles más cerca de la playa. Nosotros íbamos a la playa en un autobús que pasaba por delante del hotel. Un lío. Mi marido no quiso alquilar un coche y yo sin playa no vivo. 

Es un buen hotel para personas con dificultades de movilidad. Tiene rampas por todas partes. Lo que debería tener también es más limpieza. En el cuarto de baño encontramos cucarachas. Tuve que comprar productos de limpieza para limpiarlo yo misma a fondo.

martes, 2 de agosto de 2016

Mis vacaciones culturales en Budapest

El Bastión de los Pescadores en Budapest es un mirador situado en la colina de Buda, al oeste del río Danubio. Vale la pena visitarlo. Desde su cima se contempla la ciudad enterita. Mi marido se cansó de sacar fotos. Pensé que iba a quedar allí. 

Por la zona hay muchos restaurantes. Mi marido no le hizo ascos a la comida. Es de los que come cualquier cosa. Me convenció para ir a comer a un restaurante de la zona. Le trajeron un una tartaleta de salmón que devoró, el segundo plato fue una carne al horno en su punto que no era gran cosa. Lo digo porque yo también la pedí y la dejé casi entera. Y los postres basados en espumas y mus de chocolates no estaban muy para chuparse los dedos, aunque eran lo mejor de la comida. La repostería no es el fuerte de los cocineros húngaros. 

Volviendo al Bastión de los Pescadores, este lugar es principalmente un mirador, bonito, pero un mirador. Parece un fuerte con una muralla que permite ver el Danubio y la parte de la ciudad que se llama Pest. os recomiendo visitarlo después de ir al Castillo de Buda. Así ganas tiempo porque te queda al lado. Cuando vas en plan turista cultural hay que estirar el tiempo para visitar todo lo que merece la pena. 

Se puede subir en autobús hasta el mirador, andando o el teleférico vertical de pared. Quisimos subir de esta ultima manera pero había una fila de mas de media hora de gente de todos los países esperando turno. Acabamos subiendo andando. Casi dejo las piernas. Menos mal que no llevaba tacones. 

Si volvemos, iré en autobús fijo. No me importa tener que esperar una hora a encontrar plaza en un autobús. Todo menos subir andando. Es muy cansado. 

No descartamos volver. A mi hija mayor le encanta hacer turismo cultural. Lo heredó de su padre. Siempre nos dice que quiere ir. Le encantan las fotos que quitó su padre del Bastión de los Pescadores.

viernes, 29 de julio de 2016

Mis vacaciones de golf con marido

El golf nunca ha sido mi deporte favorito, pero, como a mi marido le encanta, acabo frecuentando los campos de golf, no para jugar sino para aplaudir a mi santo. 

Uno de los campos de golf más lujosos donde estuvimos fue en el que hay en el Playa Macenas Beach & Golf Resort. Es de los mejores campos de golf de Andalucía. Tiene muchos equipamientos, viviendas estupendas y servicios que hacen de este resort un alojamiento ideal en el Mar Mediterráneo y rodeado por el maravilloso Parque Natural Cabo de Gata. 

El Playa Macenas Beach & Golf Resort instalaciones y paisaje está en el Paraje Cortijo Blanco, s/n en la Carretera de Carboneras - Mojácar. Es muy fácil de encontrar. 

Nosotros reservamos un apartamento para los cuatro y estuvimos mejor que en nuestra casa. No nos falto ninguna comodidad y todo estaba nuevo. Yo detesto encontrarme con menaje que se ve muy usado o estancias que se ven necesitadas de reforma. No fue el caso. El apartamento estaba perfecto. Teníamos plancha, lavadora, túrmix,un buen microondas, lavavajillas, nevera, cafetera, tostadora... 

El apartamento tenía dos baños, uno de bañera, otro de ducha. Los dos baños nos vinieron muy bien porque así pudimos quedarnos nosotros con uno y otro lo usaron sólo las niñas. Igual que en casa. 

El apartamento era lo suficientemente grande para una familia de cuatro personas. Nos hubiera quedado algo corto si hubiera venido mi suegra. Ella es una mujer que necesita grandes espacios para sentirse cómoda. 

Os recomiendo el Golf Resort Playa Macenas aunque no te guste el golf. No te aburres. Mis hijas y yo pasamos mucho tiempo en las varias piscinas que hay en el recinto, todas ellas bien limpias. 

Lo que casi me mata de asco fueron las hormigas que vimos por mil sitio en los jardines. Por lo demás no tengo queja. El lugar es muy tranquilo. Bueno, sí, otra queja sí tengo: hay muchas escaleras para moverte por el recinto con equipaje. Hay zonas donde no hay opción a evitarlas. O las subes o no llegas a donde quieres ir. Me harté de escuchar las pataletas de mis hijas. Ellas están acostumbradas a los ascensores, no a las escaleras.

