domingo, 14 de diciembre de 2014

Lunette Copa Menstrual: prefiero una compresa

La Lunette Copa Menstrual no me ha resultada nada cómoda. La usé dos días y la acabé tirando. No está hecha para mí. Me resulta mucho más cómoda cualquier compresa. 

La venden en dos modelos: uno para mujeres que no han dado a luz y otra para mujeres que han a luz vaginalmente. Yo compré este segundo modelo. 

Me resultó fácil introducirla siguiendo las instrucciones del manual que venía en la caja. Lo que no me resultó fácil fue aguantarla dentro. Era muy incómoda para mí. Por supuesto no la llegue a llevar las 12 horas que dicen que aguanta. 

No creo que la siguiera utilizando ni aunque me resultase cómoda porque su limpieza es un engorro. Tienes que lavarla con jabón, hervirla y acabar de limpiarla con unas toallitas desinfectantes de la misma marca. Un lío. 

Dicen que la Lunette Copa Menstrual no te genera ningún sudor, como sí lo hacen los tampones y las compresas. A mí me hacía sudar como un atleta corriendo sin parar. 

Lo más bonito de esta Lunette Copa Menstrual es la caja que la contiene. Es gris y tiene una flor en color naranja. Me parece elegante. 

Esta copa menstrual no es un invento nuevo. Según me contaron, se conocían ya en los años treinta del siglo XIX. No me extraña que no tuviese éxito en aquellos tiempos porque es un lío. Su limpieza es tan complicada que te quita las ganas de ponerla. Menos ganas tienes, si te resulta incómoda. Fue lo que me pasó a mí. En mi caso fue dinero tirado. Por eso no os la recomiendo.