Mis vacaciones de restaurantes buenos

Els Tomassets es un restaurante donde se come bien y no se paga mucho, sobre todo teniendo en cuenta la abundancia de sus raciones. Yo no esperaba tanto cuando entramos por entrar. Mi marido, en cambio, decía que se debía comer bien porque es un restaurante rústico y, según él, todos los restaurantes con estilo rústico dan bien de comer y no son caros. En este caso acertó, pero no siempre es así. 

También tengo que decir maravillas de los camareros. Son amables y te atienden rápido. Mi marido les dejó una propina de cinco euros. Estaba generoso. Yo no soy de dejar propinas. Creo que son los dueños de los locales los que deben pagar sueldos dignos, no los clientes dejar propinas. 

Los platos del Els Tomassets son de comida mediterránea. Había muchos arroces. Nosotros fuimos a comer. Pedimos un menú de 16 euros, que no es nada caro si comparas con los precios de la zona. Eso sí, las bebidas y los cafés nos los cobraron aparte. Nos trajeron varios entrantes: pan recién horneado con tomate, cigalas, gambas de Denia, embutido ibérico. Después vinieron unas raciones de mejillones, otras de pescaditos fritos y un arroz meloso que me encantó. Lo mismo puedo decir del postre de tarta de queso. 

Os recomiendo el restaurante Els Tomassets. Se come bien y no es demasiado caro. Es una pena que esté siempre hasta los topes. A la hora de la comida está que no cabe ni un alfiler y la hora de la cena también está lleno. La gente se apunta a la buena relación calidad precio del restaurante. No me extraña. Se nota que los productos que cocinan son de primera calidad, sobre todo los pescados. Está todo muy fresco. También ayuda a llenar el local que las raciones sean generosas. Por ejemplo, el arroz que te sirven en un cuenco por persona es como dos platos.

martes, 19 de julio de 2016

Mis vacaciones en Ciudad Rodrigo

El Parador de Ciudad Rodrigo es un castillo del siglo XIV que está en la Plaza del Castillo, 1, de esta localidad de la provincia de Salamanca. No es un castillo que te llame mucho la atención cuando llegas. Lo ves antiguo, con parte de su fachada cubierta por las horribles hiedras que dan sensación de dejadez. 

Su interior es mucho mejor. Lo ves cuidado, aunque conservando su decoración sencilla y antigua. Es como si regresaras a la Edad Media. 

A nosotros nos dieron una de las mejores habitaciones: grande, con preciosas vistas a los paisajes del Campo Charro. El Parador está al lado del río Águeda, lo cual lo hace un poco húmedo. 

Nuestra habitación parecía la habitación del mismísimo Enrique de Trastámara, el rey que lo mando construir. Tenía una gran cama de matrimonio con la colcha en tonos naranjas, a juego con el cabecero de la cama. El suelo era de baldosas. había una especie de saloncito dentro de la habitación, un escritorio sencillo y antiguo y un armario que había conocido tiempos mejores. Dejé la ropa en las maletas. Aquel armario diminuto no era para mí. 

Lo mejor del Parador de Ciudad Rodrigo son sus cuidados jardines. Daba gusto pasear entre los setos. Te sentías como una princesa medieval esperando una guerra. 

Os lo recomiendo. Este parador conserva el toque bélico del castillo. Sus estancias comunes son muy guerreras, aunque se notan los afanes de sus gestores pro darle un toque confortable. Lo que fue construido para la guerra no lo cambias. Justo por eso estuvimos un día menos de lo previsto. Mis hijas no se adaptaban. Decían que tenían miedo y esas cosas que dicen los críos cuando quieren fastidiar. Con tantos miedos de las niñas sólo pudimos ir a comer al comedor con arcadas de piedra un día. No se comía mal. No pusieron un asado y unos huevos con farinato que estaban que te chupabas los dedos. Mis hijas ni probaron la comida.

lunes, 18 de julio de 2016

Mis vacaciones en un castillo viejo

El Parador de Hondarribia está en un castillo del siglo X situado sobre el estuario del río Bidasoa. Fue construido el año 980 por el rey navarro Sancho Abarca. El edificio ha sido restaurado, pero conserva sus aires medievales. 

No me gustó demasiado. Ver la piedra desnuda en todas las paredes del interior no me hizo sentirme cómoda. Las paredes de piedra desnuda en habitaciones y estancias comunes no me gustan. Tampoco me gustó el sitio donde está, apartado de todo. Te sientes fuera del mundo. 

Estuvimos tres días con las niñas. Mi marido necesitaba tranquilidad para escribir y tuvo toda la tranquilidad del mundo mundial. El Parador estaba casi vacío y, los huéspedes que había, eran gente mayor. 

Nos dieron una habitación amplia, con vistas sobre la costa francesa, suelos de tarima, un televisor de plasma enorme, el minibar bien surtido... Nuestra habitación era de las más modernas. Nos enseñaron otra que era un poema: parecía la habitación de un rey destronado con una cama de dosel y una especie de santo colgando de una esquina. Era horrible. La nuestra, en cambio, era mucho más moderna y normal. 

Os recomiendo el Parador de Hondarribia, un parador ubicado en un edificio lleno de historia. Tiene un patio interior muy bonito. Fue lo que más me gustó. 

El personal es muy amable. Están siempre pendientes de todos tus deseos y se toman mucha molestia a la hora de informarte sobre los sitios de más interés turístico de la localidad. 

Mi marido visitó todos los salones. Yo tuve suficiente con el patio interior donde servían el desayuno, un desayuno muy completo y en el que no faltaban los zumos de naranja naturales. Se notaba que estabas en un parador cuatro estrellas. 

Mis hijas se lo pasaron mejor que yo. Decían que estaban en un castillo de un Rey. Tienen mucha imaginación, aunque, en este caso, no hacía falta echarle mucha imaginación porque toda la decoración te llevaba a la época medieval.

miércoles, 13 de julio de 2016

Mis vacaciones más locas en Las Vegas

El Trump International Hotel Las Vegas es un hotel lujoso en el que te sientes como la Reina del Mundo. Yo estuve cuatro días con mi marido. Era nuestro aniversario de boda y tiramos la casa por la ventana. Me pareció un hotel sofisticado que se sale de lo habitual en Las Vegas. ¿En qué se sale de lo habitual? Pues que es un hotel para no fumadores y sin juegos de azar. Es muy sano, como decía mi marido. 

Está en lo alto por encima de la de Gaza, a pasos de los mejores comercios de Las Vegas. Ideal para ir de compras. No es un hotel familiar. Es más bien un alojamiento para parejas que viajen sin hijos. 

Yo me sentí como una reina. El personal está pendiente de todos tus deseos. Hacen que te sientas como en tu mansión y sientes que ellos son tus empleados. 

Nuestra habitación tenía elegantes muebles de madera oscura, un TV de plasma y baños de lujo que te hacían olvidar de la necesidad de un tratamiento relajante. Era una habitación tan grande que parecía un piso sin tabiques. Teníamos unas impresionantes vistas de la Strip de Las Vegas y de sus alrededores y montañas. me encantó su sala de estar. Pasé horas sin hacer nada en la sala de estar, que tenía un sofá de dos plazas de felpa, con una televisión de alta definición de pantalla plana. 

¿Y qué decir del cuarto de baño? Daba gusto relajarse en su lujoso baño de mármol italiano. 

Lo que le falta a este hotel es un toque informal. Es muy serio. me sorprendió. Esperaba una decoración lujosa y modera, no una decoración lujosa y clásica. 

Aún así os lo recomiendo. Este hotel es puro lujo y en sus estancias predomina la grandiosidad. Más grande era las habitaciones del ático. fue una pena que estuvieran ocupadas. Nos hubiera gustado estar arriba de todo.

martes, 12 de julio de 2016

Mi Navidad en Suiza

En el The Alpina Gstaad vivimos una fiesta de fin de año inolvidable. Era el año 2013 y el hotel estaba recién inaugurado. Todavía olía a albañiles y pintores. Fue un sueño inaugurar sus estancias. 

Yo no esperaba que nuestro viaje a Gstaad fuera tan increíble. La nieve no va conmigo, pero estábamos cansados de sol y playa también en invierno. Por eso optamos por unos días en la nieve para recibir el año 2013 en familia. 

Las habitaciones de este hotel son estupendas, el personal es muy profesional y la clientela es de la mejor. Te codeas hasta con famosos. 

El hotel es como un edificio de un cuento de hadas. Tiene mucha madera por doquier y predominan los tonos oscuros. En otro contexto no me gustaría, pero, como fuera hay tanta nieve y tanto frío, las estancias del hotel te dan sensación de calidez. 

Nuestra habitación no era muy grande. Lo que sí era grande era la cama de matrimonio. Desde la ventana tenías unas excelentes vistas de los alrededores montañosos. Estaba todo muy limpio. En una esquina de la habitación había un saloncito con estilo de casa de los abuelos suizos, como decía mi marido. De hecho, era la sensación que tenías: de estar alojada en la casa de un familiar. 

El cuarto de baño volvía a tener mucha madera. la bañera era grande. La potencia de la ducha buena. Las toallas esponjosas y limpias. Los geles y champús de los mejores. 

Por fuera, el edificio tiene unas fachadas y unos tejados que recuerdan la arquitectura japonesa. No te imaginas el interior viendo la fachada. Me sorprendió que hubiera tanta madera. 

Os lo recomiendo. El hotel The Alpina Gstaad es ideal para pasar unos días en diciembre. Es tranquilo, te tratan como a una Reina y siempre hay algún famoso entre los huéspedes. Cuando estuvimos nosotros había unos príncipes rusos o eso decían ellos que eran.

jueves, 7 de julio de 2016

Mis vacaciones en un pueblo

Villa Frigiliana, Frigiliana, es un hotel ideal para pasar unas vacaciones tranquilas en un pueblo. Está en medio de Frigiliana, un pueblecito de Málaga, muy tranquilo en temporada baja. 

Nosotros estuvimos cuando el pueblo estaba hasta los topes de turistas. Aún así el hotel era tranquilo. No había muchos ruidos y las estancias eran cómodas. 

Nos dieron una habitación amplia, decorada con sencillez en tonos crema y azules. Teníamos terraza, lo cual nos vino de cine. Me encantan las habitaciones con terraza. Siempre están más ventiladas que las que no la tienen. 

Las peores habitaciones estaban en la planta superior. Eran de esas habitaciones donde ves las vigas de madera en el techo, cosa que a mí no me gusta nada.. También eran más pequeñas. 

Os recomiendo el Villa Frigiliana, Frigiliana, un hotel más pequeño que grande donde estás muy bien con la familia. Tiene una piscina grande que abren de junio a septiembre y se desayuna muy bien en su buffet. 

El desayuno nos gustó. Tuvimos yogures abundantes para las niñas, bebidas calientes, bebidas frías con zumos incluidos, huevos fritos, bacon y otros fiambres, cereales... No salías con hambre. 

No nos salió nada cara la estancia de tres días. Teníamos conexión wi fi gratis y parking gratis total. Todo un detalle con los clientes que teníamos coche, cosa que os recomiendo. Sin coche en la zona de este hotel, poco puedes hacer; a no ser que te quieras arruinar en taxis. 

El hotel está muy limpio. Los suelos de todas las estancias, habitaciones incluidas son de baldosas. Lo prefiero así. La moqueta siempre me dio sensación de suciedad y la tarima de madera tampoco me convence mucho. 

Mi marido echó en falta que el restaurante del hotel no hubiera carta. Es muy rarito. El menú del restaurante estaba muy bien y los camareros estaban siempre pendientes de ti. Te trataban como a una reina.

Mis vacaciones más salvajes

Hace unas semanas estuvimos en el Pozo de los Humos, Masueco de la Ribera, en la provincia de Salamanca, un sito donde la Naturaleza está en estado puro. Está dentro del Parque Natural de los Arribes del Duero, un espacio natural que le encanta a mi marido. Yo no puedo decir lo mismo. Nunca me fueron los sitios asilvestrados. Soy muy urbanita. 

Se trata de una cascada natural que está en su esplendor entre diciembre y mayo. entre el frío, el agua abundante y el invierno quedas tonta mirando tanta Naturaleza. Parece irreal. 

Llegamos desde la localidad de Masueco de la Ribera. Es el camino más fácil para no perderte si no conoces mucho la zona, como es nuestro caso. habíamos estado en otra ocasión que fuimos con unos amigos desde Pereña, al otro lado del río, pero no recordábamos muy bien el camino. Por eso fuimos desde Masueco. Desde esta localidad tienes el camino muy bien señalizado. Nosotros subimos en coche. Mi marido quería ir andando, pero yo me negué y las niñas también. Somos unas grandes defensoras del deporte a coche. 

No nos acercamos mucho a la cascada. Me daba miedo que una de las crías se nos fuera al agua. Allí no se salvaba del final nadie que cayera por aquella cascada. Por eso optamos por hacer fotos desde los miradores construidos en madera que hay en las proximidades. 

Os recomiendo ir al Pozo de los Humos, Masueco de la Ribera en Salamanca. es un sitio ideal para los amantes de la Naturaleza salvaje. Puedes hacer senderismo sin perderte porque lo tienen todo bien señalizado. Otra ventaja es que no suele haber mucha gente. Yo pensaba que nos encontraríamos una multitud de turistas porque está cerca de la frontera con Portugal. Lo mejor son los miradores. Los tienes desde distintos altos en las localidades próximas. Lo peor es el miedo que mete tanta agua cayendo en cascada. ¡Hasta echa humo!